El secuestro de la Clave de Sol, de Concha Fernández

7/31/2015 Comenta
Musicolandia es un país, donde las notas quieren vivir...
Aviso previa escucha: las canciones de este libro tienen un alto nivel adictivo, tengo 26 años y no paro de tararear las fantásticas melodías de este audiolibro infantil.

Desacorde está pensando en secuestrar a la Clave de Sol para que se acabe la música en Musicolandia y ya no hagan más fiestas escuchando a Mozart, pura maldad, pero Armonía sospecha algo. ¿No les parece una premisa maravillosa? ¿¡Pixar, a qué esperas para comprar los derechos!? Durante los 45 minutos de escucha vemos cómo avanza la trama de la historia mientras conocemos a muchos otros personajes, como Melodía, Bongós, Clave de Sol... Todos son personajes entrañables llenos de musicalidad y color (sí, color), excepto Desacorde, cuya maldad llega a ser perturbadora.

Ya que se trata de un audiolibro cuyo público destinado es infantil, decidí llamar a mi prima de cuatro años para ver cómo reaccionaba al cuento, ya que pensaba que no disponer de imágenes podría ser un impedimento para un niño del siglo XXI, pero nada más lejos de la realidad. Son 45 minutos en los que el niño va a quedar absorto por esta aventura y puedes apreciar cómo sus emociones van evolucionando con la historia, incluso pude verla sobrecogerse con las apariciones de Desacorde. ¿Cómo consiguen esto? Con unos personajes realmente bien construidos, con unas voces muy bien diferenciadas que nos permiten seguir una conversación sin ningún problema y unos sonidos de ambientación perfectamente integrados y muy musicales. En cierto modo me recordaba a los casetes de cuentos clásicos que tenía cuando era crío en los que un narrador te contaba un cuento, pero potenciado hasta un nivel mucho más evolucionado. Cada voz, cada sonido, cada melodía... Todo queda encajado de un modo perfecto para que solo con el sonido baste para acaparar el cien por cien de la atención de los niños (y de los no tan niños).



Literaudio está realizando proyectos a un nivel muy alto, como el audiolibro 'Luna: Apogeo', de Rubén Azorín, y está apostando por una modernización de la literatura de manera que pueda acercarla a un público mayor con el formato del audiolibro. Este es el segundo libro que escucho, pero puedo decirles que me encanta esta experiencia y que voy a repetirla.

NOTA: No se preocupe, mi querido lector, si Desacorde consigue sobrecogerle, a mí también me ha pasado.

El secuestro de la Clave de Sol. Concha Fernández. Literaudio. 19,50 euros. España, 2015. COMPRAR 'El secuestro de la Clave de Sol' (libro + CD) en Amazon o en Literaudio.

Moira, de Julien Green

7/28/2015 Comenta
“La pureza solo se encuentra en el Paraíso o en el Infierno”.
—San Francisco de Sales
'Moira', de Julien Green, bellamente reeditada por Automática Editorial, es un clásico de la literatura católica francesa, aunque Julien Green fuese norteamericano, que nos envía a golpe de pasado simple a una Universidad del Sur americano, a principios de los años 20, de la mano, si tamaña cercanía hubiese debido de soportarse, de Joseph Day.

Joseph, que inicia sus estudios con el único objetivo de poder leer las Sagradas Escrituras en versión original, se siente violentado desde las primeras páginas por un mundo demasiado mundano, enormemente alejado de su hogar, que el lector imagina seco, frío y terriblemente áspero. Desde el inicio, el conocimiento, la camaradería, la cultura, la belleza e incluso la cercanía son vividas por Joseph como pesadas losas, como húmedas injerencias en su espacio de seguridad.

Escrita con elegancia, derrocha sencillez en sus detalladas descripciones del mundo que rodea a los protagonistas, apenas un puñado de estudiantes, y, sobre todo, del complejo mundo interior de Joseph, permanentemente acosado por la visión puritana de la vida desde la que juzga, sin atisbo alguno de misericordia, cuanto le rodea.
"Te has equivocado, Dios no perdona tan pronto. Está escrito que ningún impúdico entrará en el Reino de los Cielos. Estás perdido”.
Cuando a juicio del autor tenemos datos suficientes para conocer a Joseph y a su entorno (si persigue, además, en esta primera parte que lo comprendamos, me reconozco incapaz), aparece Moira en escena para proponer la acción, la lucha, la dualidad, luz frente a oscuridad, vida frente a muerte, pasión frente a represión, y nada de lo que ha de suceder resultará extraño o sorprendente, porque todos los actores están supeditados al estricto guión que los crea.

Acierta, sin duda, Automática Editorial con el estilo de su edición, hermosamente decadente, porque tras su portada 'Moira' encierra una novela muerta, apenas somos capaces de recordar esos años 20 que Green retrata y mucho menos de sentirnos interpelados por la lucha interna de Joseph Day, su puritanismo, su violencia, su miedo y su contaminante machismo colocan a la lectora a cientos de millas de distancia de cualquier empatía —el protagonista es insoportable desde la primera página y su hedor le acompaña a cada paso—, o al menos esa es la conclusión cuando termina la lectura.

Con el paso de los días, el libro adquiere otra dimensión, ya que ofrece el retrato de un joven atrapado por una educación que le incapacita para la convivencia, le aleja de la humanidad, le impide ser en libertad y que alimenta una violencia que no puede sino consumirlo, y desde aquí cuesta poco extrapolar esa Universidad del derrotado sur a nuestro presente y contemplar de otro modo a esos jóvenes nacidos en los extrarradios de nuestras ciudades y educados a la sombra de tantas mezquitas en enseñanzas que les empujan a alcanzar una pureza que les deshumaniza y que fácilmente se canaliza en vengadora violencia.

Os recomendaría enfrentaros a 'Moira' cuando se presente el otoño y ralentizar su lectura, alargando sus apenas 270 páginas, para darle a Green la oportunidad de que su debate alcance a rozaros, para lo que es preciso superar el trasfondo de reprimida homosexualidad y misoginia que destila y hace tan incómoda la lectura de una novela que, sin duda, puede calificarse de opresiva, negra, trágica e iniciática.

Moira. Julien Green. Traducción de Pablo Moíño Sánchez. Automática Editorial. ISBN: 978-84-15509-27-1. España, 2015. 272 páginas. 19 euros. COMPRAR 'Moira' en Amazon.

[VIDEORRESEÑA] La vida de las paredes, de Sara Morante

7/26/2015 Comenta


'La vida de las paredes' es la historia de un caserón de principios de siglo XX y de sus habitantes, una peculiar comunidad de vecinos que comparten sus vidas en torno a una escalera.

La vida de las paredes. Sara Morante. Lumen. ISBN: 9788426401984. España, 2015. 160 páginas. 21,90 euros. COMPRAR 'La vida de las paredes' en Amazon.


Bariloche, de Andrés Neuman

7/23/2015 Comenta

Demetrio Rota es un barrendero nocturno que hurga entre los desperdicios de Buenos Aires. Una ciudad ajena y hostil que apenas le ofrece el placer de un café cada mañana, un amigo a quien traicionar y una amante ocasional.

Cada tarde, al despertar del sueño diurno que le niega el descanso que tanto anhela, decide armar las piezas de su propio pasado. Desesperado se dedica a armar puzles siempre de los mismos paisajes bucólicos de su añorado Bariloche, donde vivió algo cercano a la felicidad en los brazos de su primer amor.

La historia se presenta como una película lenta, donde parece que no pasa nada más allá del presente recogiendo basura y mendigos, y un pasado entre bosques y lagos, donde la rebeldía se paga con el olvido y el rencor se apaga con la muerte y la pobreza.

Un jovencísimo Andrés Neuman, con apenas 22 años, sorprendió al mundo literario con esta novela con la que llegó a ser Finalista del Premio Herralde de 1999, donde fue jurado, entre otros, Roberto Bolaño, quien declaró al escritor hispanoargentino como su heredero literario.

Más allá de las etiquetas, Neuman muestra cómo el alma humana puede perder el rumbo por tanta felicidad, como le pasó al Coronel Aureliano Buendía el día que conoció el hielo con su padre. De la misma manera, Demetrio Rota tiene que luchar contra los recuerdos o aceptar que la felicidad que alguna vez sintió jamás volverá por más puzles que arme cada tarde, antes de ir a recoger las miserias de los porteños.
“Fue esa madrugada cuando más pasión sentí, y desde esa vez mi vida va así medio limosneando cachitos de ese sentimiento”, dice con tristeza en algún momento Demetrio Rota.
Al igual que muchos personajes literarios, Rota busca desesperadamente el amor, incluso entre las migajas que le deja Buenos Aires. Aunque él mismo sabe que será incapaz de encontrarlo, y si por casualidad apareciera, traicionaría sus nostalgias: lo único cierto que le queda.

'Bariloche' es breve, directa, puede decirse que casi sencilla, sin una trama complicada o giros narrativos inesperados. Pero sin duda es una pequeña joya literaria, como todas las novelas que saben tratar las complejidades de la naturaleza humana.

Bariloche. Andrés Neuman. Alfaguara. ISBN: 9788420403663. España, 2015. 192 páginas. 16,90 euros (digital: 8,99). COMPRAR 'Bariloche' en Amazon.

Marina, de Carlos Ruiz Zafón

7/22/2015 4 Comments

Otra caricia de Zafón a las palabras, otro guiño a la buena literatura. Siempre que leo a este excelente autor, no solo entro en su historia, sino que también la siento. Yo caminaba por la lúgubre Barcelona de 1979, junto con los dos entrañables protagonistas, Oscar y Marina. Podía ver cómo la niebla de esa ciudad encantada nos besaba la piel y los oscuros caminos que se presentaban ante nosotros nos susurraban un secreto inaudible. Recuerdo con inquietud que nos acercamos para tratar de comprender qué nos decían, hasta que la negrura nos consumió. Ya era demasiado tarde para volver. La única manera de escapar de esa telaraña de mentiras y confidencias era liberar a los fantasmas de una Barcelona que se rehusaba a iluminarse, a mostrarnos su cara más vergonzosa.

Y como una canción que se escucha desde lo lejos, almas en vela, cuerpos con un pasado efervescente empezaron a cantar. Barcelona comenzó a vibrar, el engranaje oxidado se movió de nuevo. El soñador se volvió insomne y las nubes, testigos de un horror que sobrepasaba lo fantástico. La verdad limpió la suciedad de lo que reposaba hace años. Y lo que siempre estuvo debajo de nosotros empezó a gritar: las alcantarillas exigían el obsequio de la curiosidad. Y el peligro aumentaba. Lo que era un juego de niños pasó a ser un limbo entre la vida y la muerte. Los secretos que tanto añorábamos conocer nos traicionaron. Mi corazón danzaba en mi pecho, tratando de escapar de su cárcel de huesos. Mis compañeros, Oscar y la bella Marina, se concedían una mirada que lo decía todo.

Algo pasaba a mi alrededor, justo al lado mío, como un burbuja flotando en el aire: siempre estuvo ahí, pero si no miras con atención, será difícil que la notes. Un aura suave y diáfana rodeaba a mis amigos. Oscar y Marina eran algo más. Eran algo hermoso, que estaba fuera de mi percepción. Sus sonrisas eran más que sonrisas, sus roces encerraban una calma efímera y a la vez infinita. Pero sentía un desasosiego corrosivo en mi interior. Era como estar en una habitación llena de gente hablando al mismo tiempo, y que, a lo lejos, arañando esa cacofonía, una voz quebrada y pudorosa esté musitando en solitario. No lograba identificar qué era. Espero descubrirlo pronto. Y que los secretos por fin sean desvelados.

O quizá sean imaginaciones mías, quién sabe. Como un sabio dijo una vez: "Solo recordamos aquello que nunca sucedió".

Marina. Carlos Ruiz Zafón. Planeta. ISBN: 9788408101444. España, 2008. 296 páginas. 17,90 euros. COMPRAR 'Marina' en Amazon.

Comedia con fantasmas, de Marcos Ordóñez

7/21/2015 2 Comments

Los modos de vida cambian, pero parece que algo de los espíritus, de los caracteres, permanece. Así se refleja España en la novela de Marcos Ordóñez, 'Comedia con fantasmas', que ahora reedita Libros del Asteroide desde que saliese por primera vez en el 2002. La imagen de nuestro país que Ordóñez retrata abarca casi un siglo, el XX, y en ella vemos cómo la creatividad y el espíritu de lucha se muestran en su esplendor, aunque invariablemente azotados por malicias económicas y políticas.

Pepín Mendieta es el protagonista de la obra; un chaval, con una historia personal dura, de colegio interno y familia que lo repudia, que cuando conoce una noche en su pueblo lo que es un verdadero teatro, decide cambiar su vida y enrolarse en esa tramoya que la vida le pone por delante. El dueño de la compañía no es otro que Enrique Pombal, valiente actor y director que trajo Shakespeare a nuestro país, y que personifica al alter ego de Enrique Rambal, que también paseó por España su teatro amante del dramaturgo inglés y sus impresionantes representaciones. De esta manera, Pepín comienza el aprendizaje de un oficio, el de “chico para todo”, que a cambio de cama y comida, y un entusiasmo por el teatro digno del más celebérrimo comediante, monta escenarios y efectos especiales para la compañía. Esa compañía estaba integrada por numerosos artistas, que resultan ser para Mendieta el mejor de los apoyos; su familia, en definitiva. Ahí se forjarán grandes consejos, noches de fiesta y pasiones adolescentes. Y esa parte de la novela, la descripción de cómo cada uno de los personajes va ayudando al otro y marcando a su vez su paso, es de lo mejor que esta gran obra de Ordóñez nos ofrece. Sin duda, esa voz en primera persona de Pepín, narrando sus avatares, siempre desde la complicidad y generosidad del otro, pero que tampoco escatima en crítica propia; todo lo contrario. Desde la medida de sus cuitas más personales, Mendieta es capaz de poner a cada uno en su sitio partiendo primero, y siempre, de colocarse a él donde le corresponde.

Va trazándose así el panorama artístico de un país donde la cultura, en tantos momentos convulsos, siempre aparecía como el revulsivo perfecto. Y, lo más importante, nadie parecía cuestionar que muchas deficiencias se curasen por esa vía.

Es por todo ello que 'Comedia con fantasmas' debe ser leída. Con la pasión que su protagonista pone en cada escena; con el placer que supone la narrativa de Ordóñez. Con las ganas de que la formación, ese referente que siempre debería estar en alza, envuelva a nuestro país, haciendo que Shakespeare y el Barón Münchausen sean el "trending topic" de nuestra cotidianidad.

Comedia con fantasmas. Marcos Ordóñez. Libros del Asteroide. ISBN: 9788416213252. España, 2015. 424 páginas. 19,95 euros (digital: 11,99). COMPRAR 'Comedia con fantasmas' en Amazon.

Sin retorno, de Susana Rodríguez Lezaun

7/20/2015 1 Comment

Hace tiempo que Irene Ochoa se siente atrapada en un callejón sin salida cuyos muros se estrechan a medida que los abusos por parte de Marcos, su marido, se convierten en una rutina. No tiene más armas que su instinto de supervivencia. No hay otra opción: la vida de Marcos o la suya. La oportunidad se presenta un miércoles, cuando él llega más borracho de lo normal y, tras un par de tragos, se queda profundamente dormido. Horas más tarde, los bomberos y la policía investigan las causas del incendio que se ha cobrado la vida de Marcos. Todo ha salido según lo planeado, pero hay algo que Irene no puede controlar. Aquella misma noche en la que apenas empieza a saborear la libertad conoce al hombre que podría arrebatársela: el inspector David Vázquez, el encargado del caso. Empieza así una relación marcada por la pasión, el anhelo y el peligro. Mientras Pamplona sigue conmocionada por el accidente, el inspector Vázquez deberá resolver uno de los casos más escabrosos de su carrera: varios peregrinos del camino de Santiago han aparecido muertos en Roncesvalles, a solo unos kilómetros, y todo apunta a que ha sido obra de un asesino en serie.

'Sin retorno' es una novela bien escrita, bien desarrollada y que se va volviendo más trepidante a medida que avanzamos. Aunque mucho más realista y con unos personajes menos ingenuos, me ha recordado al estilo de Camila Läckberg, por la cantidad de personajes que hay y los detalles, historias, pensamientos y sensaciones que la autora nos describe de casi cada uno de ellos.

Tengo que reconocer que me ha sorprendido bastante el hecho de que, en esta novela, nos encontramos con dos tramas principales que, a pesar de compartir un protagonista (el inspector Vázquez), son totalmente independientes entre sí. Aunque la de Irene Ochoa no empieza a ponerse interesante de verdad hasta la mitad del libro, la verdad es que, al final, pesa igual que la anterior. Y a mí, personalmente, me ha llamado incluso más la atención. Es más, espero que esta novela sea el principio de una serie y poder saber más...

Hasta entonces, sólo puedo recomendarla. Como lectura estival es perfecta.

Sin retorno. Susana Rodríguez Lezaun. Debolsillo. ISBN: 9788490622735. España, 2015. 480 páginas. 12,95 euros (digital: 7,99). COMPRAR 'Sin retorno' en Amazon.

[VIDEORRESEÑA] El gran misterio de Bow, de Israel Zangwill

7/19/2015 1 Comment


Aún no ha amanecido en el distrito londinense de Bow, que descansa envuelto en una vieja conocida: la niebla. Sin embargo, no todos duermen en el número 11 de Glover Street. La señora Drabdump se afana en su cocina, malhumorada porque empieza el día con retraso ya que, por una casualidad, se ha levantado algo más tarde de lo habitual. Curiosamente, todo apunta a que, en el piso de arriba, a su nuevo inquilino le ha ocurrido lo mismo: sigue en la cama a pesar de los sucesivos intentos de su patrona por despertarle. Pero el señor Constant nunca más volverá a ponerse en pie… Con fina comicidad, 'El gran misterio de Bow' (1892) se inscribe en la brillante tradición de relatos detectivescos de «cuarto cerrado». El enigma lógico y el juego inductivo servirán asimismo para que Zangwill convoque para su resolución a los más variopintos tipos sociales: detectives ególatras, sindicalistas de intachable reputación, poetas vividores, filósofos charlatanes e impresionables amas de casa… Todos tendrán su papel en esta historia.

El gran misterio de Bow. Israel Zangwill. Traducción de Ana Lorenzo. Ilustración de Dadu Shin. Ardicia Editorial. ISBN: 978-84-942916-4-7. España, 2015. 208 páginas. 17,50 euros. COMPRAR 'El gran misterio de Bow' en Amazon.


Que todo sea como nunca fue, de Joachim Meyerhoff

7/18/2015 2 Comments

Vivir en un mundo de locos.
Crecer en el lugar donde la demencia marca la cordura.
Aprender acompañado de personas que ven el mundo con distintos ojos a los nuestros.

Así pasó su vida Joachim Meyerhoff, autor de la novela autobiográfica 'Que todo sea como nunca fue', donde nos cuenta, en sus 400 divertidísimas y a la vez conmovedoras páginas, cómo fue pasar su vida en un hospital psiquiátrico.

Joachim no está ingresado en él. Tampoco necesita ningún tipo de ayuda o terapia. Joachim es el hijo menor del director y uno de los más respetados médicos del centro, donde no solo trabaja y dedica gran parte de su vida (con una extrema profesionalidad) al cuidado de los pacientes, sino que también vive acompañado del resto de su familia, y es así como todos ellos se ven envueltos en el hecho de vivir en un mundo de locos.

Joachim comienza a relatarnos su historia cuando tiene siete años, un día que llega tarde al colegio lleno de excitación y nervios por contar al resto de sus compañeros que ha visto a su primer muerto. Un jubilado. Desde aquí, todas sus páginas nos introducen en un mundo de recuerdos de lo más peculiares. Momentos de risas vividas en el patio de un hospital donde, como ya he dicho al comenzar mi reseña, la demencia marca la cordura. Donde estar loco es lo normal.

No solo leeremos tantas anécdotas de los pacientes y con los pacientes como el autor es capaz de recordar, también nos demostrará en distintas ocasiones la gran admiración que ha sentido siempre hacia su padre y la dedicación de este hacia el centro y a cada uno de los pacientes, sin importar jamás la hora o las circunstancias.

Una historia tan dulce y entrañable como su jovencísimo protagonista, que te invita a que le acompañes en la aventura de crecer en el patio de un hospital psiquiátrico. Una historia que hará que te sumerjas de lleno en ella, desde la primera palabra hasta el último punto, y que te hará vivir toda la experiencia desde los ojos de un niño que está aprendiendo a vivir.

Por su frescura y su dinamismo, por cada uno de sus entretenidos diálogos, miles de anécdotas que harán que te partas de risa, momentos que rozan el corazón y otros que dan de lleno en el mismo haciéndote ver las cosas con una perspectiva distinta, no tengo ninguna duda de que 'Que todo sea como nunca fue' se convertirá en una de tus lecturas más entretenidas del verano.

Que todo sea como nunca fue. Joachim Meyerhoff. Traducción de Christian Martí-Menzel. Seix Barral. España, 2015. 400 páginas. 19 euros (digital: 12,99). COMPRAR 'Que todo sea como nunca fue' en Amazon.

Diáspora, de Greg Egan

7/17/2015 Comenta

Greg Egan es uno de esos autores que la crítica de la ciencia ficción aclama como uno de los grandes y, sin embargo, no parece disfrutar del favor del público. Sus libros son difíciles de encontrar en castellano y a menudo he encontrado obras suyas en la sección de saldos de librerías o ferias del libro, con una mezcla de alegría y pesar. En fin. La verdad es que tampoco creo que Philip K. Dick fuera nunca un autor para mayorías, por mucho que ahora sea un referente.

En un campo de por sí difícil —el de la ciencia ficción—, Egan es, sin duda, un autor duro. Trata temas complejos y a menudo de difícil comprensión. No tiene temor en explicar ideas extrañas que pueden dejar perdido al lector poco acostumbrado. Y, sin embargo, así es como creo que tiene que ser la ciencia ficción en la actualidad. Es muy difícil leer clásicos del género (Asimov, Clarke o Bradbury, por ejemplo) sin una sensación de que ya estamos en el futuro que relatan o muy cerca de él. Quizá muchas de las cosas que cuentan en sus historias no han pasado (como los robots autoconscientes o los viajes fuera del sistema solar), pero en otras hemos sobrepasado claramente las expectativas (tenemos acceso a ordenadores más potentes que los que mandaron al Apolo XI a la Luna en nuestro bolsillo, que nos permiten consultar casi cualquier dato del saber humano instantáneamente). Alguien que afronte la ciencia ficción en un mundo así, en mi opinión, debe ir algo más allá si no quiere hacer más de lo mismo.

En esta obra en concreto, Egan habla de la evolución de la humanidad a partir del año 3000 en tres especies: carnosos (descendientes de los humanos auto mutados genéticamente en una infinidad de variedades), Gleisners (robots orgánicos autoconscientes) y, finalmente, inteligencias artificiales residentes en mundos virtuales (originalmente copias de humanos escaneados, posteriormente ya nacidos de combinaciones de líneas de códigos de múltiples padres —o en ocasiones de ninguno—). El descubrimiento de un acontecimiento de naturaleza cósmica, de dramáticas consecuencias para todo el universo, hace llevar a nuestro protagonista (Yatima) y a varios personajes más, en una búsqueda de la naturaleza última del universo para tratar de comprender la catástrofe que podría destruirlo y, en la medida de lo posible, evitarla.

La obra comienza precisamente con el nacimiento de nuestro protagonista y sus primeros pasos como inteligencia artificial, en un ejercicio intelectual complejo para el lector pero muy interesante. Si eres capaz de pasar este capítulo sin la sensación de perderte o aburrirte, seguramente disfrutes de la obra. Si se te atraganta, quizá no sea un libro para ti.

El libro pasea por temas como la inteligencia artificial y su evolución en entornos cerrados, la comunicación entre diversas especies evolucionadas por caminos muy distintos, la búsqueda de especies no humanas (con el problema de comunicación con ellos que puede conllevar) e incluso de universos n-dimensionales. Algunas de las partes, sin duda, son de difícil comprensión (especialmente en lo que toca a la descripción de las dimensiones extra), sin embargo toda la obra tiene una frescura y una riqueza de ideas tal que resulta fascinante. Cada página es un vistazo a la maravilla de todo aquello que su autor es capaz de imaginar y que es fruto de una enorme curiosidad científica (recomiendo revisar, como curiosidad, el apartado «Referencias» del final del libro en el que encontraremos el montón de artículos científicos en los que se ha basado).

Con todo, no quiero pecar de poco realista. Este libro es de 1997 (si bien la edición llegó en 2009). Al menos cinco trabajos suyos posteriores han quedado inéditos desde entonces en castellano, de lo que deduzco que su obra no goza de gran popularidad entre el público de este país. Quizá sea yo el único que lamenta las maravillas que no podrá leer en este idioma del autor de las también magníficas 'Cuarentena', 'Ciudad Permutación', 'Axiomático' o 'El instante Aleph'. En cualquier caso creo que este es un autor imprescindible para los amantes del género y puedo garantizar que esta obra se encuentra a la altura del resto de su producción.

Diáspora. Greg Egan. Traducción de Pedro Jorge Romero. Corrección de estilo de Sergio Mars. Grupo Editorial Ajec. ISBN: 978-84-96013-52-0. España, 2009. 316 páginas. 17,05 euros. COMPRAR 'Diáspora' en Amazon.

Musas de Gotham, de Paul Dini y Guillem March

7/16/2015 2 Comments

Debo reconocer que soy una obsesa de Batman y del universo que DC Cómics ha creado en torno a este personaje. Aunque también es cierto que no comencé a interesarme seriamente por este tema hasta que vi por primera vez las películas de Christopher Nolan. A partir de ese momento, me volví una adicta a todo lo que tuviese que ver con esta historia: cómics, películas antiguas, series, videojuegos…

Considero que DC Cómics acierta más en la construcción de sus villanos y que Marvel tiene mejor mano con sus héroes. Es quizá por esto que uno de los personajes que logró captar mi atención por encima del resto fue El Joker, archienemigo de Batman. Si unimos mi interés por el papel femenino en las historias que leo y mi curiosidad por este villano, tenemos como resultado a la que puedo considerar mi personaje favorito de todo el universo DC: Harley Quinn.

La psiquiatra más malvada de Arkham logró cautivarme desde el principio. El origen de su historia, el desarrollo de su personaje a lo largo de las series y ver cómo, poco a poco, se va dando cuenta de su obsesión por el Joker, son algunos de los aspectos argumentales que más disfruté.

Pero no estamos aquí para hablar de Harley Quinn de forma exclusiva, ya que en esta reseña quiero hablarles de la serie de cómics 'Musas de Gotham' ('Gotham City Sirens'), protagonizada por Catwoman, Poison Ivy y mi adorada Harley.

Esta serie vio la luz por primera vez en el año 2009 de la mano de Paul Dini (productor de la serie animada de Batman y creador del personaje de Harley Quinn) y el arte gráfico del ilustrador español Guillem March. Consta de un total de 26 episodios compuestos por 21 páginas cada uno. Este hecho hace que su lectura sea muy ágil, además de tratarse del formato cómic, un género que por su propia naturaleza no suele hacerse nada pesado.

En cuanto al argumento, sólo puedo decir que tiene multitud de subidas y bajadas durante el desarrollo de la historia. Hay algunos pasajes muy interesantes y otros que podrían eliminarse de un plumazo sin notar apenas la pérdida. Esta deficiencia en cuanto al guión lo salva, sin duda alguna, el gran trabajo artístico de Guillem March. Los dibujos son realmente preciosos, llenos de matices y haciendo uso de composiciones realmente geniales a la hora de ilustrar ciertos momentos de la historia.

¿Qué pasa? Que odio con toda mi alma el hecho de que se sexualicen de forma tan descarada a los personajes femeninos (y sí, entiendo que el público al que suelen ir dirigidos estos cómics suelen ser varones con hormonas revolucionadas), pero creo que no es necesario ese abuso de senos y glúteos a medida industrial por doquier. Aunque mejor no me quejo de esto, que al menos Harley sale con su vestido original y no con un modelito digno de una Suicide Girl, ¿eh, gente encargada de vestuario en la nueva película de 'Escuadrón Suicida'?

Otro de los aspectos que quiero destacar es la aparición de muchísimos personajes del mundo de Gotham, como lo son Robin, Enigma, Talia al Ghul, Zatanna o incluso el propio Batman. Todo un reparto de lujo para amenizar la historia de las tres supervillanas por excelencia de DC Cómics.

En definitiva, considero que se trata de una historia amena y divertida, con algunas deficiencias en aspectos argumentales que pueden salvarse si tenemos en cuenta el dibujo y la extensión de la serie. Una buena opción si queremos adentrarnos en el mundo del cómic y aparcar por un rato los formatos a los que acudimos con mayor asiduidad.

Musas de Gotham. Guión de Paul Dini. Dibujos de Guillem March. Planeta DeAgostini. ISBN: 9788467480771. España, 2010. 192 páginas. 14,95 euros. COMPRAR 'Musas de Gotham' en Amazon.

Cabaret Biarritz, de José C. Vales

7/14/2015 4 Comments

¡Bienvenidos al Cabaret Biarritz!

La novela ganadora del Premio Nadal 2015 es un espectáculo. Es volver a tener 10 años y jugar al Cluedo, sentirte detective investigando si el asesino es el Profesor Mora en la cocina con el candelabro o la señorita Amapola con veneno en el salón. Cabaret Biarritz es abrir la puerta de Downton Abbey y adentrarte en los años 20 con sus alocadas jóvenes que se ponían pantalones y bañadores ceñidos por primera vez. Es viajar en el tiempo y encontrarte en mitad de los años 40, en plena II Guerra Mundial, recordando con nostalgia veranos en las playas de Biarritz que ya no volverán.

Cabaret Biarritz es lujo, diversión, intriga, humor, pero no sólo eso. José C. Vales ha escrito una novela diferente y entretenida, muy entretenida. El lector abre sus páginas y se sumerge en el ambiente de los años 20 de la mano del autor y de una enorme galería de personajes, a cuál más peculiar y atractivo, que le van guiando por la historia. Sé que “entretenida” es una palabra que, para algunos, está cargada de desprestigio cuando se habla de literatura. Parece que si algo es entretenido es peor que si es profundo. Se asocia entretener con frivolidad o ligereza y eso no tiene por qué ser así para nada y, desde luego, en el caso de 'Cabaret Biarritz' no lo es.

José C. Vales, con un ingenio y con un estilo que puede recordar a veces a algunas novelas de Auster, construye un verano en Biarritz a partir de testimonios y entrevistas. Los personajes cuentan sus recuerdos, aportando cada uno un punto de vista sobre los hechos que ocurrieron y también sobre los otros personajes. Todos arrastran un pasado antes de aquel verano que modifica su percepción y, lo que es más importante, han tenido un futuro desde aquellos días que recuerdan 20 años después. La combinación de personalidades, intereses y estilos hace que el libro fluya, pero no como una corriente tranquila y apacible. El lector hace rafting entre sus páginas. A ratos se confía, luego pasa miedo, más tarde se sorprende del giro del río, se asusta con los rápidos y se ríe descontrolado cuando ve que ha sido capaz de pasar ese mal trago.

'Cabaret Biarritz' es una sorpresa, una visita a la feria, una entrada para ver a la mujer barbuda, un vistazo subrepticio a un espectáculo picante, una oportunidad de jugar a detectives, de soñar con lujo, de atisbar un pasado que queda ya lejano pero que merece la pena recordar.
“¿Ha estado usted en San Sebastián? ¿No? Vaya, qué lástima. No sé por qué, pero las personas que no han estado en San Sebastián siempre me dan lástima”.
No puedo estar más de acuerdo. Hay que ir a San Sebastián y hay que leer 'Cabaret Biarritz' porque es una novela que provoca en el lector esa maravillosa sensación de anticipación. Ese deseo de escabullirse a la cama para retomar la historia donde se dejó la noche anterior, ese “termino el capítulo y ya” y esa imposibilidad de alejarse de esos personajes durante mucho tiempo. 'Cabaret Biarritz' se lee con una sonrisa que permanece con nosotros mucho después de haber terminado el libro.

Cabaret Biarritz. José C. Vales. Destino. ISBN: 978-84-233-4928-9. Barcelona, 2015. 456 páginas. 20 euros (digital: 9,99). COMPRAR 'Cabaret Biarritz' en Amazon.

Cuadernos. Apuntes y reflexiones, de Gustave Flaubert

7/13/2015 1 Comment

Hay un placer extraño en leer un libro cuya existencia jamás vaticinó su autor. Un placer que es intromisión, como esas cartas de amor que nuestras hermanas guardaban entre braguitas, junto al aparato dental, y que leíamos furtivamente, basculando entre la excitación y el asombro. Pero también el placer de una fragilidad inesperada, de una grieta en el surco rotundo que ha marcado la historia de la literatura. Solo así puede explicarse la sorpresa de leer que uno mismo se define como un «escritorzuelo deshonrado, un miserable vanidoso», y descubrir que ese uno es, ni más ni menos, Gustave Flaubert.

'Cuadernos. Apuntes y reflexiones' es una selección de las anotaciones que Flaubert fue dejando en distintas libretas. La obra se inicia con «Agonías», texto de juventud que nos descubre su ateísmo y el miedo a morir de una persona que apenas tenía dieciséis años. Continúa luego una larga sucesión de distintos extractos, anotaciones diversas que formaban sus cuadernos y construyen este volumen. Considero que por su contenido se pueden agrupar en tres grandes grupos.

En primer lugar están las ideas para los «libros por venir». Historias que Flaubert concibió pero que nunca llegó a materializar. Algunas de ellas son trampolines de oro para nuevos escritores. Me han gustado especialmente dos proyectos. El primero, un cuento o escena basada en la siguiente idea: «Un niño (dieciséis años) espera en un saloncito antes de perder la virginidad —sirven la cena— no come más que mermeladas y se duerme junto a unas pinturas obscenas». El segundo bosquejo dice así: «Un hombre, empleado de las pompas fúnebres de día, trabaja por las noches en un teatro, como maquinista. Lleva al mundo de los muertos sus preocupaciones teatrales y viceversa. Pero, a menudo, confunde o mezcla los códigos de uno y otro oficio. Hace reír a sus camaradas de pompas fúnebres y entristece a los del teatro». Otras ideas, apenas trazadas, son andamios frágiles que no permiten imaginar el todo que nunca llegó a existir.

Un segundo grupo lo forma la huella de sus lecturas. Son las notas que Flaubert apuntaba de los libros que leía, y las reflexiones que realizaba sobre las mismas. Si Borges decía de sí mismo que prefería ser admirado antes por sus lecturas que por sus escritos, no pienso que tal afirmación sea transitiva en el caso de Flaubert. Sus apuntes son el eco de obras tragadas por el olvido. Exceptuando a Voltaire, Montaigne y Molière, Flaubert nos trae citas de obras que no invitan a ser desempolvadas. Sorprende la escasa referencia a obras de ficción, y la ausencia de cualquier apunte romántico, tal vez porque su genio le bastara para crear su mundo poético, sin necesidad de buscar la imitación. Sus notas de lectura son el registro tedioso de datos científicos, históricos y culturales que debían dar luego estructura a sus obras. Es innegable su aliento enciclopédico, pero también que muchas de estas páginas carecen de coherencia e interés como un todo. Su propia naturaleza aleatoria y fragmentaria provoca además que se distraiga con facilidad la atención del lector.

Una tercera rama del libro lo forman sus reflexiones acerca de la vida, del arte, de su papel como escritor, y de sus pensamientos del mundo en el que vivió. Es una fiesta que justifica solamente la lectura del volumen. Cuando Flaubert se mira a sí mismo la obra es un goce absoluto. «Me gusta amar, me gusta odiar. Llevo en mí todas las contradicciones, todos los despropósitos, todas las tonterías», nos dice, y sabemos que estas palabras fueron escuchadas y vueltas a escribir después por Fernando Pessoa. Una de esas contradicciones de las que advierte el propio Flaubert es su negación a intervenir en sus obras, cuando está presente en ellas de continuo, como si escribiera sobre un espejo. No en vano, y así nos lo dice Flaubert, desde joven estaba sediento de narrarse a sí mismo. En esta categoría de anotaciones su sed es compartida. La nuestra, como lectores, viene de un placer prohibido, la intromisión lectora en un ámbito privado. Qué gozada de apunte: «Bosques por todas partes, el cielo azul, no estoy triste. Pero al volver a las seis, otro espasmo. Estoy destrozado». Algo más adelante, con el libro acabando entre las manos, brota el manantial del que beber: «La biblioteca de un escritor debe componerse de cinco o seis libros: fuentes que debe releer todos los días». Frente a la abundancia de lecturas que uno asocia con el talento, frente al propio alud de datos con los que nos ha aturdido a veces y a veces maravillado, Flaubert recomienda para su oficio una tarea sintética. Apenas cinco o seis libros bastan. Esta obra de Flaubert, con su galimatías estructural, sus altos y sus valles, pertenece a esa selección máxima de obras que deben ser parte de una biblioteca. Cerrado el volumen, y tal vez sin darme cuenta, lo pongo en mi estantería junto al 'Libro del desasosiego', de Pessoa. Al apagar la luz y meterme en la cama me imagino a Pessoa y Flaubert bebiendo licor en una tabaquería de Lisboa, rodeados de humo y reflexiones. En otro instante, con el ventilador dando vueltas en Madrid, imagino a Flaubert soltando el lazo de fajos de cartas, releyendo pasiones viejas, desaparecidas, Pessoa sin comprenderle demasiado bien, porque su inglés es bueno pero su francés no lo es tanto, y observando la mano de Flaubert lanzando al fuego esa correspondencia, a un fuego que humea bajo un cielo de noche francés. De esa ebriedad creativa, de esos restos del incendio, esta obra.

Cuadernos. Apuntes y reflexiones. Gustave Flaubert. Edición y traducción de Eduardo Berti. Páginas de Espuma. ISBN: 978-84-8393-184-4. España, 2015. 328 páginas. 22 euros. COMPRAR 'Cuadernos' en Amazon.

Paracaídas y vueltas (diarios íntimos), de Andrés Calamaro

7/10/2015 2 Comments

Este es un libro poco convencional. Para empezar, su autor no es un escritor, es un músico, un rockero, y eso ya es un aviso de contraculturalidad. Ya desde la contraportada se nos invita a leerlo como nos apetezca, ya sea en orden cronológico o al azar. Algo tan alternativo no se puede analizar desde una crítica convencional. Permitidme que haga un pequeño experimento para ponerme a la altura.

[Al principio]

Este es un libro que huele a rock 'n' roll, a chupas de cuero y a garitos de mala muerte donde un montón de músicos se juntan y beben bourbon. Y a mí con eso me tiene ganado. Un chute de adrenalina, como el subidón después de un concierto.

Ya desde la portada (por cierto, magnífica la edición de Libros Cúpula) nos saluda Calamaro con aire molón, sus Rayban, su sombrero vaquero (Stetson, supongo), su barba de dos días y una cara pensativa. Debajo nos encontramos una sobrecubierta todavía más fascinante que sólo conserva la tipografía (si bien con el nombre algo más pequeño en este caso) y el aguafuerte de un corazón colgado de un paracaídas, que a modo de leitmotiv iremos encontrando como separador de párrafos cada una o dos páginas. Andrés nos cuenta un montón de historias de gente que no conocemos y que no llegan a ningún sitio, pero ¿acaso importa? Todo tiene un aire de "molonidad" tan intenso que se contagia. Queremos estar ahí con él en esas historias, en esos sitios. Después de esos conciertos.

[Después]

Veamos: este es sin duda un libro difícil de criticar. Es cierto que ya desde el prólogo, Calamaro juega a epatarnos con lo rico de su vocabulario. Con su "hey, soy un rockero argentino, ámame o déjame", con su intenso mundo interior. Se revela que el apetitoso resumen de la contraportada es un ingenioso cortapega del mucho más indigesto prólogo interior. Es cierto que en ambos se nos invita a leer el libro al azar si es nuestro gusto. Pero, claro, ¿cómo se hace esto? Yo personalmente opino que un disco se puede escuchar como a uno le dé la gana y saltando los temas que no nos gusten (lo siento, pero los discos temáticos me dan fatiga), pero ¿cómo se hace esto en un libro? Trato de leerlo en orden porque asumo que cuando alguien escribe un libro, es tal y como debe ser leído; pero en la segunda parte (de catorce), "Los que no están (los que siempre están)", se me atraganta. Tras un primer ¿capítulo? (dudo si tal calificación se ajusta a un libro de este tipo) fascinante por su variedad, lleno de apuntes breves de todo tipo, retratos de desconocidos, pensamientos profundos al borde del absurdo, pedazos de reflexiones alcohólicas (que apestan a juerga después de un concierto desde aquí), de historias que no se sabe si son realidad o invención, nos encontramos con un montón de obituarios de gente que seguro que es muy conocida en Argentina (yo conocía solo a Enrique Morente y a Johnny Winter, perdón por mi ignorancia) que cansa rápidamente. Decido seguir el consejo y comenzar a saltar entre capítulos.

[Más adelante]

Salto de un lado al otro del libro. Encuentro una mezcla heterogénea de cosas, desde una sección de respuestas a preguntas de personajes famosos y anónimos (que entiendo que salió publicada en alguna revista) hasta poemas, pasando por una serie de cartas a un tal Enrique Symns, al que tampoco tengo el gusto de conocer (como a casi ninguno de los que menciona). El libro se me llena rápidamente de puntos de lectura. Cada vez que salto a un nuevo punto no sé si he leído ya un párrafo o no, y comienzo a tener la sensación de que da igual. A menudo, durante la lectura, tengo la sensación de que si este libro fuera de Goethe, o de Mick Jagger (por poner un referente más cercano), y yo fuera muy fan, lo que cuenta podría decirme cosas sobre la persona a la que admiro. Y, sin embargo, no puedo dejar de quedarme con la sensación de que eso debería dar igual. Es decir, la maravilla de acercarse a un libro es que las palabras nos cuenten algo interesante o que nos llegue, independientemente de la persona que hay detrás de ellas. Una sección de fotografías del autor en poses molonas o diversas portadas nos confirman que esto no es realmente un libro: es un libreto de CD con muchas páginas.

[Finalmente]

Lo siento, Andrés, pero debo admitir mi fracaso. No he sido capaz de entrar en tu juego. No puedo leer tu libro ni en orden ni desordenado (no sé cuánto he leído realmente, aunque sospecho que bastante; me ahorro lo que me falta porque veo que poco aporta a esta reseña —más allá de, quizá, cabrearme más por la falta de contenido, y tampoco es plan de escribir enfadado con el autor). Pasada la sorpresa inicial, me llega la sensación de que no tienes nada que contarme. Las breves pinceladas de tu vida carecen de interés (las cuentas porque son tu vida, y aparentemente deberían interesarme por eso, no por lo que cuentan; a menudo ni siquiera llegan a ser anécdotas: son apuntes inconexos en un diario). Muchas de las notas escritas rápidamente (esto se nota) después de conciertos, y a saber bajo los efectos de qué (y esto se nota mucho), pueden interesar como el experimento de ver cómo un cantante vive el subidón de después de un concierto. Pero una vez, dos. A la enésima nota de lo grande y especial que ha sido un concierto, empieza a parecerte que todos los conciertos son enormes y superespeciales. Felicidades, eres estrella del rock y disfrutas mucho dando conciertos. Yo, como lector, no disfruto tanto de esas notas semiininteligibles llenas de bromas privadas.

Lo que al principio parece humildad a la hora de tratar las historias o temas, se revela finalmente como falsa. Todo lo que cuentas debe interesarnos porque eres el gran Andrés Calamaro. Y no voy a ser yo el que discuta aquí tus supuestos méritos musicales. Sin embargo entiende que como lector no me apasione tanto un libro que parece escrito para ti (y que, sinceramente, dudo que hayas tenido la paciencia de leer una vez hecho).

Dejo este libro con una sensación de fracaso. Quizá no era yo el tipo de público para este libro (no soy fan de las autobiografías, quizá la forma literaria más fantástica de engordar el ego). Incluso tardé bastante en encontrar el juego de palabras del título (paracaIDAS Y VUELTAS —y lo siento, he encontrado el juego de palabras, pero le sigo sin encontrar la gracia—). Quizá el subtítulo, 'Diarios íntimos', sea mucho más sincero y deba dar una advertencia al lector. Si te apetece leer un montón de notas sueltas, totalmente inconexas, de Andrés Calamaro, quizá este sea tu libro. Si le gustan los toros, si considera que antes todo era rock y ahora le llamamos pop a todo, si le gustan Gardel o Maradona. Si quieres un montón de historias del tipo "fui a Madrid y me encontré con Enrique (si sabes a quién se refiere bien, y si no también). Ensayamos para la gira y tocamos algunos temas de Virgilio. Cenamos en no sé dónde y hablamos de no sé qué; bonita camiseta. Al salir me encontré con el hijo del doctor que me trajo al mundo que blablabla. Finalmente nos sacamos fotos y nos abrazamos. Qué cielo más azul". Pues vale. A mí personalmente me da un poco de pena que quizá haya algo de contenido interesante y yo me lo pierda porque cada fragmento empieza así y al final te cansas un poco de leer historias intrascendentes de gente que normalmente no sabes quiénes son y a los que él parece querer mucho porque son muy buena gente. Pues vale.

Lo siento, Calamaro, yo lo intenté. Te lo juro.

Paracaídas y vueltas. Andrés Calamaro. Libros Cúpula. ISBN: 987-84-480-2132-0. España, 2015. 312 páginas. 17,95 euros. COMPRAR 'Paracaídas y vueltas' en Amazon.

Oso, de Marian Engel

7/09/2015 Comenta

Lou trabajaba en la biblioteca de un instituto canadiense, en Ontario. Vivía encerrada entre libros, mapas, manuscritos... en el sótano del instituto, como si fuera un topo. Un día recibió un encargo curioso del director de su centro. Debía partir al norte (al norte del norte, se entiende, porque Canadá ya está al norte de América del Norte, je, je). El instituto donde trabajaba había recibido la noticia de que el pleito que mantenía sobre la propiedad Cary se había resuelto finalmente a su favor. Se trataba de una mansión victoriana, situada en un islita canadiense. Allí debería realizar un exhaustivo inventario de los libros que albergaba la biblioteca de la mansión (porque, según el testamento, los libros no podían salir de la casa) y tendría que hacerse cargo de otros asuntos imprevistos, como por ejemplo, de la existencia y cuidado de un oso que no le fue comunicada hasta que había hecho el viaje y se había entrevistado con su enlace. Éste no era otro que Homer, dueño de una tienda en el poblado más próximo a la propiedad. Homer la acompañará en el tramo final del viaje, donde deberán utilizar una barca para llegar a la mansión y acarrear las provisiones. Homer le mostrará las instalaciones, le enseñará a encender lámparas, dónde está la leñera, cómo encender el fuego, etc. Lou necesitará pocas explicaciones para manejarse con soltura y aprenderá rápido a manejarse con la barca para desplazarse río arriba y río abajo cuando necesite recoger o enviar correspondencia o comprar alimentos en la tienda de Homer.

Los días pasan y Lou se entrega con entusiasmo, tanto al trabajo con los libros, como al disfrute de la naturaleza que tiene a su alcance: el bosque, el río, la laguna, los olores, el silencio, los cantos de las aves, las nieves primaverales, los animales que se dejan observar... y el oso que se halla atado con una cadena en un viejo establo. Todo resulta un regalo para sus sentidos.

Cumple sus jornadas de trabajo en la biblioteca con responsabilidad, a pesar de ser la única habitante de la isla y se ocupa del oso, de mejorar sus condiciones de vida. Primero se acerca a darle de comer y comprueba que es bastante manso; a los pocos días, lo lleva atado de la cadena hasta el río para que se lave, luego se bañan juntos; va perdiendo el posible miedo que pudiera tener y la relación empieza a ser más estrecha; le permite que entre en casa, que se tumbe cerca del hogar encendido e incluso que suba hasta su habitación... Día a día, la relación entre la mujer y el animal se hace más íntima. Una noche, cerca del fuego, Lou siente calor y se desnuda y acaricia al oso, que sigue a su lado adormilado; cuando despierta de su sopor y ve a Lou, comienza... 
“El oso lamía. Buscaba. Lou podría haber sido una pulga a la que él estaba persiguiendo. Le lamió los pezones hasta que se le pusieron duros y le relamió el ombligo. Ella lo guió con suaves jadeos hacia abajo. Movió las caderas: se lo puso fácil.
—Oso, oso— susurró, acariciándole las orejas. La lengua, no solo musculosa sino también capaz de alargarse como una anguila, encontró todos sus rincones secretos. Y, como la de ningún ser humano que hubiera conocido, perseveró en darle placer. Al correrse sollozó, y el oso le enjugó las lágrimas”. 
Y este acto erótico, contado con toda naturalidad, será el preludio de otros encuentros que la autora insinúa con delicadeza.

El trabajo de Lou está llegando al final y va recibiendo cartas de su director para que vuelva... Y ahí la protagonista nos explica por qué el citado tiene ganas de que Lou regrese. Antes de regresar tiene algún desencuentro con su protector Homer, que le ayuda en algunas tareas para las que se necesitan más manos y más fuerza, y también algún encuentro posterior para mitigar el anterior desencuentro. Lou se muestra, en todo momento, como una responsable bibliotecaria, realizando su trabajo en un entorno especial, pero también como una mujer sensitiva que protagoniza una novela que es también un canto a la naturaleza, con un singular componente erótico. De hecho, 'Oso' es una obra maestra de la literatura canadiense (al decir de los expertos) y también de la literatura erótica universal. En definitiva, un libro bien escrito que se lee con placer y que nos sumerge en una historia bastante sorprendente.


Marian Engel era hija de una pareja de maestros, instalados en un pueblecito de Ontario. Esta novela la publicó por primera vez en 1976 y parece que causó un cierto escándalo en una sociedad puritana como la canadiense.

Oso. Marian Engel. Traducción de Magdalena Palmer. Impedimenta. ISBN:978-84-15979-56-2. Madrid, 2015. 168 páginas. 20,95 euros. COMPRAR 'Oso' en Amazon.

[VIDEORRESEÑA] Aquella tarde dorada, de Peter Cameron

7/07/2015 1 Comment


Peter Cameron nos presenta en 'Aquella tarde dorada' una historia romántica y conmovedora, contada con sutileza y con su característico estilo.

Aquella tarde dorada. Peter Cameron. Traducción de Araceli Arola. Libros del Asteroide. ISBN: 9788416213269. España, 2015. 408 páginas. 21,95 euros. COMPRAR 'Aquella tarde dorada' en Amazon.


[VIDEORRESEÑA] El libro perdido, de Edward Berry

7/05/2015 1 Comment


'El libro perdido' es la primera parte de una saga de doce libros para niños de entre ocho y doce años. Diego y Alba, dos pequeños hermanos de Barcelona, se enfrentan a un gran misterio. Algo les ha ocurrido a los cuentos clásicos y todas las historias han cambiado. ¿Serán capaces de salvar la literatura?

El libro perdido. Edward Berry. Editorial la Galera. ISBN: 9788424653996. España, 2015. 256 páginas. 14,90 euros. COMPRAR 'El libro perdido' en Amazon.


La morada de Dios, de Jose Mª Cuenca Rovayo

7/03/2015 4 Comments

Hace unos meses José Mª Cuenca se puso en contacto con nosotros para darnos a conocer su obra. Con el título ya podemos intuir que tiene un trasfondo religioso, del mismo modo que lo tenía ‘El código Da Vinci’, por lo que si te gustó dicha novela, disfrutarás de ‘La morada de Dios’. Pareciéndome muy interesante, acepté leerla con muchas ganas. Hoy puedo decir que solo lamento que el autor diga que no va a escribir más (o al menos eso me ha trasmitido). A mi modo de sentir la literatura, me da una pena terrible. 

La historia arranca en la ciudad del amor, concretamente en la Nochebuena del año 2006. Ya en el primer párrafo de la novela conocemos la intención del protagonista de suicidarse. Él dice no ser el responsable de tan descabellada idea, sino que se trata de la voluntad de un ser superior. Todo lo que se cuenta a continuación, tal y como dice el protagonista, es lo que ha ocurrido y nada más. ¿Ha muerto tras haber saltado al río Sena? Él mismo no está seguro. Solo sabe que tras haber saltado, su siguiente recuerdo es en una cama de lo que parece un hospital. Allí ya se da cuenta de que hay cosas que no parecen cuadrar y empieza a sospechar de todos los que le rodean. Cuando consigue salir de allí es el verdadero inicio de la historia, a mi modo de verla. A partir de este momento, comenzarán las aventuras y la aparición de curiosos personajes, algunos más inverosímiles que otros, pero todos imprescindibles en la historia. Un total de trece capítulos llenos de emoción, disparates, secretos, historia, misterio y aprendizajes, y que finalmente nos descubrirán todo lo que esconde esta novela. 

Se trata de una historia contada en primera persona, y uno de sus puntos fuertes es precisamente el modo de contarlo todo. Porque el protagonista te hace partícipe en todo momento de aquello que le ocurre y te trasmite su conocimiento en forma de anécdotas de su pasado de una manera muy fresca y natural. 

Confieso que el primer capítulo me enganchó, a pesar de lo extraño que me resultó. Empezar una historia con el suicidio del protagonista es algo poco común (al menos para mí), pero fue de un modo tan divertido que me encantó. Los siguientes capítulos que se sucedieron fueron menos llamativos, en comparación con el inicio tan chocante, y casi me pierdo en el camino. Pero poco me duró ese sentimiento, ya que la sucesión de personajes estrafalarios y los misterios que empezaban a plantearse, me metieron de nuevo en la novela y ya hasta el final. Al terminar el capítulo doce mis ojos estaban fuera de sus órbitas, porque no entendía nada y ya estaba dispuesta a expresar mi cabreo en esta reseña. Suerte que el último capítulo cierra perfectamente todo lo narrado, dejando un buenísimo sabor de boca.

Sé que no os he dicho el nombre del personaje protagonista, pero es algo que en la novela no se descubre hasta el final, por lo que yo no soy nadie para desvelaros este secreto antes de hora. Es preferible que conozcáis su identidad en el mismo instante en el que quiere el autor. Todos los detalles están cuidados al máximo. Se nota que es una novela perfectamente preparada, con un trabajo de fondo muy grande que hace que te deleites en cada pequeño descubrimiento. 

Solo me queda agradecer públicamente a José que me presentara su obra, porque ha sido todo un regalo poder conocerla. Y también agradecerle lo bien que ha llevado la espera para que saliera esta reseña. José, ha sido un placer. 

La morada de Dios. José Mª Cuenca Rovayo. Tagus. ASIN: B00M1Q7J9G. España, 2014. 247 páginas. 0,99 euros. COMPRAR 'La morada de Dios' en Amazon.

La Virgen de los Sicarios, de Fernando Vallejo

7/02/2015 Comenta

Venía de una lectura rápida y desenfada, de esas que terminas y el tiempo no se detiene ni debes reflexionar un par de días antes de abrir el próximo libro, algo que no me gusta nada. Me apetecía leer algo fuerte, con personalidad, violento y comprometido, así que rebusqué en mi estantería y me topé con 'La Virgen de los Sicarios', un libro de 1994 que había leído hacía ya varios años en la Universidad, y decidí volver a leérmelo.

La novela transcurre en Medellín en los años 90's, algo que ya nos remite al narcotráfico, a la decadencia y a la muerte paseando por las calles sin ningún tipo de prudencia. En este contexto nos encontramos a un viejo escritor llamado Fernando que entablará una relación amorosa con Alexis, un joven sicario. Esta relación no deja de sorprender de principio a fin, pues a pesar de la pasión que desprende, está marcada por la psicología de Alexis y sus múltiples asesinatos. Esta relación durará hasta que Alexis sea asesinado por otro sicario de Medellín, momento en el que Fernando entablará otra perturbadora relación con otro sicario con el que repetirá los mismos hábitos y rutinas que había establecido con Alexis.

Estas dos historias de amor son el centro de la trama, pero no consideraría a este libro una novela de romance, ni mucho menos. Es un libro sobre la violencia y la ligereza a la hora de determinar las muertes en Colombia en esa década. Decir que muere una persona cada dos páginas no es exagerar, puede que incluso mueran más. No hacen falta razones muy contundentes para ver un asesinato, un ejemplo de una de las primeras muertes del libro se da porque una persona tenía la radio demasiado alta. Tampoco son muertes elaboradas, basta con desenfundar la pistola y meter una bala en la cabeza de quien Alexis desee.

Se trata de una obra fuerte y perturbadora, la intención de Fernando de continuar la relación con Alexis reflejado en el segundo sicario resulta desconcertante y confusa, ya que este no se comportará igual que el primero. Además, la devoción a María Auxiliadora es un continuo a lo largo de toda la obra y refleja cómo un asesino intenta obtener el perdón de la virgen a pesar de su crueldad.

El estilo de Fernando Vallejo hace esta obra más desconcertante, si cabe. Su estilo es neutral, como si narrara cualquier relato sobre un niño jugando en el parque. En ningún momento lo encontramos sobresaltado por los hechos, «la vida real es así».

La Virgen de los Sicarios. Fernando Vallejo. Alfaguara. ISBN: 9788420464435. España, 2002. 128 páginas. 16 euros. COMPRAR 'La Virgen de los Sicarios' en Amazon.

Reportaje al pie de la horca, de Julius Fučík

7/01/2015 1 Comment

Sorprendente comienzo (con una metáfora cinematográfica) el que nos regala Fučík en esta reflexión, con la que se inicia este libro, bajo el titular: “Escrito en la cárcel de la Gestapo en Pankrác, durante la primavera de 1943”:
“... Alguien, un día —quizá nunca sepamos quién ni cuándo—, llamó a este cuarto del Palacio Petschek —salón cinematográfico—. ¡Qué idea tan genial! Una sala espaciosa, seis largos bancos en filas apretadas, ocupados por los cuerpos inmóviles de los reos y frente a ellos la pared limpia como una pantalla de cinematógrafo. Ni las productoras de todo el mundo han podido rodar tantos filmes como los proyectados por los ojos de los reos sobre el mu­ro, en espera de nuevo interrogatorio, de la tortura, de la muerte. Películas de vidas enteras o de los más pequeños fragmentos de la vi­da; películas de la madre, de la esposa, de los hijos, del hogar destruido, del porvenir destrozado; películas de camaradas valerosos y de la traición; películas del hombre a quien entregué aquella octavilla, de la sangre que correrá otra vez, del fuerte apretón de manos, del compromiso de honor; películas repletas de terror y de decisión, de odio y de amor, de angustia y de esperanza. De espaldas a la vida, cada uno, contempla aquí, diariamente, su propia muerte. Y no todos resucitan...”.
Praga, ciudad con un fecundo pasado histórico y mitificada, entre otros acontecimientos, por su famosa “primavera” de 1968 que acabó con la invasión soviética de la entonces Checoslovaquia, había vivido, veinticinco años antes, acontecimientos terribles bajo la ocupación nazi. Y fue en la primavera de 1942 cuando el autor de este libro fue detenido por la Gestapo y confinado en una de sus cárceles, el Palacio Petschek, primero y seguidamente en la prisión de Pankrác de la capital checa.

Julius Fučík había nacido a comienzos del siglo (en 1903) y era periodista y escritor reconocido, afiliado al Partido Comunista de Checoslovaquia. Desde su detención hasta su muerte en la horca, pasaron un año y cuatro meses, transcurridos como preso de la Gestapo, sometido a torturas sin nombre para que hablara y delatara a personas que, desde la clandestinidad, estaban tratando de organizarse para luchar contra la ocupación alemana. No consiguieron doblegar su firme voluntad de mantenerse callado y no dar ni una sola información que pudiera poner en peligro la vida de otras personas...

La lectura de este libro, de este curioso reportaje de las propias vivencias que van a conducir a quien las escribe a la muerte (sin duda, una muerte anunciada) produce una notable inquietud. Ya solo la lectura del primer capítulo, titulado “Veinticuatro horas” te lleva a pensar si no será mejor dejar este libro y buscar otra historia más amable... Finalmente, decides continuar para ir descubriendo cómo, en medio del inmenso dolor de las torturas, de la posible desesperación ante la inevitable muerte final, un hombre saca fuerzas del interior para no doblegarse, para cumplir con su deber de dejar constancia de lo que está viviendo; aún tiene tiempo de retratar a algunas de las personas de su entorno en prisión y reconocer en algunos de sus guardianes actitudes dignas de ser reseñadas y escritas para que sean conocidas cuando él ya no esté..., como la del guardián que le proporcionó papel y lápiz para que pudiera escribir y sacó clandestinamente de la cárcel las hojas manuscritas que la compañera de Fučík pudo convertir en este libro, traducido a más de 80 idiomas.

Julius Fučík, habitante de la celda 267, caminaba hacia la muerte cantando “La Internacional”, según cuenta su esposa Gusta Fučíková y la despedida que deja el escritor en su último texto, fechado el 9 de junio de 1943 es un lacónico: “Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!”. Seguimos alerta porque el mal habita entre nosotros.

Este emotivo y duro “reportaje” refleja cómo algunas personas, en situaciones límite, tuvieron una reacción de enorme dignidad y valentía; de una sangre fría y una determinación ejemplares y sintieron en su interior una extraña fuerza que los mantuvo con la cabeza alta, incorruptibles, sabedores de que sus pequeñas acciones podrían contribuir a dejar un futuro mejor para quienes tuvieran la fortuna de vivir en él. Eran seres de una pasta especial, como Julius Fučík, recordado en su país y al que, si lees este libro, no olvidarás.

Esta edición de Navona Editorial se abre con un poema que Pablo Neruda dedicó a Julius Fučík; poema que también se reproduce en la contraportada del libro, y que comienza así:
“Por las calles de Praga, en invierno, cada día, / pasé junto a los muros de la casa de piedra / en que fue torturado Julius Fučík / ...”.
Para terminar esta reseña, aunque pueda parecer consejo innecesario, sugerir una vez finalizada la lectura del libro (o tras la finalización de un capítulo cualquiera) realizar búsquedas en Internet de algunos nombres que aparecen en el texto, sean de personas, de ciudades, de instalaciones y ver fotografías o leer informaciones complementarias; es decir, aprovechar la tecnología para alargar la dimensión del libro leído, siempre que sea posible.

Reportaje al pie de la horca. Julius Fučík. Traducción de Libuse Prokopová. Epílogo de Lea Vélez. Navona Editorial. ISBN 978-84-16259-13-7. España, 2015. 144 páginas. 13 euros. COMPRAR 'Reportaje al pie de la horca' en Amazon.