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Después del Reich: crimen y castigo en la posguerra alemana, de Giles MacDonogh

9/09/2015 Comenta

El 7 de mayo de 1945 terminó la II Guerra Mundial con la caída del III Reich y la toma de Berlín por los ejércitos aliados. Era el fin de un conflicto que arrasó Europa.

¿Qué pasó después? ¿Qué ocurrió al terminar la II Guerra Mundial? ¿Qué pasó con los alemanes en sus ciudades arrasadas? ¿Qué hicieron los millones de refugiados? ¿Cómo gestionaron las potencias aliadas un continente devastado?

Desde nuestra simpleza de blanco y negro, buenos y malos y la seguridad de nuestro sofá pensamos en los finales de las guerras como "borrón y cuenta nueva". Ganan los "buenos", pierden los "malos" y todo vuelve a la normalidad. No hay normalidad después de una guerra, la que sea. Es una situación nueva, diferente, espantosa en la que nada de lo que existía anteriormente tiene el más mínimo sentido y en el que la esperanza de una paz temprana ya no existe porque ese horror en el que se vive es la ansiada paz.

'Después del Reich' es un libro durísimo pero muy necesario para aprender, recordar o no olvidar que cuando una guerra termina no se vuelve a la situación anterior, las casas no están esperando a sus habitantes, los soldados no regresan y no se puede borrar de un plumazo las heridas, las muertes, los horrores, las masacres y las humillaciones. Sobre todo eso, hay que construir el día a día y el futuro, y no es nada fácil.

La II Guerra Mundial fue un conflicto espantoso del que nadie salió indemne. Ningún inocente dejó de pagar por el simple hecho de estar vivo en ese momento. Las barbaridades cometidas, permitidas y ocultadas por los aliados son espantosas. ¿Podemos justificar su crueldad porque ellos las sufrieron antes? Pensándolo en frío, podemos llegar a entender la venganza personal contra alguien que te ha hecho daño, ha matado a tu familia. Podemos entender la venganza contra su familia y su pueblo, pero ¿cómo justificar las matanzas, las humillaciones, las torturas y los desplazamientos de personas que viven a miles de kilómetros y que sólo comparten con el agresor el hecho de haber nacido en el mismo país o hablar el mismo idioma? Los alemanes hicieron cosas horribles y sin venganza de por medio, pero, la pregunta es, si los aliados habían comprobado esos horrores y se habían espantado ¿cómo pudieron hacer lo mismo? Y, si pudieron hacerlo, ¿hasta qué punto no fueron los alemanes los ganadores de la guerra al haber conseguido deshumanizar a tanta gente?

El nivel de horror del relato de Giles MacDonogh es indescriptible porque no tiene fin. No hay guerra, no hay paz que esperar para que mejore la situación. La miseria más absoluta, el horror más atroz, la desesperación más completa. No tener casa, ni comida, ni ropa, ni zapatos, no ser persona, no ser más que un saco de necesidades básicas que cubrir para, simplemente, sobrevivir. Año tras año, sin entender, sin comprender, viviendo en el miedo.

El libro es muy denso y no evita ningún horror. Hay que leerlo con los dientes apretados pero con la mente clara para entender lo afortunados que somos y dejar de lado todo el infantilismo y la frivolidad con la que emitimos juicios. Las atrocidades cometidas por americanos, ingleses, franceses, checoslovacos y, sobre todo, rusos son espantosas y conocerlas permite hacerse una idea mejor de lo que es una guerra, de la deshumanización que conlleva.
En Le Figaro, un escritor reconocía que los alemanes habían cometido crímenes execrables, pero "esos horrores no deberían convertirse en una competición deportiva en la que nos esforzamos por superar a los nazis. Debemos juzgar al enemigo, pero tenemos el deber de no parecernos a él".
No somos los buenos y no lo hemos sido nunca. Tenemos una historia de la que avergonzarnos y un presente que es consecuencia del desconocimiento de nuestra historia más reciente.

'Después del Reich' es una lectura dura pero imprescindible.

Después del Reich: crimen y castigo en la posguerra alemana. Giles MacDonogh. Galaxia Gutenberg. ISBN: 9788481098501. España, 2010. 980 páginas. 30 euros. COMPRAR 'Después del Reich: crimen y castigo en la posguerra alemana' en Amazon.

El circuito interior, de Francisco Goldman

8/11/2015 Comenta

¿Qué es 'El circuito interior'? Un homenaje, un libro de viajes, una crónica personal, unas memorias, un reportaje periodístico, un artículo de opinión, un análisis político y, a veces, una historia de terror.

Francisco Goldman, cinco años después de la muerte de su mujer en un trágico accidente en una playa, decide, en una especie de proceso catártico, reseteo o reinicio de su vida, conducir por Ciudad de México. El DF es la ciudad en la que vive, una megaurbe caótica, desorganizada, descomunal, inmensa, inabarcable, desconocida y llena de peligros. Goldman se lo plantea como un reto vital que le sirve a la vez de excusa o, mejor dicho, de trampolín para hablar de él, de su duelo, sus amigos, la ciudad y la política, muchísima política. Entremezcla su realidad más cotidiana con el devenir político de Ciudad de México y también del país del que es capital en el que, sin embargo, constituye una burbuja de cierto bienestar, menos peligro y más progresismo (o eso creían).

El libro se organiza en dos partes perfectamente diferenciadas y casi independientes. La primera de ellas, más centrada en el propio autor y sus experiencias vitales conduciendo, su luto y los recuerdos de lo que compartió con su mujer, Aura Estrada. A lo largo de estas páginas vamos sintiendo, a la vez que el propio Goldman, cómo la terrible herida de la ausencia se va cerrando y dejando que recupere el aliento que ha tenido contenido durante cinco terribles años de luto. Goldman va «soltando lastre» renglón a renglón, despegándose de la pena inmensa y adentrándose en la realidad cotidiana que le rodea y a la que ha permanecido impermeable mientras ha durado su luto.

En las páginas finales de la primera parte anticipa ya lo que será el tono de la segunda parte. Goldman nos cuenta el movimiento «Yosoy132», una iniciativa política organizada por los estudiantes universitarios de Ciudad de México contra la candidatura de Enrique Peña Nieto y que surgió tras un enconado enfrentamiento entre el entonces candidato presidencial y los universitarios en la Universidad Iberomaricana en 2012. Este movimiento fue bautizado como la «primavera mexicana». Goldman desarrolla toda la historia como un reportaje periodístico que enlaza directamente con la segunda mitad del libro en el que el tema principal, sin apenas concesiones personales, es el caso de 13 jóvenes raptados de un local de la zona rosa del DF.

Goldman se implica en el caso desde el principio. Lee la prensa, acompaña a periodistas, investiga por su cuenta tratando de conocer a esos jóvenes y lo que ha podido pasarles. El rapto y posterior descubrimiento de sus cadáveres (asesinados, desmembrados y enterrados) a manos del Cártel de Sinaloa, puso de manifiesto que el D.F había dejado de ser el territorio libre de influencia de los grandes cárteles de las drogas que poseen, dominan y controlan el resto de México. El llamado caso «Heavens» (nombre de la sala de dónde fueron raptados) dejó claro, para todos, que los grandes capos de la droga han llegado a la ciudad y van a hacerse con ella con la complacencia y apoyo de los políticos, a todos los niveles.

'El circuito interior' es un libro diferente, impactante, personal y, a la vez, muy esclarecedor. Es a la vez un maravilloso diario personal cargado de experiencias emotivas y conmovedoras y un magnífico reportaje periodístico para conocer la realidad de México.

Para mí, una lectura imprescindible.

El circuito interior. Francisco Goldman. Turner. ISBN: 9786077711063. España, 2015. 282 páginas. 19 euros. COMPRAR 'El circuito interior' en Amazon.

Cabaret Biarritz, de José C. Vales

7/14/2015 4 Comments

¡Bienvenidos al Cabaret Biarritz!

La novela ganadora del Premio Nadal 2015 es un espectáculo. Es volver a tener 10 años y jugar al Cluedo, sentirte detective investigando si el asesino es el Profesor Mora en la cocina con el candelabro o la señorita Amapola con veneno en el salón. Cabaret Biarritz es abrir la puerta de Downton Abbey y adentrarte en los años 20 con sus alocadas jóvenes que se ponían pantalones y bañadores ceñidos por primera vez. Es viajar en el tiempo y encontrarte en mitad de los años 40, en plena II Guerra Mundial, recordando con nostalgia veranos en las playas de Biarritz que ya no volverán.

Cabaret Biarritz es lujo, diversión, intriga, humor, pero no sólo eso. José C. Vales ha escrito una novela diferente y entretenida, muy entretenida. El lector abre sus páginas y se sumerge en el ambiente de los años 20 de la mano del autor y de una enorme galería de personajes, a cuál más peculiar y atractivo, que le van guiando por la historia. Sé que “entretenida” es una palabra que, para algunos, está cargada de desprestigio cuando se habla de literatura. Parece que si algo es entretenido es peor que si es profundo. Se asocia entretener con frivolidad o ligereza y eso no tiene por qué ser así para nada y, desde luego, en el caso de 'Cabaret Biarritz' no lo es.

José C. Vales, con un ingenio y con un estilo que puede recordar a veces a algunas novelas de Auster, construye un verano en Biarritz a partir de testimonios y entrevistas. Los personajes cuentan sus recuerdos, aportando cada uno un punto de vista sobre los hechos que ocurrieron y también sobre los otros personajes. Todos arrastran un pasado antes de aquel verano que modifica su percepción y, lo que es más importante, han tenido un futuro desde aquellos días que recuerdan 20 años después. La combinación de personalidades, intereses y estilos hace que el libro fluya, pero no como una corriente tranquila y apacible. El lector hace rafting entre sus páginas. A ratos se confía, luego pasa miedo, más tarde se sorprende del giro del río, se asusta con los rápidos y se ríe descontrolado cuando ve que ha sido capaz de pasar ese mal trago.

'Cabaret Biarritz' es una sorpresa, una visita a la feria, una entrada para ver a la mujer barbuda, un vistazo subrepticio a un espectáculo picante, una oportunidad de jugar a detectives, de soñar con lujo, de atisbar un pasado que queda ya lejano pero que merece la pena recordar.
“¿Ha estado usted en San Sebastián? ¿No? Vaya, qué lástima. No sé por qué, pero las personas que no han estado en San Sebastián siempre me dan lástima”.
No puedo estar más de acuerdo. Hay que ir a San Sebastián y hay que leer 'Cabaret Biarritz' porque es una novela que provoca en el lector esa maravillosa sensación de anticipación. Ese deseo de escabullirse a la cama para retomar la historia donde se dejó la noche anterior, ese “termino el capítulo y ya” y esa imposibilidad de alejarse de esos personajes durante mucho tiempo. 'Cabaret Biarritz' se lee con una sonrisa que permanece con nosotros mucho después de haber terminado el libro.

Cabaret Biarritz. José C. Vales. Destino. ISBN: 978-84-233-4928-9. Barcelona, 2015. 456 páginas. 20 euros (digital: 9,99). COMPRAR 'Cabaret Biarritz' en Amazon.

El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura

6/16/2015 Comenta

Una novela impresionante e imprescindible, eso es 'El hombre que amaba a los perros'.

Detrás de la historia de tres hombres, que nos atrapa desde el primer momento, hay un trabajo inmenso de documentación e investigación. La construcción de la trama y la narración, a partir de los puntos de vista y las vivencias de cada personaje, deja sin palabras al lector por su complejidad y, a la vez, su sencillez para navegar por ella.

¿Qué nos cuenta Padura en 'El hombre que amaba a los perros'? La historia de los últimos años de León Trotsky y la vida de su asesino, el español Ramón Mercader. Ambos ponen voz a sus vidas sumando sus puntos de vista y, además, Padura recurre a una voz desde el presente, Iván, que cuenta su propia historia y cómo cambia su vida al conocer al hombre que amaba a los perros. La construcción narrativa es complejísima porque la mezcla de tres puntos de vista es difícil de manejar, y Padura lo maneja con maestría de malabarista sin perder tensión narrativa, perspectiva ni caer en contradicciones, repeticiones o resultar reiterativo. Cada personaje aporta algo nuevo al mismo momento vivido, a la misma experiencia, permitiendo que el lector, a través de múltiples puntos de vista, se construya una imagen global completa y compleja.

León Trotsky es el personaje que todo el mundo conoce, el comunista que puso en marcha la revolución con Lenin y que acabó perseguido, humillado, amenazado y, finalmente, muerto por la persecución de Stalin hacia su persona, su familia y todo el ideal comunista que representaba. Ramón Mercader fue su asesino y es un personaje mucho más desconocido. Padura reconstruye toda su vida partiendo de lo que el hombre que amaba a los perros le cuenta a Iván en una serie de encuentros más o menos informales. Iván reconstruirá su vida, sus andanzas e incluso sus sentimientos a partir de lo que él le cuenta y sus investigaciones y las misteriosas cartas que recibe años después. El personaje de Ramón Mercader y el descubrimiento de su vida, sus circunstancias y los caminos que le llevaron a asesinar a Trotsky constituyen un recorrido por la historia del siglo XX con todas sus luces y sus sombras.

Además de la trama más o menos novelesca, pero basada en hechos reales (como los telefilmes de la televisión), Padura nos hace reflexionar sobre el derrumbe del ideal comunista, de la sociedad de iguales prácticamente desde su inicio. La trayectoria de Mercader recuerda a la del protagonista de 'El cero y el infinito', de Koestler. Idealistas de una causa a la que entregan su vida, su ilusión, sus sentimientos y hasta sus pensamientos para darse cuenta, años después, del engaño que han sufrido y cómo han destrozado su vida y la de otros por un fanatismo político absurdo y pervertido que jugó con su inocencia e ilusión desde el principio.

'El hombre que amaba a los perros' es una novela maravillosa para disfrutar, paladear, aprender y también sufrir y reflexionar. Una novela para comprender por qué Leonardo Padura es el merecidísimo ganador del Premio Princesa de Asturias de las Letras.

El hombre que amaba a los perros. Leonardo Padura. Tusquets Editores. ISBN: 978-84-8383-136-6. Barcelona, 2009. 584 páginas. 22 euros. COMPRAR 'El hombre que amaba a los perros' en Amazon.

Estilo rico, estilo pobre, de Luis Magrinyà

5/23/2015 1 Comment

Este horripilante título con olor y sabor a telenovela de serie B de “amor y lujo”, como decía mi abuela, va acompañado de un subtítulo que nos da una pista sobre lo que vamos a leer: “Todas las dudas: guía para expresarse y escribir mejor”.

¿Es el nuevo libro de Luis Magrinyà un manual para dejar de cometer atrocidades al escribir? No. Yo lo definiría como un libro que te enseña a leer de otra manera; a fijarte no sólo en el contenido y el significado de lo que lees, sino también en la forma en la que está construido el lenguaje que intenta transmitirnos ese mensaje.

¿Es un manual de estilo horripilante, pesado, académico y aburrido? Para nada.

Manejamos el lenguaje a diario, lo hablamos, lo escuchamos y desciframos, lo leemos con desigual éxito en su comprensión y algunos, unos cuantos, escribimos para intentar comunicarnos. Magrinyà coge la lupa y como lingüista, lector voraz, dueño de un ingenio punzante e irónico, y con un sentido del humor maravilloso, va desmenuzando usos y costumbres horrorosos que todos tenemos.

En 'Estilo rico, estilo pobre', Luis Magrinyà escribe de manera sencilla y, todavía más complicado, entretenida sobre el estilo al escribir; las coletillas que todos utilizamos creyendo que escribimos bien y resulta que somos unos ridículos, unos superfluos, unos cursis o, peor, decimos justo lo contrario de lo que pretendemos.

Cosas tan obvias que cuando él te las muestra no puedes hacer otra cosa que meter la cabeza entre los hombros, encogerte y mirar a tu alrededor, esperando que nadie se dé cuenta de la vergüenza que estás pasando al pensar en tu manera de escribir.

¿Por qué tenemos grabado a fuego que no debemos repetir una palabra en un párrafo? ¿Por qué nos empeñamos en escribir de una manera diferente a la que hablamos? ¿Por qué escribimos “poseer” en vez de “tener” aunque estemos hablando de cosas como el miedo o los piojos? ¿Qué nos pasa con las preposiciones? ¿Por qué nos avergüenza escribir sobre sexo y sin embargo nos quedamos tan contentos después de construir algo como “practicamos el acto sexual”?

Leer 'Estilo rico, estilo pobre' te abre los ojos: agudizas una mirada “sucia” con la que descubres los fallos en cualquier texto, tanto en los que lees como en los que escribes. Hay que ser un valiente para seguir escribiendo después de leer a Magrinyà, y más si encima lo haces para reseñar su libro.

“Aprender a ser un lector mejor es lo que te convierte en un escritor”, dice Zadie Smith. Y eso es exactamente lo que sientes al terminar 'Estilo rico, estilo pobre': que eres mejor lector.

Estilo rico, estilo pobre. Luis Magrinyà. Prólogo de José Antonio Pascual. Debate. ISBN: 9788499925066. España, 2015. 224 páginas. 19,90 euros. COMPRAR 'Estilo rico, estilo pobre' en Amazon.

El arte de pedir, de Amanda Palmer

4/21/2015 6 Comments

Empecemos por el principio. ¿Quién es Amanda Palmer?

Amanda Palmer tiene 38 años, es estadounidense, ha trabajado de estatua humana, de stripper, poniendo copas, sirviendo café y en un montón de ocupaciones precarias de este estilo. Ha vivido en una especie de comuna artística, puesto en marcha varios grupos de música alternativa y underground, y saltó a la fama mundial por conseguir el récord de recaudación en una campaña de crowdfunding en Kickstarter, por convertirse en la pareja del escritor Neil Gaiman y por una charla TED que ofreció en febrero de 2013, titulada también 'El arte de pedir', y que ha sido vista por más de seis millones de personas.

¿Qué es 'El arte de pedir'?

Una filosofía de vida, la que predica Amanda Palmer a partir de lo aprendido en sus experiencias vitales, en todas sus ocupaciones laborales, con sus amistades, sus trabajos artísticos y en el contacto con sus fans: pide ayuda, pide lo que necesites a los demás, deja que te ayuden porque la gente quiere hacerlo.

Amanda se enzarza en argumentos de dudoso calado filosófico sobre las bondades de la confianza en los demás y en uno mismo, la necesidad de mostrarnos vulnerables y el famoso síndrome del impostor, ese por el que todos creemos que en algún momento alguien vendrá a decirnos: “¿Se puede saber qué haces fingiendo que sabes lo que haces?”. El problema no es que sus argumentos sean falsos o poco realistas, que lo son en algunos casos, sino que ella los presenta como verdades absolutas cuando no son más que la consecuencia de su modo de vida y sus experiencias.

Amanda presenta el acto de pedir casi como una heroicidad, como algo que se ha dejado de hacer y que deberíamos recuperar. Parte de la premisa extraída de su experiencia como estatua humana: parada en la calle sobre un pedestal con la cara pintada de blanco y vestida de novia repartiendo flores, descubrió que la mayor parte de las personas tienen el deseo de ayudar, por lo que al pedir les ayudamos, les hacemos un favor que repercute en nuestro bien personal al abrirnos y crear un círculo de confianza, una red lo llama ella, que no para de crecer y extenderse.

El libro está a medio camino entre la autoayuda más alternativa y las memorias de una cantante de rock. Es un libro de autobombo, porque como ella asegura “siempre me gustó ser el centro de atención” y 'El arte de pedir' es un canto al egocentrismo más absoluto, pero perfectamente legítimo.

La estructura narrativa lineal se ve interrumpida de vez en cuando por episodios que introducen a Neil Gaiman. Su primer contacto, el primer encuentro, las primeras citas, conversaciones, el enamoramiento, la declaración, las dudas... el devenir habitual de una pareja. Es más que evidente la mano del editor en este corta/pega para introducir cuanto antes a Neil Gaiman en la narración y compensar el tono de autoayuda con una historia de amor bonita y con final feliz.

Dejando aparte la inconsistencia de las enseñanzas vitales de Amanda, el libro se lee con facilidad, aunque, sinceramente, creo que es un producto para seguidores incondicionales de Amanda o de Neil.

Si no se conoce al personaje, literal y metafóricamente, el libro puede resultar entretenido o una tortura, dependiendo de la conexión que el lector sea capaz de establecer con las vicisitudes vitales de Amanda Palmer.

El arte de pedir. Amanda Palmer. Traducción de Guillem Usandizaga. Editorial Turner. ISBN: 978-84-16142-23-1. 364 páginas. 24 euros. COMPRAR 'El arte de pedir' en Amazon.

El nadador en el mar secreto, de William Kotzwinkle

3/24/2015 2 Comments

Una joven pareja duerme en su cabaña en medio del bosque esperando el gran momento en que su hijo nazca. Juntos, emocionados, ilusionados y disimulando su miedo frente al otro, parten hacia el hospital en medio de una gran nevada.

Con una escritura limpia, clara y tranquila, Kotzwinkle consigue hacer al lector partícipe del momento más íntimo en la vida de una pareja, el nacimiento de su hijo, no como un espectador sino como un protagonista más. Conteniendo la respiración, apretando los puños, conteniendo las lágrimas y aullando de dolor, el lector sufre con Laski y Diane.

La historia comienza de noche y parece encaminarse hacia un día luminoso y nuevo que dará lugar a una nueva vida. La nieve parece enmarcar la historia. Los copos blancos, cayendo sin cesar, parecen crear un silencio en el mundo en el que lo único que ocurre e importa es la historia de Laski y Diane, sus sentimientos y su dolor. Al mismo tiempo, ese dolor inmenso parece amortiguarse en la nieve y reflejarse en el blanco, proyectándose de manera infinita sin que sea posible escapar de él.

El nadador en el mar secreto es William Kotzwinkle tratando de no ahogarse en el dolor inmenso que le causó la muerte de su primer hijo, agarrándose al amor por su mujer como a un madero en medio de la tempestad en un mar que sólo ellos conocen y que los demás sólo podemos atisbar conteniendo la respiración y las lágrimas.
"Mientras la sostenía, su amor se expandía a cada temblor del cuerpo de su mujer. Parecía que no la hubiera amado antes, que todo su pasado hubiera sido un mero ensayo para ese momento en que sentía resonar en su interior todos los días de la vida de ella, los días anteriores a cuando se conocieron, los días de cuando tuvo aquella cara de niña asustada que ahora veía ante sí, los días lejanos de la mujer madura que le llamaba ahora para que le diera una fuerza desconocida. Toda la frustración de los treinta años de Diane estaba presente, parecía que ella invocara ante el pozo del tiempo el deseo de que todo saliera bien, de que por fin algo hecho por ella saliera como debía ser".
Navona Editorial ha hecho una maravillosa edición, con tapas de tela que acaricias y sientes mientras lees y que acompañan a 96 páginas preciosas, íntimas e inolvidables. Tres días de la vida que se te pegan a la piel desde la primera palabra y se quedan contigo cuando terminas.

El nadador en el mar secreto. William Kotzwinkle. Colección: Los ineludibles. Navona Editorial. Barcelona, 2014. 96 páginas. 11,50 euros.

A cuento de nada, de Rafa Pons

2/24/2015 2 Comments

Una de las grandes satisfacciones que da la lectura es enfrentarte a un libro con poca fe, o incluso con muchos prejuicios, y encontrarte entusiasmado por él. Ponerte a leer convencido de que el libro será aburrido o pretencioso o que te sacará de quicio y al terminarlo tener que reconocerte a ti mismo que te ha encantado. Miras la portada y casi ves cómo el libro te dice “mujer de poca fe, reconoce que te he molado”. 

Esto me pasó a mí con 'A cuento de nada'. Una noche de insomnio terrible en la que buscaba algo con lo que desahogar mi frustración y mi ira, se convirtió en una noche de placer acompañada por historias que resonaban en mi interior como si hablaran de mí.

Rafa Pons es músico y, como (casi) todos los músicos, en directo se viene arriba. En una de esas ocasiones de exaltación de la amistad musical, demasiado emocionado para percatarse de su torpeza, tropezó y se destrozó un pie. 

Hombre y músico, enfermo y en reposo obligatorio, aburrido y con su último disco ya compuesto, Rafa decidió volcar su tedio en esta colección de relatos. 

¿Cómo suenan estos cuentos? Suenan como canciones con letras que se te meten en la cabeza, que te enganchan, te aprendes y paladeas una y otra vez. Suenan como volver a casa.
Me tienes tan harto que necesito más.
Los relatos, variables en extensión, tratan sobre todo de amor y desamor, pero también de la muerte y de la enfermedad. Hay tristeza, rabia y humor. 

Voy a ser sincera, Rafa Pons no es Proust, ni Steinbeck ni Vargas Llosa, pero los relatos están llenos de frases con las que el lector se identifica. Breves pensamientos, destellos, sensaciones a veces agradables, otras no tanto, que todos hemos experimentado y que aparecen en los relatos asaltándonos como el estribillo de una canción que creemos que habla de nosotros y que no podemos quitarnos de la cabeza.
Con los ojos medio cerrados y muy harto, enciendo la luz dispuesto a asesinar a ese insecto cabrón y te descubro tumbada detrás de mí, silbándome en la oreja. Te mueres de risa. Eres idiota. Te amo.
Es un libro pequeño, menudo, ideal para llevar en el bolsillo del abrigo mientras se pasea o se espera a alguien y releer alguno de los relatos hasta aprenderlos de memoria, igual que se tararea una canción que se ha escuchado mil veces pero que sigue diciendo “algo”.
Me estoy empezando a preocupar. Creo que no consigues olvidarme.
Eso pasa con los relatos de Rafa Pons, no conseguirás olvidarlos, pero es que tampoco querrás olvidarlos.

A cuento de nada. Rafa Pons. Ilustraciones de José Correas Flores. Noviembre Poesía. ISBN: 9788494134159. España, 2014. 126 páginas. 10,98 euros.

Las esposas de Los Álamos, de TaraShea Nesbit

1/27/2015 2 Comments

En 1943 el gobierno de Estados Unidos reunió a cientos de científicos, tanto americanos como europeos, en el desierto de Nuevo México para inventar, crear y desarrollar la bomba atómica, en lo que se llamó el Proyecto Manhattan. Sobre este episodio se ha escrito mucho, se han hecho películas e incluso hay testimonios de científicos que participaron, como los del Nobel de Física Richard Feynman en su biografía ¿Está usted de broma, Sr. Feynman? Es inevitable imaginarlo protagonizado por hombres solitarios, reunidos en laboratorios, sumidos en sus investigaciones y sin una vida más allá de esas paredes. 

TaraShea Nesbit tiene el mérito de aproximarse a él desde un planteamiento novedoso, dirigiendo el foco hacia las esposas. Se pone en el lugar de las mujeres de esos hombres, las hace protagonistas, tratando de contarnos sus experiencias, su participación y su vida. Este acercamiento a lo cotidiano es una buena idea de partida, pero Nesbit fracasa en su concreción estilística. Desconozco la razón por la que TaraShea ha optado por contar la historia en primera persona del plural, englobando en ese "nosotras" a todas las mujeres que llegaron a Los Álamos siguiendo a sus maridos. El resultado es que la narración resulta artificiosa, superficial y poco atractiva, porque realmente no llegas a conocer a ningún personaje ni ninguna circunstancia concreta. Es todo una sucesión de párrafos del estilo: 

"Llegamos recién casadas, o inmersas en la crisis matrimonial de los siete años, o siendo todavía muy amigas de nuestros maridos, o sin estar ya enamoradas, pero tratando de seguir adelante por nuestros hijos, o por nosotras mismas. Algunas esperábamos continuamente que se produjera un desastre y teníamos siempre las persianas bajadas, a algunas nos invadía un escepticismo discreto, aunque nadie se diera cuenta, y nuestro apelativo era Polly. Algunas de nosotras siempre nos las apañábamos con lo que teníamos, y no tardamos en formar clubes de lectura y grupos para hacer punto. Algunas brillábamos en reuniones, y organizábamos bailes por las noches y meriendas y clubes de bridge".

Y así todo el libro. "Algunas", "otras", "éramos", "queríamos, "no queríamos"... a veces tienes la sensación de estar leyendo una lista o una enumeración interminable. 

Es indudable que Nesbit se ha documentado muchísimo, pero la elección de ese tono narrativo hace casi imposible que, pasado el primer momento de "qué curiosa forma de narrar", no acabes un poco harto y te sea imposible identificarte con la historia. 

El exceso de creatividad literaria es, a veces, muy peligroso. 

A pesar de todo, y por la originalidad de su enfoque, es una novela curiosa para el lector interesado en descubrir el Proyecto Manhattan desde otro punto de vista. 


     MOLINOS
                                                               

El cero y el infinito, de Arthur Koestler

12/02/2014 2 Comments

¿Te suena de algo este libro? ¿No te suena de nada? ¿No sabrías decir si es actual o antiguo? ¿Debería llamarte la atención? ¿Deberías leerlo?

El cero y el infinito es un clásico de la literatura del siglo XX a la altura de Fahrenheit 451, 1984 o Rebelión en la granja, pero, sin embargo, al contrario que las obras de Bradbury y Orwell, es casi completamente desconocida en nuestros días, a pesar de que hace 20 o 30 años era una obra de referencia. Llegué a ella de la mano del historiador inglés Tony Judt.

Es una novela que debe muchísimo al momento histórico en el que fue escrita, en 1941, en plena II Guerra Mundial, en plena revolución soviética, y toda esa carga política es evidente. Sería una novela imposible de escribir en nuestros días, porque ni la situación política es la misma y porque 70 años después ha desaparecido el fervor infantil y hasta cierto punto ingenuo con el que se creía en el valor de las ideas y del trabajo por el bien común en los años 40. La novela es una loa a la importancia del trabajo por el bien común y un retrato de la lucha del individuo contra el sistema.

Robachof, el protagonista, es un viejo revolucionario que se encuentra enfrentado a todo lo que él mismo ha creado. El Partido que él ha contribuido a crear y expandir le tortura psicológicamente para que reconozca las ideas “contrarevolucionarias” que tiene, en cierta manera contra su voluntad. Esas ideas contra las que ha luchado toda su vida revolucionaria y que sin embargo ahora anidan en él. En el último tramo de su vida se ve enfrentado a la vileza y los errores de aquello que ha estado defendiendo tantos años.

Koestler no pretende escribir una novela, es más un ensayo novelado. Una reflexión en voz alta sobre su propia desilusión respecto al comunismo. Con pocas pinceladas consigue transmitir la frialdad, la soledad y la angustia de una cárcel soviética. La tortura psicológica del aislamiento solo roto por la comunicación a base de golpes con el vecino desconocido de celda. El horror de ver pasar a los que van a morir por delante de su celda y, finalmente, la tortura psicológica de no dormir.

El cero y el infinito es una lectura clásica que debe abordarse como ejemplo de otra época más idealista. Ahora mismo hay una ausencia total de fe en las ideas y en el grupo. El individualismo prima sobre cualquier tipo de bien general. El "yo" y "mis derechos" están siempre por encima del bien del grupo y los deberes como parte integrante de un grupo sólo se perciben cuando no chocan con la propia individualidad.

“Un matemático ha dicho una vez que el álgebra es la ciencia de los perezosos; nunca se busca lo que representa X, pero se opera con lo desconocido como si se supiera su valor. En nuestro caso X representa las masas anónimas, el pueblo. Hacer política es operar con X sin preocuparse de su naturaleza real. Hacer historia es conocer el justo valor de X en la ecuación”.

¿Deberías leer este libro? Rotundamente sí.

La obra tiene un estupendo prólogo de Vargas Llosa que recomiendo leer después.


     MOLINOS
                                                               

En el café de la juventud perdida, de Patrick Modiano

11/04/2014 4 Comments

Hay libros que te encuentran y te llevan a París. 

Modiano gana el Premio Nobel de Literatura casi por sorpresa, las quinielas daban como ganadores a Roth, Murakami o Kundera y de repente salta el autor francés como nuevo Premio Nobel. 

Me acerco a mi librería de referencia a recoger unos libros. Mientras me los buscan y preparan, cotilleo las estanterías intentando no encapricharme con ninguno más porque mi economía no lo soportaría. De repente, bajo un cartel que dice “por menos de 10 euros”, me encuentro En el café de la juventud perdida, de Patrick Modiano. 

Y esa misma tarde me encuentro paseando por París mientras por la ventana veo llover, que es justamente como me imagino París en esta historia de encuentros y misterios contada por varias voces. 

París plomizo, gris, casi vacío. Calles que no van a ninguna parte, que son el final o el principio de algo. Las “zonas neutras” de la ciudad sobre las que escribe uno de los narradores de la historia y que son también las zonas neutras de la vida, esas por donde transcurre la mayor parte de nuestra existencia sin que seamos conscientes de ello y que son las que nos hacen de verdad como somos, mucho más que las “grandes ocasiones”. 

Es una novela para leer casi como un plano de la ciudad, acompañarse de un mapa, de la tecnología que nos facilita Google Maps y caminar de la mano de los personajes por sus calles mientras nos cuentan la historia de Jaqueline, su historia con ella. 

Una misteriosa mujer, Jaqueline, a la que todos llamarán Louki tras aparecer en el café de Conde. Hombres que se la encuentran por casualidad y se imaginan su vida. Hombres que la han perdido y la buscan. Hombres encargados de encontrarla y que cuando lo hacen guardan el secreto. Hombres que la descubren y creen tenerla. Es curioso cómo una historia contada por varios personajes, en vez de sumar, resta. Tenemos varios puntos de vista, varios ángulos de la historia pero en vez de ir avanzando para completar el rompecabezas nos damos cuenta de que cada vez hay más puertas abiertas, más incógnitas que se abren y que no conseguiremos cerrar. 

Según se van añadiendo incógnitas es inevitable la sensación de caminar hacia un desenlace trágico en el que el café Condé solo es una parada, un descanso, un oasis en ese camino que sabemos no terminará bien. 

París, sus calles, lluvia, un café donde se entra de paso y uno se convierte en habitual, una mujer misteriosa, ¿puede haber algo más francés?

“Menuda tontería le estoy diciendo... No hay nada que entender. Cuando de verdad queremos a una persona, hay que aceptar la parte de misterio que hay en ella. Porque por eso es por lo que la queremos, ¿verdad, Roland?”

En el café de la juventud perdida es una novela breve, de apenas 130 páginas, ideal para adentrarse en la escritura del flamante Premio Nobel. Un paseo con Modiano por las calles de París, que se lee con agrado y con el tempo de la lluvia fina cayendo.


     MOLINOS
                                                               

El océano al final del camino, de Neil Gaiman

10/07/2014 6 Comments

Mi mujer se marchó a Australia a grabar un disco. Ella estaba contenta y emocionada con su trabajo y yo la echaba terriblemente de menos. La echaba tanto de menos que pensé en hacerle un regalo especial, decidí regalarle mi infancia. No podía llevarla a aquellos lugares en los que había sido niño pero sí podía contarle una historia. Escribí y escribí y escribí. Días y días hasta que me di cuenta de que tenía una novela. Una novela para Amanda pero también para todo el mundo.

Más o menos con estas palabras presentaba Neil Gaiman su novela, el pasado mes de mayo, en Madrid. 

El océano al final del camino es un cuento. Una historia con buenos y malos, con hadas y brujas, con lugares misteriosos e inexplicables, con habitaciones que dan miedo y otros sitios que son mágicos y seguros. Con niños, con padres y madres. Con comidas favoritas. Una historia con la que se pasa miedo y susto y con rincones que te acogen con una luz cálida y confortable. 

Pocas cosas hay más íntimas que contarle un cuento, una historia a alguien a quien quieres: tus hijos, tu pareja. Una historia que puedes estar inventándote pero que en el fondo tiene mucho de ti, es tu reflejo, tu eco. Eres tú. Puedes disfrazarla, adornarla, esconderla, añadir monstruos o quién sabe si disfrazar alguno que en realidad sí existió y crear sitios mágicos donde no has estado pero te gustaría ir. 

¿Quién no quiere susurrarle una historia así a alguien querido? ¿Quién no desea que alguien que le quiere le susurre un cuento? 

Así es la historia que Neil Gaiman ideó para su mujer, Amanda. Es un cuento sobre un hombre que al volver a la que fue su casa tras muchos años, se sienta a recordar su infancia, sus siete años. Imagina o quizás recuerda una especie de aventura con un personaje malvado que llega a su vida y él es el único capaz de ver el peligro. Una cotidianidad confortable y segura que se llena de elementos fantásticos que la transforman y la hacen terrorífica. ¿Acaso hay algo que dé más miedo que no reconocer las cosas que más queremos, a las personas que nos son más queridas?

Neil Gaiman escribe con un estilo sencillo y sin muchas pretensiones. El océano al final del camino no es una gran novela ni una historia que vaya a cambiarte la vida. Se lee con agrado, con inquietud a ratos y proporciona un buen motivo para recordar nuestra infancia y en pensar en nosotros mismos como niños. 

“Te voy a decir algo muy importante: por dentro, los adultos tampoco parecen adultos. Por fuera son grandes y desconsiderados y siempre parece que saben lo que hacen. Por dentro, siguen siendo exactamente igual que han sido siempre. Como cuando tenían tu edad. La verdad es que los adultos no existen. Ni uno solo, en todo el mundo.”

¿Quién no se ha sentido así alguna vez? 


     MOLINOS
                                                               

Stoner, de John Williams

9/09/2014 4 Comments

Stoner es el libro que querrás no haber leído.

Es la vida de William Stoner la que discurre en las páginas de esta novela, pero podría ser la de cualquiera. En pequeños pasos, sin grandes sucesos ni acontecimientos, plácidamente, sin grandes corrientes, sin saltos espectaculares ni sobresaltos el lector recorre su vida.

William Stoner nace y se cría en una pequeña granja. Hijo único de unos padres que se dejan la piel para sacarla adelante, su vida cambia cuando cumpliendo un deseo de sus padres se marcha a la universidad y descubre allí su vocación de profesor.

La Universidad, el conocimiento y el estudio iluminarán su camino, le proporcionarán un trabajo que le entusiasma, reconocimientos y amigos. Stoner también se enamora, se casa, funda una familia, encuentra el amor verdadero, alumnos que le marcan para bien y para mal y asistirá, como todos, al declinar de su vida hasta llegar al final.

Es una historia pequeña y sencilla contada como se cuentan esas historias; desde el principio y avanzando poco a poco hasta el final. El protagonista, en toda su existencia, sólo toma dos decisiones por iniciativa propia; una le permitirá vivir y la otra será el error con el que cargue toda su vida y que solo será capaz de sobrellevar gracias a su trabajo.

"En su año cuarenta y tres de vida, William Stoner aprendió lo que otros, mucho más jóvenes, habían aprendido antes que él: que la persona que uno ama al principio no es la persona que uno ama al final, y que, el amor no es un fin sino un proceso a través del cual una persona intenta conocer a otra. Ambos eran muy tímidos y se fueron conociendo despacio, a tientas; se acercaban y se separaban, se tocaban y se retiraban, sin que ninguno quisiera imponer al otro más de lo que le fuese grato. Día a día caían las capas de reserva que los protegían, por lo que finalmente fueron como son los extraordinariamente tímidos: cada uno abierto al otro, sin protección, perfectamente cómodos y sin conciencia de sí mismos".

Stoner es el escaparate de una vida desperdiciada por el simple hecho de no hacer nada.

Stoner es la novela por la que avanzas plácidamente, con calma, tranquilamente, sin sobresaltos. Es una novela apasionante y que engancha hasta que llegas al final y te encuentras con un nudo en el ánimo, con un regusto amargo en la garganta y con un millón de preguntas sobre ti mismo y tu vida que no sabes si estás en condiciones de contestar. Ni siquiera sabes si quieres hacerte esas preguntas.

Sí lo sabes, no quieres hacerte esas preguntas.

Stoner es la historia de una vida por la que se pasa pero no se vive.

Stoner es una gran novela que al llegar al final te hace preguntarte si no hubiera sido mejor no leerla.


     MOLINOS
                                                               

Némesis, de Philip Roth

8/12/2014 6 Comments

Philip Roth escribe siempre el mismo libro, siempre los mismos temas, siempre los mismos problemas y conflictos personales. Esto, que podría ser considerado en principio como un problema, es justamente lo que le hace grande. Su capacidad para hacer de la vida diaria, de los conflictos, sentimientos y actitudes que todos reconocemos (a veces deseando no hacerlo) literatura en letras mayúsculas.

En Némesis, nos encontramos otra vez con los judíos, con la vida en New Jersey durante los años cuarenta, con los chicos de barrio y con una desgracia que se cierne sobre su joven protagonista, Bucky Cantor, y que no es otra que una epidemia de polio. Una vez más la historia se cuenta desde un diálogo entre el protagonista de la historia y un narrador que nos transmite la historia. 

Roth construye un pasado para Bucky. Su madre murió en el parto, su padre fue un ladrón y lo criaron sus abuelos. Bucky consigue sobrellevar todo este pasado trágico, y a pesar de no contar tampoco con un aspecto físico agraciado, es muy bajito, lleva gafas y su cuerpo parece desproporcionado, consigue salir adelante, ir a la Universidad, estudiar una carrera y dedicarse a lo que más le gusta: enseñar y entrenar a niños en el colegio de su barrio. Bucky tiene además una novia de la que está muy enamorado y con la que comparte planes para una vida en común.

Bucky es un ejemplo de superación hasta que la polio llega a su barrio y el lector sabe entonces, percibe que algo va a ir mal, que una nube trágica se cierne sobre la vida de Bucky y que, haga lo que haga, se dirige hacia la tragedia sin remedio. No se lo merece, no ha hecho nada malo pero sin embargo no podrá escapar a su destino trágico.

Roth siempre construye sus personajes con minuciosidad, les da un pasado, un peso, una historia. Roth presenta al personaje, hace que el lector le comprenda, que empatice con él y que sienta que se encamina hacia algún tipo de accidente trágico del que no va a poder escapar. El personaje no lo sabe, pero el lector sí... y no quiere saberlo, no quiere que pase, pero no puede hacer nada. La historia y la vida de Bucky Cantor nos es extrañamente cercana, comprensible a pesar de las diferencias; no somos judíos, no vivimos en New Jersey pero le entendemos. Roth siempre escribe sobre lo que significa vivir, aborda el encaje del individuo en la sociedad, las consecuencias de nuestros actos en las vidas de los demás, explora cómo la infancia y juventud condiciona nuestra vida de adultos e indaga sobre el peso de la culpa, sea esta real o imaginaria.

"El sentimiento de culpa en un hombre como Bucky puede parecer absurdo, pero de hecho es inevitable. La persona así está condenada. Nada de lo que haga estará a la altura de su ideal. Su responsabilidad no conoce límites. De hecho no confía en sus límites porque, cargado con una severa bondad natural que no le permite resignarse al sufrimiento del prójimo, nunca reconocerá que tiene límites sin sentirse culpable."

Némesis es una buena novela para adentrarse en el mundo de Roth. En ella están todas sus obsesiones, todos sus temas y todo lo que ha hecho que sea uno de los grandes autores de la narrativa estadounidense contemporánea junto con Delillo, Ford, Updike y Pynchon y eterno candidato al Premio Nobel.

"El Sr. Cantor vio el ataúd dentro del vehículo. Era imposible creer que Alan yaciera dentro de aquella caja de pino sencilla y de color claro por el mero hecho de haber contraído una enfermedad de verano. La caja de la que no puedes escaparte. La caja en la que un niño de doce años tenía doce años para siempre. Los demás vivimos y envejecemos cada día, pero él sigue teniendo doce años. Transcurren millones de años y él sigue teniendo doce."


     MOLINOS