Jagannath, de Karin Tidbeck [VÍDEO]

3/29/2015 1 Comment


Trece relatos cortos llenos de fantasía, amor y ciencia ficción, donde Karin Tidbeck deja volar su imaginación llevándonos a mundos misteriosos y llenos de profundos sentimientos.

Jagannath. Karin Tidbeck. Introducción de Elizabeth Hand. Traducción de Carmen Montes Cano y Marian Womack. ISBN: 9788493937980. Nevsky. Madrid, 2014. 192 páginas. 19 euros.

La verdad y otras mentiras, de Sascha Arango

3/28/2015 2 Comments

Hacía ya tiempo que tenía ganas de engancharme a una novela negra y, por lo que había leído de 'La verdad y otras mentiras', ésta prometía. No sólo porque se tratara del "gran debut literario" de Sascha Arango, como muchos se atrevían a pronunciar, sino porque, además, la trama de la historia me llamaba bastante la atención. Y he de decir que no me ha decepcionado ni un poco, al contrario, me ha sorprendido gratamente.

'La verdad y otras mentiras' es una novela que gira en torno a su protagonista, Henry Hayden, y a cómo, día tras día, desde que dio comienzo su vida, se ha dedicado a crear una red de mentiras sin fin para proclamarse quien es hoy: uno de los escritores más reconocidos a nivel internacional.

Solemos decir que las mentiras no llevan a ningún lado, que al final la verdad siempre acaba saliendo a la luz, pero a Henry las cosas parecen irle mejor que bien de este modo. No sólo su carrera mejora de manera considerable, su fama sube como la espuma o se tiene que quitar a las mujeres de encima a puñados, también se atreve a afirmar que está felizmente casado con Marta, quien le acompaña desde hace más de una década y le quiere como nunca mereció ser querido. Se podría decir que gracias a todos sus juegos y falta de honestidad, ha llegado a tener la vida perfecta que muchos envidian.

Sin embargo, todo empieza a cambiar el día que Betty, su editora y amante, le confiesa que está esperando un hijo suyo. Un hijo que jamás pudo engendrar con Marta y que, para bien o para mal, marcará un antes y un después en el transcurso de su historia.

Henry podría ahora, por primera vez, afrontar las cosas como vienen y confesar toda la verdad, pero, sabiendo como es, poco podemos esperar de este mentiroso patológico que roza la inestabilidad mental y nos muestra la psicosis que trata de esconder entre mentiras; así que, una vez más, decide tomarse la verdad a su manera y, en lugar de dar la cara, deshacerse del problema. Ha llegado el momento de deshacerse de Betty. Lástima que las cosas no salieran como esperaba y terminara cometiendo uno de los mayores errores imaginables, haciendo así que ahora su vida se encuentre truncada de cabo a rabo y absorviéndole en una espiral de destrucción y locura.

La novela en sí no te deja indiferente. Una narrativa fresca invadida de humor negro provocará que la comisura de tus labios dejen escapar sonrisas en cada una de sus páginas. Una novela negra con la dosis justa de humor para no hacerse pesada. Giros inesperados, citas más que acertadas, decisiones contrarias, crimen, misterio, una trama muy bien descrita, una historia que bien podría ser real y un protagonista que te hará tanto amarlo como odiarlo.

Sascha Arango ha sabido, y muy bien, meternos en la cabeza de Henry, convencernos de que todas sus mentiras, bien pensadas, tenían un sentido y una lógica. Un protagonista de novela negra de 10, pero ¿por cuánto tiempo podrá Henry seguir con todas las mentiras? ¿Terminará cayendo en su propia trampa?

Una recomendación más que segura, sobre todo si te gusta meterte de lleno en la mente de los protagonistas y vivir historias desde sus perspectivas. 

Que no te eche atrás lo de "novela negra", de algún modo había que calificarla. 'La verdad y otras mentiras' es más que eso, y lo descubrirás sólo empieces a invadir sus páginas. Pero hazlo, te prometo que no te arrepentirás.
La verdad y otras mentiras. Sascha Arango. Traducción de Carles Andreu Saburit. Seix Barral. Barcelona, 2014. 312 páginas. 18,50 euros. COMPRAR 'La verdad y otras mentiras' en Amazon.

Los surcos del azar, de Paco Roca

3/27/2015 10 Comments

Antes de comprar el libro ya sabía que me iba a costar hacer la reseña. Y esto es así por dos motivos. En primer lugar porque tengo aversión por las obras que tratan sobre la Guerra Civil. Es inevitable que los cineastas españoles trataran este tema durante mucho tiempo, de igual modo que los americanos lo hicieron con Vietnam (y durante bastante tiempo también me negué a ver películas sobre esa guerra por el mismo motivo), pero me temo que nunca me interesó suficientemente el tema y consiguieron que lo terminara aborreciendo ya de entrada con su insistencia (yo ya conocía historias de la Guerra Civil por mis propios abuelos, no necesitaba que vinieran de fuera a contármelas).

El otro motivo es que soy fan absoluto de la obra de Paco Roca. Incluso diría más, soy fan de él como persona. Paco Roca es una de las personas más divertidas que uno puede encontrarse (y esto es algo de lo que puede darse cuenta cualquiera que lo haya visto en una entrevista en la que se encontrara medianamente cómodo y se quitara la careta de autor serio) y, además de ello (he estado a punto de decir "a pesar de ello", lo que son los prejuicios), tiene una sensibilidad capaz de llegar a gente como yo, que no suele disfrutar de obras que buscan tocar la fibra sensible.

Para aquellos que no lo conozcan todavía, Paco Roca (Premio Nacional del Cómic 2008 y Premio Goya al mejor guión adaptado en 2012, por 'Arrugas') es un autor que ha empezado desde abajo (lo que en España, y durante una cierta época, quiere decir dibujando porno, la única forma de empezar en el mundillo en un mercado en el que no había ya revistas en las que los autores se pudieran foguear) y que ha vivido de la ilustración publicitaria mientras publicaba pequeñas obras, sin llamar mucho la atención, hasta que finalmente su fama explotó con la llegada de 'Arrugas' (y aún más con su posterior adaptación al cine). Lejos de morir de éxito, su trayectoria ha seguido sorprendiendo por su calidad, desde lo más humorístico (con 'Memorias de un hombre en pijama' y su posterior 'Andanzas de un Hombre en pijama') a lo más fantástico (la magníficamente onírica 'Las calles de Arena') pasando por lo más documental ('El invierno del dibujante', insuperable retrato de toda una generación de autores españoles de cómic en la época de Bruguera).

En este caso, Paco Roca afronta, desde el más absoluto realismo, la crónica de La Nueve, esa gran desconocida de la Segunda Guerra Mundial y de nuestra propia historia. Para los que no la conozcan, está a la altura de la 101ª División Aerotransportada (narrada magistralmente en la serie 'Band of Brothers', de Spielberg) en cuanto a épica, sólo que en este caso salpicada con retazos del drama humano de los republicanos huidos por la Guerra Civil.

Esta novela gráfica —que inevitablemente recuerda al genial 'Maus', de Spiegelman, por su temática— afronta con estilos visuales bien diferenciados, dos historias. Por un lado, una historia más cotidiana en el presente, la del propio autor buscando a un personaje del que ha oído hablar y que parece ser un superviviente de la 9ª Compañía de la 2ª División Blindada de la Francia Libre —también conocida como la División Leclerc— y por otro, una historia con mayúsculas, el relato histórico de la peregrinación de un grupo de hombres y mujeres que se vieron obligados a salir de España empujados por la victoria del fascismo y se encontraron con un mundo que nada quería saber de ellos (algo que por desgracia sigue sucediendo en el presente). Un pequeño grupo de estos republicanos, movidos por el deseo de seguir luchando contra ese mismo fascismo (y en parte también obligado por las circunstancias, puesto que a menudo no tenían demasiadas opciones), acabará uniéndose a la legión extranjera y terminará entrando en París bajo el mando del General de Gaulle. No deja de ser paradójico que la Francia de Vichy, que tantos pecados tenía que expiar, tratase de limpiar su imagen —a través del llamamiento de De Gaulle—  tomando París antes que los americanos, pero que lo llevara a cabo finalmente gracias a soldados españoles (más eficaces, puesto que habían tenido experiencia previa en combate).

Ambas historias se van alternando paulatinamente y, a medida que la gran historia se hace más emocionante, la historia cotidiana se torna también más emotiva. A medida que Paco Roca va preguntando a Miguel Ruiz, protagonista de la aventura, sobre sus vivencias en la guerra, el hijo del protagonista (del que también se nos cuentan pequeños retazos de su vida, que lo humanizan más allá de ser un mero comparsa) va descubriendo en su padre a Miguel Campos, héroe desconocido de la 2ª Guerra Mundial. En un juego metalingüístico extraordinario, el hijo conoce al padre gracias a un relato que todavía no se ha escrito, pero que nosotros estamos leyendo (incluso en algún momento el personaje de Paco Roca comenta que no tiene claro todavía cómo afrontar la obra).

Durante toda la narración se nos contarán detalles espeluznantes, como la salida de los refugiados de Alicante, su suplicio en los campos del norte de África o la muerte de Machado (si bien ésta, contada indirectamente). A lo largo de toda la novela gráfica, Paco Roca nos da una lección magistral de cómo contar una historia y de cómo contar la Historia (con mayúsculas) humanizándola en personajes bien caracterizados para que en todo momento nos interese el relato de las personas por encima de los datos, haciendo por el camino profundas reflexiones sobre las cicatrices que deja la guerra, e incluso utilizando gráficos cuando la narración lo requiere. En ningún momento sabemos hasta qué punto es cierto que Paco Roca haya ido a Francia a entrevistar al superviviente de la novena (que no obstante es históricamente real), pero tal técnica narrativa permite aligerar en muchos momentos la gran historia, y en otros detenerse para analizar ciertos puntos desde una óptica de un personaje exterior que no ha vivido las experiencias de la guerra (y por tanto mucho más cercano al lector).

Si bien es cierto que algunas partes de la historia pueden sonar a ya contadas en series como la ya mencionada 'Band of Brothers', en películas como 'Salvar al soldado Ryan' o en infinidad de otras historias americanas (con la salvedad de que aquí los protagonistas se llaman Miguel, Granell o Constantino), su gran valor reside precisamente en contar una historia desconocida por el gran público y que merece ser contada. Es cierto que puede resultar chocante realizar un ejercicio documental de tal calibre en formato cómic, más aún con un estilo de línea clara que a menudo recuerda a los álbumes de Tintín de los que el estilo de Paco es deudor (si bien su pincelada resulta aquí algo más enérgica), y quizás sea esta parte de la grandeza de la obra, por ser capaz de que el resultado final sea de una enorme belleza visual (y se me va a tener que perdonar, pero personalmente opino que el cómic debe ofrecer algo interesante en sus dos facetas, guión y dibujo, para culminar una obra completa), evitando el feísmo del que hacen gala otras obras (ya sea por tratar de parecer más adultas, más alternativas o, simplemente, por carecer de la necesaria capacidad artística), por no mencionar otros acercamientos más experimentales (y por tanto, áridos) como el ya mencionado 'Maus', de Spiegelman (y que se me perdone el atrevimiento).

Es evidente el esfuerzo del autor, que se ha documentado hasta la extenuación, para que la historia refleje fielmente el más mínimo detalle (tanto gráfica como históricamente). De forma inevitable, esto nos da una obra densa y larga (311 páginas, sin contar epílogo y agradecimientos), pero que no produce agotamiento en ningún momento por la hábil dosificación de trama y su alternancia entre historias. Asimismo, la intensidad emotiva nunca llega a ser excesiva, a pesar de lo dramático de los acontecimientos que cuenta.

Lo mejor que puedo decir de esta obra es que puede llegar a interesar a alguien a quien no le interesan demasiado este tipo de historias, como yo. En cualquier caso, puedo decir con total seguridad que nos encontramos ante el mejor autor de cómic que ha dado este país (y uno de los mejores del mundo) y cualquiera de las obras que he mencionado más arriba pueden valer perfectamente para iniciarse en su lectura, especialmente para aquellos a los que la temática del presente volumen pueda no interesar suficientemente.

Paco Roca en la inauguración de la exposición 'Los surcos del azar. Diario de ruta' (fotografía de Irene Marsilla).

Nota: para aquellos a los que interese el tema una vez terminado el cómic, recomiendo el magnífico documental 'La Nueve, los olvidados de la victoria', de Alberto Marquardt, que aparece mencionado en los agradecimientos del tomo y puede ayudar a apreciar lo riguroso de la documentación de la obra, así como a ver otra visión del mismo tema.

Los surcos del azar. Paco Roca. Astiberri. ISBN: 9788415685364. Bilbao, 2013. 382 páginas. 25 euros. COMPRAR 'Los surcos del azar' en Amazon.

Rayuela, de Julio Cortázar [VÍDEO]

3/26/2015 7 Comments


'Rayuela', la novela que Julio Cortázar comenzó a soñar en 1958, se publicó en 1963 y, a partir de entonces, cambió la historia de la literatura y agitó la vida de miles de jóvenes en todo el mundo.

Rayuela. Julio Cortázar. Colección: Hispánica. Encuadernación: Rústica . ISBN: 9788420414706. Alfaguara. España, 2013. 640 páginas. 19,50 euros.

El nadador en el mar secreto, de William Kotzwinkle

3/24/2015 2 Comments

Una joven pareja duerme en su cabaña en medio del bosque esperando el gran momento en que su hijo nazca. Juntos, emocionados, ilusionados y disimulando su miedo frente al otro, parten hacia el hospital en medio de una gran nevada.

Con una escritura limpia, clara y tranquila, Kotzwinkle consigue hacer al lector partícipe del momento más íntimo en la vida de una pareja, el nacimiento de su hijo, no como un espectador sino como un protagonista más. Conteniendo la respiración, apretando los puños, conteniendo las lágrimas y aullando de dolor, el lector sufre con Laski y Diane.

La historia comienza de noche y parece encaminarse hacia un día luminoso y nuevo que dará lugar a una nueva vida. La nieve parece enmarcar la historia. Los copos blancos, cayendo sin cesar, parecen crear un silencio en el mundo en el que lo único que ocurre e importa es la historia de Laski y Diane, sus sentimientos y su dolor. Al mismo tiempo, ese dolor inmenso parece amortiguarse en la nieve y reflejarse en el blanco, proyectándose de manera infinita sin que sea posible escapar de él.

El nadador en el mar secreto es William Kotzwinkle tratando de no ahogarse en el dolor inmenso que le causó la muerte de su primer hijo, agarrándose al amor por su mujer como a un madero en medio de la tempestad en un mar que sólo ellos conocen y que los demás sólo podemos atisbar conteniendo la respiración y las lágrimas.
"Mientras la sostenía, su amor se expandía a cada temblor del cuerpo de su mujer. Parecía que no la hubiera amado antes, que todo su pasado hubiera sido un mero ensayo para ese momento en que sentía resonar en su interior todos los días de la vida de ella, los días anteriores a cuando se conocieron, los días de cuando tuvo aquella cara de niña asustada que ahora veía ante sí, los días lejanos de la mujer madura que le llamaba ahora para que le diera una fuerza desconocida. Toda la frustración de los treinta años de Diane estaba presente, parecía que ella invocara ante el pozo del tiempo el deseo de que todo saliera bien, de que por fin algo hecho por ella saliera como debía ser".
Navona Editorial ha hecho una maravillosa edición, con tapas de tela que acaricias y sientes mientras lees y que acompañan a 96 páginas preciosas, íntimas e inolvidables. Tres días de la vida que se te pegan a la piel desde la primera palabra y se quedan contigo cuando terminas.

El nadador en el mar secreto. William Kotzwinkle. Colección: Los ineludibles. Navona Editorial. Barcelona, 2014. 96 páginas. 11,50 euros.

Jane Eyre, de Charlotte Brontë

3/23/2015 2 Comments

Al poco de empezar Jane Eyre, su heroína es acusada injustamente de mentir, y obligada a abandonar la habitación. Dominada por un resentimiento propio de la edad adulta, la niña Jane Eyre responde: «Speak I must; I had been trodden on severely, and must turn» (Debo hablar, responder: he sido tratada injustamente). En esta frase se hospeda el tema de la novela: la importancia de la voz (o el silencio) para alcanzar la independencia personal. Jane Eyre puede leerse en dos niveles: como el itinerario moral de su protagonista (no en vano es una obra que pertenece al género de Bildungsroman, o novelas de formación) o como la grabación sonora de lo que su protagonista dice o calla de sí misma, pero también lo que dice y calla de los demás. Este segundo nivel, de orden sonoro, apasiona y desborda. Si subrayáramos todo lo que la protagonista habla o calla de sí misma o de los demás, cada página resultaría ser una fosforescencia sola.

La relación de Jane Eyre con Rochester ejemplifica la importancia de la voz (pero también su control) como camino hacia la identidad. Al poco de que se conozcan, Jane Eyre calla. La heroína se impone un silencio que es el peso de la jerarquía social, pero también el temor pudoroso a un sentimiento de amor hacia Rochester. Más tarde, cuando Jane Eyre decide abandonar Thornfield Hall, no le preocupa tanto la falta de recursos y contactos como la dolorosa certeza de perder la facultad de conversar con Rochester. Jane Eyre se marcha de Thornfield porque en lo alto de la mansión, encerrada en un ático, está Bertha Mason, la mujer lunática de su amado Rochester. Bertha Mason simboliza la ausencia de una voz propia. Su existencia nos recuerda lo díficil de ser escritora a mediados del siglo XIX, y su presencia es clave: no sólo porque impide el matrimonio de Jane Eyre y Rochester, sino porque lucha por la misma independencia personal que la heroína. La libertad de acción (o lo que es lo mismo, la libertad de palabra) de Jane Eyre, es una habitación cerrada para Bertha Mason.

Jane Eyre y Bertha Mason son dos voces amordazadas que nos hacen olvidar una tercera, la de Charlotte Brontë, su autora. Por su naturalidad y por su coherencia la voz de Jane Eyre parece llegarnos como recién pronunciada, sin intermediación ni artificio. Igualmente real nos resulta la locura esporádica de Bertha Manson. Pero una y otra no están solas: hay una escritora formidable escondida detrás de las cortinas de Millcote, tumbada en los barracones de Lowood School, o merodeando por los jardines de Thornfield. Escondida detrás del texto, sin pronunciarse sino por su heroína, existe Charlotte Brontë. Como escondida también lo estuvo en una realidad que negaba a las mujeres el derecho a expresarse en libertad.

La voz de Jane Eyre, con su interruptor de silencio, cruza toda la novela. En su búsqueda de sí misma, en su necesidad de equilibrio entre la rebeldía y el deber, entre su yo y el de los demás, entre su fuego interno y los fuegos de la fe, Jane Eyre lucha. Siempre lucha para que su libertad gane, se haga voz, y no quede aplastada en el silencio de lo que la sociedad le exige: un papel modesto, de mueble junto al fuego, de hogar en orden y niños durmiendo y un perro cansado en la biblioteca. Ella inicia su relación con Rochester, rompiendo las convenciones victorianas, y es también ella quien la interrumpe cuando teme que su voz no sea libre. También guardará silencio más tarde, ante las demandas de matrimonio del fanático St. John Rivers, personaje cuya insensibilidad emocional destruye su altura moral. Con John Rivers el lector vuelve a sorprenderse por esa mezcla rara de testarudez y bondad en Jane Eyre, como el sabor en tramos de una salsa agridulce. Su fortaleza en la virtud hace de la heroína un personaje admirable por sus ideales, pero del que uno a veces gustaría de observar con la guardia baja, liberada de las presiones morales que ella misma se impone. Si no ocurre así, si Jane Eyre nunca cede ante los dilemas morales, es porque la ética de Jane Eyre es mucho más fuerte que la del lector. Jane Eyre sabe que, tras las comodidades domésticas, dominan las losas sociales. El aburguesamiento en un mundo de convenciones es un somnífero a los sueños de Jane Eyre. Una muralla de lugares comunes ante la cual su voz se hace silencio. Como en el caso de Bertha Mason, la lucha de Jane Eyre entre mantener su control o ser dominada tiene también un correlato social. La encrucijada moral de Jane Eyre es la ventana abierta al conflicto de las colonias británicas, con sus deseos de independencia y la postura, cada vez más agrietada, de la subyugadora metrópoli.

La novela gana altura por los dilemas morales de su protagonista, y en su escalera encontramos momentos de lirismo y de acción. Si hablamos de un bestseller del siglo XIX es porque su autora consiguió integrar, sobre el leitmotiv de la voz como búsqueda del yo, elementos de romance (entendido como una sucesión de aventuras imaginarias y supernaturales), elementos góticos y, obviamente, melodramáticos. De especial intensidad resulta la muerte de la estoica Helen Burns, la única amiga de Jane Eyre en el internado de mujeres. Tiene la tristeza de los aristócratas pobres ese larguísimo soliloquio de Rochester, implorando a Jane Eyre que lo quiera. En esta hermosísima escena, y como si se tratara de vasos comunicantes, la voz de Rochester se expande porque la de Jane Eyre calla. Parecen los giros rápidos de un acordeón, palabras que no pueden cruzarse, que se amplían y contraen como movimientos de un músculo, sentimientos que aparecen en uno cuando callan los del otro, y por lo tanto sentimientos imposibles.

La obra se cierra con el matrimonio de Jane y Rochester, y uno puede quedar desconcertado: la institución del matrimonio es demasiado previsible y débil para una heroína con la valentía, honestidad y fuerza de Jane Eyre. ¿Qué le ha pasado a nuestra indomable protagonista para que, al final, ceda? ¿Es el cansancio de una vida lo que la conduce a una decisión que pareció rechazar antes, y además en mejores condiciones? No, ¡afortunadamente no! Jane Eyre sigue siendo esa mujer felizmente obcecada en su lucha por ser ella misma. Si acepta por fin como marido a un casi ciego Rochester es porque, ahora, él le exige «without painful shame or damping humiliation». Es ella de nuevo quien toma la iniciativa, cuando además su situación es mucho más satisfactoria que la de él. Estábamos equivocados al pensar que el matrimonio de Rochester con Bertha Mason había sido la única razón por la que Jane Eyre había huido de Thornfield Hall. Si ella vuelve es porque en la voz de Rochester (siempre la voz) ya no hay restos de ese orgullo violento. El orden social parece invertido, o al menos equilibrado, y Jane Eyre se descubre madura, en equilibrio, sin subordinaciones, reconociéndose a sí misma enamorada de alguien que no es superior a ella, y que lo necesita. En los ojos menguados de Rochester ha encontrado su propia mirada. Se ha visto a sí misma, y se ha mirado con una sonrisa, como en un espejo narcisista. Y en el espejo se refleja un mundo habitable. Jane Eyre ya no es ese «visionary hollow» o demacrada imagen que le devolvían los espejos de Gateshead Hall. Con sufrimiento ha logrado construir una identidad. Jane Eyre es ahora el espejo de un hombre a media luz. Sobre los ojos sin vida de Rochester ella se observa feliz, por fin feliz. Jane Eyre libre y en equilibrio, iluminando a su antiguo señor con una pasión rebelde, siempre rebelde, hecha de silencio y de palabras.

NOTA: En Inglaterra, durante la primera mitad del siglo XIX, las mujeres casadas no podían ostentar títulos de propiedad ni demandar a sus maridos por divorcio. La educación y el derecho de voto no existían siquiera en el horizonte. Su estabilidad económica dependía de alguna herencia o de un buen matrimonio, si no ambas cosas. Para este objetivo sí que recibían formación: música, pintura, francés. Conocimientos humanísticos degradados a un fin de supervivencia: artes para escapar de la pobreza y la soledad. Así que conocida la época, resulta que la locura de Bertha Mason parece más bien la continuación de lo que sucedía fuera de Thornfield Hall. Y la escritura de Charlotte Brontë, dominada por sueños de libertad, un ajuste de cuentas: conseguir en el arte aquello que la vida real le negaba.

NOTA 2: Cuando Charlotte Brontë escribió al poeta Robert Southey acerca de sus ambiciones literarias, enseñándole además algunos de sus poemas, esta fue la respuesta recibida: «Literature cannot be the business of a woman´s life and it ought not to be. The more she is engaged in her proper duties, the less leisure will she have for it, even as an accomplishment and a recreation» (La literatura no puede ni debe ser el oficio de una mujer. Una mujer no debería encontrar ni placer ni realización en otra actividad que no sea en las tareas que le corresponden). Como también ocurriría a su hermana, Charlotte Brontë tuvo que adoptar un seudónimo masculino para publicar sus obras.

NOTA 3: Como en cualquier clásico, lo mejor es recordar las catorce razones que el escritor Italo Calvino dio para acercarse sin miedo a ellos, por el puro hecho del disfrute. De las catorce rescato ahora una: un clásico es un trabajo que constantemente genera una nube de discurso crítico a su alrededor, pero que siempre se lo sacude como si fueran pequeñas partículas de polvo. Sigamos su consejo: brinquemos por encima de, a veces, farragosas introducciones, y gocemos de la obra como si hubiera sido publicada ayer mismo. Después, si queremos, metámonos a fondo en su historia, contexto, estilo, y multipliquemos el goce de la locura.

NOTA 4: Me he quedado con ganas de incluir otro de los puntos de Calvino sobre los clásicos: un clásico es una obra que desplaza el ruido del presente a un murmullo de fondo, pero sin el cual no podría existir. Hoy en día el murmullo tiene más de luz que de sonido. Las pantallas han vencido. Pero sigue idéntica, tristemente intacta, la necesidad de luchar con la voz para alcanzar la igualdad.

28 días, de David Safier [VÍDEO]

3/22/2015 4 Comments


Novela de ficción histórica que narra la historia de Mira, una adolescente judía recluída en el guetto de Varsovia en el año 1943 que lucha por su vida y se une a la Resistencia para luchar contra las SS y ser participe del levantamiento del guetto.


Pretextos para olvidar, de Ángel Berrocal Jaime

3/20/2015 2 Comments

No me gusta escribir reseñas negativas, siempre he intentado evitarlo porque considero que, en general, no hay libros malos, solo libros para distintos gustos. Pueden estar mejor o peor escritos, hacer que te metas en la historia o no, pero siempre hay alguien a quien ese libro puede llegarle, aunque tú no seas capaz de pasar de la primera página. Somos personas distintas, con historias distintas, y no todas las novelas tienen por qué afectarnos de la misma manera. Así que si un libro no me gusta, me desespera, o no puedo seguir leyendo más allá del primer capítulo, siempre suelo pensar "no es para mí". Además, soy tremendamente inocente, y pienso que si ha sido publicado es porque a alguien le ha tenido que gustar.

Y con todo este rollo os digo: 'Pretextos para olvidar' no es un libro para mí. Según su prólogo y la descripción de la editorial, es una novela contada desde el punto de vista de un niño. La historia de Dieguito, hijo de una enfermera y un aspirante a político que acabará convirtiéndose en el presidente de España. La historia de un niño falto de cariño, con un padre ausente, que pierde a su madre y se refugia en la que fue su niñera y la familia de esta.

Yo ya estoy totalmente en desacuerdo con la primera frase de ese resumen. Un niño no utiliza lenguaje del tipo "incipiente locomoción" para referirse a un bebé empezando a caminar. "Protectorado" cuando se echa un amigo en el colegio que le defiende frente a los abusones. "Unas insignificantes huestes melancólicas…", esta no tengo ni que comentarla. "Gris marengo", ¿qué demonios es gris marengo? Si yo no lo sé, ¿qué tipo de niño sabe que el uniforme de su colegio es gris marengo?

Entiendo que el libro está escrito por el adulto recordando su niñez, no por el niño mismo, y que ese adulto es hijo del presidente de España, así que ha debido recibir la mejor educación. Yo no me relaciono con gente culta que hable así, y mis gustos literarios son muy sencillos, como podéis ver en mi anterior reseña. Así que si alguien me habla con ese vocabulario tan pretencioso, me disperso. Y en una novela que se supone que es sencilla, contando una historia sencilla… pues como que me chirría (eso por no decir que me dan ganas de soltarle un revés al resabido de Dieguito). Además, hay ocasiones en las que parece que el autor se ha empeñado en utilizar todos los sinónimos cultos existentes en el diccionario, uno detrás de otro.

Aparte de eso, las conversaciones me han resultado muy forzadas, poco fluidas. Y no he conseguido conectar con los personajes. Ni siquiera Dieguito, que era el que contaba la historia, me ha demostrado tener una personalidad definida. Pero eso puede haber sido efecto de mi rechazo a la forma de escribir, tan cargante para mí. Así que no he conseguido sentir la pena y la soledad de Dieguito. Y la resolución de la historia me ha dejado indiferente, demasiado fácil y predecible.

¿Lo mejor del libro? Que es muy corto. No me lo habría terminado si no fuera así. Y esa es mi opinión sincera pero subjetiva de este libro. No puedo recomendar algo que no me ha gustado, pero insisto en que es mi humilde opinión y no todo el mundo tiene que estar de acuerdo conmigo.

Sumisión, de Michel Houellebecq

3/19/2015 3 Comments

En una Francia bastante similar a la actual, un hombre arranca su carrera universitaria. Poco motivado por la enseñanza, François, catedrático de literatura en la Sorbona, se resigna a una vida aburrida pero tranquila, protegida de dramas históricos. Sin embargo, las fuerzas que entran en juego en el país dividen el sistema político y social hasta provocar su caída. Esta implosión sin sobresaltos, sin verdadera revolución, se desarrolla como un mal sueño.

Aunque la sinopsis promete, tengo que reconocer que el libro no es para tanto. Por lo menos yo me esperaba otra cosa. Con lo que ocurrió en París el mismo día de la publicación y todo el revuelo que se formó alrededor del libro (Houellebecq, además, salió en portada del semanario francés precisamente en relación a este tema), me imaginé el libro más crítico, más oscuro, muchísimo más... ¿cañero?

Que el protagonista sea un hombre flojucho, sin otra ambición que satisfacer sus impulsos sexuales (sin demasiada pasión, todo sea dicho), que se deja arrastrar por las circunstancias, al que le gusta divagar mentalmente sin rumbo ni conclusión fija, es algo a lo que Houellebecq nos tiene acostumbrados. Por lo demás, nada especial. En su mayor parte el libro trata de la obra de Huysmans (que yo no he leído), sobre la que el protagonista escribió su tesis y que se da por conocida por el lector. Sobre el islam y el cristianismo, en cambio, no profundiza nada. Hay alguna conversación de pasada, en teoría muy profunda, pero en la práctica de lo más superficial y de lo menos iluminadora. Mucho cliché y poca reflexión verdadera.

Lo único que cabe destacar es que, a pesar de lo que se insinúa, no es un libro islamofóbico. Excepto en lo que respecta a la posición de la mujer en la nueva sociedad instaurada, me atrevería a decir incluso que es todo lo contrario.

Así que, en conclusión, a no ser que uno sea lector ferviente de Huysmans y tenga algún interés en políticas universitarias, 'Sumisión' no merece demasiado la pena. Me quedo con todos los libros anteriores de Houellebecq antes que con este, incluso con los más flojos.

Ofrenda a la tormenta, de Dolores Redondo

3/18/2015 2 Comments

Y llegó el esperado final de una fabulosa trilogía. Con El guardián invisible, nos dimos cuenta de que no hacía falta irnos a lejanos y fríos países del norte para encontrar una buena novela negra. Con Legado en los huesos conocimos mejor a unos personajes de los que acabas encariñándote y nos quedamos con ganas de más. Y con Ofrenda a la tormenta se pone el broche final a una historia sin igual. Es uno de esos libros que tienes ganas de leer, que devoras porque te engancha muchísimo, pero a la vez no quieres terminar porque sabes que luego te va a dar pena que acabe.

Ha pasado un mes desde el final del libro anterior y un nuevo caso se desata en Elizondo: ha aparecido una niña que supuestamente ha fallecido de muerte de cuna. Las supersticiones hablan de Inguma, un demonio que absorbe el aliento de los bebés y les arrebata la vida mientras duermen. Pero en el cuello de la niña aparecen marcas de presión. Por lo que la inspectora Salazar empieza a investigar, no sólo ésta, sino otras muertes anteriores de bebés en estas mismas condiciones. Encontrará el hilo del que tirar y esto traerá consecuencias que provocarán que los cimientos de su vida se tambaleen.
Las pistas se encajarán de un modo impecable y desencadenarán un vertiginoso final que leerás mientras aguantas la respiración, para soltar un profundo suspiro en el momento en que cierras el libro.

De nuevo contamos con escenarios espectaculares que puedes vivir gracias a unas descripciones maravillosas; secuencias escalofriantes que te mantienen pegado al libro devorando una página tras otra; un caso aparentemente aislado que te llega a lo más hondo del corazón cuando te enteras de que la autora se ha inspirado en un artículo de prensa sobre algo ya ocurrido; sentimientos encontrados que se desatan abriendo las puertas de la pasión… La trilogía es un combinado genial de novela negra con elementos sobrenaturales y unas fuertes relaciones familiares y laborales.

Con Ofrenda a la tormenta se cierra un círculo perfecto donde lo que ya creíamos terminado se resolverá finalmente. Descubriremos secretos de los personajes que nos harán entenderlos por fin. Bravo por esa Ros fuerte que por fin planta cara a su hermana Flora; preciosa esa figura materna en la tía Engrasi; increíble la historia de Flora, que abre su corazón y nos muestra el motivo de ser como es; impresionante lo que se esconde tras el juez Marquina; Jonan como perfecto ejemplo de amigo y trabajador; Amaia más mujer que nunca.

Un primer volumen, bueno; una continuación todavía mejor; y un final, sublime. La Trilogía del Baztán ha dejado huella.

Yo también creo en los fantasmas, de José María García García

3/16/2015 1 Comment
—Si usted hubiera visto, como yo he visto en una sala de terapia día tras día, que los pensamientos negativos de una persona son entidades fantasmales que los dañan.
—¿Fantasmas?
—No, como entidades fantasmales. Usted no puede entender la importancia que para la persona tendría imaginárselos como tales. Visualizándolos, sabiendo e imaginando que están ahí, podría combatirlos con más fuerza, podría erradicarlos. Cada vez que tuviera un pensamiento negativo podría imaginar cómo éste le acompaña martirizándolo, apuñalándolo, matándolo poco a poco. No se imagina cómo la persona podría ganar en distanciamiento para dejarse succionar por sus ansiedades, pensamientos tóxicos. Podría vencerlos si los viera, si los imaginara como yo. El mundo tiene que saberlo, ayúdeme a denunciarlos, a llevarlo a los medios de comunicación. No es una conspiración, es producto de la ignorancia.
La grandeza de José María García García como terapeuta no conoce limitaciones. Esa magnífica sensibilidad y entrega es la que le ha granjeado el conocimiento para presentarnos otra maravillosa obra con la que acerca su idea de terapia; de cómo puede darse la transformación de los miedos en luces para nuestra vida; de cómo él cree firmemente en la grandeza del ser humano para eliminar sus fantasmas y sacar lo mejor de él mismo.

Tal y como se aprecia en el fragmento inicial destacado, en nuestro interior habitan fantasmas. Y todos creemos en ellos. En lo que nos dicen, en cómo nos lo advierten, en los límites que nos marcan. Y por ello, el primer paso, como reza el título de la obra, es reconocer que uno les tiene fe, y que nuestra vida muchas veces está controlada por estos seres semipresenciales, que parecen hibernar en ocasiones para despertarse luego enfurecidos reclamando pleitesía. Estos fantasmas tienen su origen en las experiencias de la vida; en temores de la infancia avalados por regímenes educacionales exentos de amor y comprensión; en la falta de apoyo a cada uno de nuestros intereses y la ridiculización de los mismos por parte de aquellos que nosotros amamos y pensamos que nos avalan.

Pero en este libro, como en su anterior obra —'Lo fácil es sufrir', Alegoría, 2013— José Mª García nos enseña que la salida existe, y va acompañada de luz. El primer paso, como ya se ha comentado, es el reconocimiento pero —y éste es el gran acierto del leitmotiv del libro— también la asunción del carácter incorpóreo de los personajes. Desde este estado puede apreciarse mejor su potencial desintegración. El trabajo corporal —la línea bioenergética es la trabajada por García—, la conexión desde los afectos con el presente y su incardinación en lo real; la toma de conciencia del poder de nuestros afectos para salvarse, para saber de la validez de sí mismos y encontrar la manera de salir a flote y demandarlo, son las claves terapéuticas propuestas por el autor. Respirar el miedo para respirar confianza en su descomposición.

Todo ello va acompañado de la interconexión conceptual, no sólo con la psicología, sino también con las nociones básicas de la filosofía y la religión; el amparo de los grandes maestros para hablar del amor y la fe —en el ser humano, en la vida— como claves salvíficas de nuestra existencia. Y, magistralmente, con la misma fuerza con la que su palabra sabe transmitirlo, vertebrado en la creencia de que una vida feliz es posible y merecida por cada uno de nosotros.

Cuando yo tenía cinco años, me maté, de Howard Buten

3/13/2015 4 Comments

Esta novela fue publicada en 1981 en Estados Unidos, pasando bastante desapercibida, y es que donde sí fue un éxito, años después, fue en Francia, donde vendió más de dos millones de ejemplares. En octubre de 2013 llegó a España de la mano de Blackie Books.

Desde que descubrí este libro me llamó la atención, tanto por el título, como por la portada. Pero, cuando llegó a mí, apenas sabía nada de su argumento, así que me sumergí en sus páginas sin saber muy bien qué me iba a encontrar. Y lo que encontré fue una historia hipnotizante, tierna y dura a la vez, que nos lleva de forma totalmente realista a la mente de un niño de ocho años, Burt. Pero este no es un niño normal, sino que siente algo extraño dentro de él, algo que no funciona bien y que ningún adulto parece comprender.

Desde el primer capítulo ya nos damos cuenta de lo que vamos a encontrar en las siguientes páginas y ya se nos esboza cómo es Burt. Burt es un niño temeroso y sensible, fantasioso (siempre está imaginando cosas o contando historias inverosímiles). Lo conocemos con cinco años, en una escena en que está viendo las noticias con su padre, mientras espera a que salga Popeye, y se pone a llorar al escuchar que una niña ha muerto. Ese día siente que algo se rompe dentro de él, y ni su padre parece poder ayudarle. Así que se mata. Metafóricamente hablando, claro.
Yo me quedé sentado en la cama. El tiempo pasaba y pasaba. Dentro de mí había algo que no andaba bien, lo notaba en el estómago y no sabía qué hacer. Así que me tumbé en el suelo. Estiré el índice y me lo llevé a la cabeza. Y doblé el pulgar. Y me maté.
Retomamos a Burt años después, con ocho años, y está encerrado en un Centro de Internamiento Infantil, por aquello que le hizo a Jessica, una niña de su edad, aunque no se nos dice qué es. Al principio pensé que ese sería el mayor interés del libro, saber qué le hizo. Pero no, el verdadero interés del libro es cómo consigue meternos en la mente del niño, cómo hace que empaticemos con él, cómo descubrimos lo que realmente hay detrás de los, en apariencia, extraños comportamientos del niño. De forma que, cuando descubrimos qué es lo que le hizo a Jessica apenas nos impacta, porque lo entendemos perfectamente.

Durante su historia, Burt no está solo, hay dos doctores que se están encargando de él. Por un lado está el doctor Nevele, un hombre severo y duro, que no comprende el comportamiento de Burt, pero aún así es el encargado de tratarlo, de imponerle castigos y emitir informes sobre él. Por otro lado, tenemos al doctor Rudyard Walton, el único personaje adulto de todo el libro que parece entender a Burt, un doctor experto en niños autistas, de métodos revolucionarios y resultados evidentes.

La novela está narrada desde el punto de vista de Burt. Tengo que decir que contar una historia desde el punto de vista de un niño y que dé un efecto realista me parece muy complicado, pero creo que este es el libro, de los que he leído de estas características, que mejor capta la perspectiva de un niño. Howard Buten consigue que haya momentos en los que te da la impresión de que la historia te la está contando realmente un niño, y eso hace de este libro un libro muy especial. También vemos en ocasiones puntuales el punto de vista de los dos doctores, mediante informes que Burt va robando a lo largo del libro y que transcribe sin entender absolutamente nada. Pero el hecho de que esté contado desde su punto de vista no convierte a este libro en un libro ni infantil ni juvenil, pues creo que realmente está dirigido a un público adulto, y es este público el que realmente lo entenderá y disfrutará más.

Es como un regreso a la infancia, y hay momentos realmente tiernos y divertidos, aunque los momentos realmente protagonistas son los más duros y sentimentales. La historia que nos cuenta resulta novedosa, y los protagonistas diferentes a lo habitual: en Burt y Jessica encontramos a dos niños que, al contrario que Peter Pan, solo quieren dejar de ser niños y ser mayores de una vez.

En definitiva, se trata de un libro que se lee de una tirada (y que es así como realmente impacta más), fácil de leer y que nos transporta a la mente de un niño muy especial hasta el punto de que lo comprendemos perfectamente, con mucho más trasfondo del que puede parecer a simple vista, y narrado con tremenda sencillez pero a la vez una gran complejidad.

Cuenta con una continuación, 'Le Coeur sous le rouleau compresseur' (1984), todavía no publicada en español, y con una adaptación cinematográfica francesa.

Cuando yo tenía cinco años, me maté. Howard Buten. Blackie Books. ISBN: 9788494167645. España, 2013. 200 páginas. 16,90 euros. COMPRAR 'Cuando yo tenía cinco años, me maté' en Amazon.

Señorita Google, de Juan Vilá

3/12/2015 1 Comment

La adolescencia perpetua es un síndrome cada día más común. Da igual que tengas veinte, treinta o cuarenta años, tus sentimientos, tu forma de pensar y de actuar mantienen siempre un aire juvenil que no parece que vaya a madurar y que no te deja centrarte en la búsqueda de una vida cómoda y rutinaria. Recién cumplidos los cuarenta, y con esta psicología cada vez menos peculiar, conocemos al protagonista de la obra, un escritor indie y periodista freelance, justo antes de conocer a la señorita Google y de intentar establecer una relación con ella sin mucho éxito.

Lo primero que llama la atención de este libro es la portada, pues encontrar a una Marilyn con condones de los colores de Google tapándole los ojos no es algo que se vea todos los días, ciertamente. Se trata de una novela amorosa en la que el amor nunca llegará a existir, al igual que la Marilyn de la portada. No es real.

Quizá muchos de nosotros hayamos vivido o nos hayan contado la historia de una pareja forzada por la situación, por las ganas, más que por el amor. Esta es la historia central de Señorita Google, los esfuerzos del protagonista por entablar una relación por conveniencia e intentando forzar el amor. El protagonista descubre que su Marilyn trabaja para una gran empresa tecnológica y entonces ve su oportunidad de alcanzar un nivel de vida cómodo al que no ha podido llegar como escritor y periodista.

Se trata de una novela corta, de unas ciento veinte páginas de rápida lectura gracias al estilo directo de Juan Vilá, escritor que ya cuenta con tres novelas en su haber. Este estilo directo se traduce en ocasiones como algo soez e, incluso, llega a rozar el género erótico al describir el primer encuentro amoroso entre los dos protagonistas. Lo cierto es que esto queda rebajado gracias al humor del que esta obra hace gala, un humor ácido que, en ocasiones, llegará hasta el ridículo.

Se trata de una novela divertida y de fácil lectura que seguramente agradará a sus lectores.

Señorita Google. Juan Vilá. Jot Down Books. ISBN: 9788494093968. España, 2013. 125 páginas. 13,50 euros. COMPRAR 'Señorita Google' en Amazon.

La cocinera de Himmler, de Franz-Olivier Giesbert

3/11/2015 3 Comments

Rose (al principio Rouzane, como su abuela armenia) es la protagonista narradora de este libro de título enigmático. Y estos son sus siete mandamientos (para que el posible lector o la posible lectora, vayan entrando en calor), devenidos en consejos fundamentales:

1. Vivid cada día como si fuera el último.
2. Olvidadlo todo, pero no perdonéis nada.
3. Vengaos los unos de los otros.
4. Desconfiad del amor: se sabe cómo se entra pero no cómo se sale.
5. No dejéis nunca nada en vuestro vaso, ni en vuestro plato, ni a vuestra espalda. 
6. No dudéis en caminar contra corriente. Solo los peces muertos la siguen.
7. Moríos vivos.

Con ese sistema de creencias y adhesiones, es más que evidente que estamos ante un personaje femenino de enorme fortaleza. Rose mira hacia atrás, desde sus 105 años de vida y va escribiendo sus memorias. Una larga vida llena de emociones fuertes, cambios de escenario y experiencias vitales al límite. No en vano, es una superviviente de tres de las más grandes catástrofes humanitarias del siglo XX: el genocidio armenio, el holocausto y el sangriento experimento maoísta.

La de Rose es una vida jalonada por la muerte. Ella misma, en el libro, cuenta que, en ocasiones, siente esa pesada presencia de todos los muertos de su vida: su madre, su padre, sus hermanos y hermanas, su marido Gabriel, sus hijos y otros compañeros posteriores, hasta su nieto al que no conocía... Una larga lista de personas que fueron importantes en diversos momentos de su existencia, pero que el destino (o la historia, como le gusta decir) borró de un plumazo, de la manera más brutal y terrible. Pero, a la vez, su empuje vital la hace ponerse siempre al lado de la vida.

Sus experiencias “al límite”, empiezan cuando queda como la única superviviente de su familia en la masacre del pueblo armenio en 1915, siendo todavía una niña. Encontrada y regalada a un adulto, se ve viviendo y observando en un pequeño burdel para aprender cómo comportarse dando placer a los hombres que irán siendo sus dueños. Desde esa infancia endurecida, la niña Rouzane irá haciendo una lista de personas con las que piensa ajustar cuentas cuando sea mayor... De ese tiempo, negro y brutal, data su encuentro con Teo (nombre de una salamandra que encuentra en su huida y que le acompañará durante algunas décadas, como “confidente”), que le reconforta y acompaña. Desde las orillas del Mar Negro viaja hasta Marsella, a bordo de El Otomano, al servicio de Nazim Enver, prestada por su anterior amo.

Huida de Marsella y de su “protector”, se refugia en la Alta Provenza en casa de la pareja formada por Scipion Lempereur (campesino de Sainte-Tulle, dedicado a las ovejas, los melones y los calabacines) y de su esposa Emma (mujer culta, lectora, excelente cocinera...) quienes habían perdido a sus cuatro hijos en la guerra y que acaban por adoptar legalmente a Rose. “Por las noches, antes de dormirme junto a mi gato, leía libros como en casa de Salim Bey (su primer dueño). El que más me marcó fue Les Pensées de Pascal, del que Emma me había dicho que era, de todos los libros de ese género, el que más se acercaba a la verdad, puesto que llegaba hasta el final en todas las contradicciones: Dios, la ciencia, la nada y la duda”. Pasó cinco años sintiéndose querida y protegida, hasta la muerte de sus dos benefactores. La pareja que vendrá a la granja de los Lempereur a hacerse cargo de la misma, volverán a maltratarla hasta que decide huir con Gabriel, experto castrador de todo tipo de animales.

El encuentro con Gabriel (con antepasados judíos, desconocidos por él) será definitivo en ese tiempo en el que se había truncado la apacibilidad de la vida. Con él vivirá enamorada y feliz, dedicada en cuerpo y alma a su negocio de restaurante muy apreciado en Marsella; con él tendrá dos hijos, pero, finalmente perderá a los tres, tras una separación, querida por él y lamentada por ella (como consecuencia de algunos deslices sexuales con uno de los clientes del restaurante); coincidiendo con aquel tiempo en el que Europa volvió a sangrar bajo las botas despiadadas de los nazis. Y Rose, afamada cocinera, toda la vida entre fogones y otros ardores, acabó al lado de Himmler, uno de los personajes más odiados de aquel tiempo y viviendo otro episodio de violencia personal... Viajó a Nueva York para librarse de los fantasmas que la perseguían. De nuevo, abrió un local de comidas y allí se volvió a casar; a la muerte de su marido, viajó a China. En Pekín conoció, amó y perdió a Liu y regresó a Marsella, a continuar con sus negocios de restauración...

Su periplo vital la llevó de un lado a otro: Kovata (Armenia), Mar Negro, Trebisonda, Mediterráneo, Marsella, Alta Provenza, París, Berlín, Baviera, Berchtesgaden, Nueva York, Chicago, Pekín... y finalmente Marsella, desde donde escribe sus memorias. Las circunstancias de la vida y su sensualidad a flor de piel, le hicieron conocer a muchos hombres: Gabriel, Gilbert, Heinrich, Frankie, Nelson, Liu... que dejaron diferentes huellas en su cuerpo y en su alma. También conoció a otros, aquellos que fue apuntando en un papel a lo largo de su vida y que fue eliminando sin dejar rastro. Finalmente, cuenta en el libro: “Tras haber conocido a muchos hombres, había decidido, cumplidos los sesenta, pasarme a las mujeres”, fue cuando conoció a la maliense Kady con quien se emparejó también hasta la prematura muerte de esta.

Dice Rose sobre sus memorias: “Escribo por las mañanas, pero también por las noches, frente a un vasito de vino tinto. Mojo mis labios, de vez en cuando, por placer, y cuando se me va la inspiración bebo un trago para recuperar las ideas”. Y ahí la encontramos, protagonizando una novela que nos engancha desde el principio e incorporándose ya –una vez leído el libro y conocida su aventura– a nuestro bagaje de personajes singulares, contundentes, que viven en los libros, pero que ya nunca olvidaremos.


     MARIANO CORONAS
                                                               

El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon

3/10/2015 8 Comments

Un chico de 15 años es interrogado por la policía porque el perro de su vecina ha aparecido muerto en medio de la noche. El chico decide investigar por su cuenta para intentar limpiar su nombre. Hasta ahí todo muy normal. La diferencia radica en el muchacho. Christopher no es un chico de 15 años normal, es un joven con síndrome de Asperger (u otro trastorno dentro del espectro autista, pues en el libro no se especifica), que le permite ser extremadamente bueno en matemáticas pero incapaz de entender el comportamiento humano, las expresiones o las relaciones. La única crítica que tengo contra este libro es que, pese a ese comienzo, no es un libro de intriga detectivesca, muy a mi pesar. El incidente con el perro se resuelve demasiado rápido para mi gusto, y sin mucho interés. Aún así, la novela se merece una buena recomendación, al menos por mi parte.

Mark Haddon, el autor, consigue que nos adentremos en la mente de Christopher, y aprendamos que el mundo también tiene sentido desde su punto de vista, aunque no es el mismo sentido que tiene para nosotros. ¿Por qué se pone contento si ve pasar 5 coches rojos camino del colegio, y muy triste y deprimido si ve pasar 5 coches amarillos? Por la misma razón que nosotros nos ponemos felices un día de sol y tristes un día de lluvia, a pesar de estar encerrados en un edificio casi todo el tiempo. El mundo exterior nos afecta a todos, simplemente a Christopher le afecta de una forma un poco más especial.

Y de eso trata esta novela, de descubrir el mundo de Christopher. Un mundo estable y seguro, con su rutina, sus días buenos, sus días malos, su mascota Toby la rata, sus matemáticas. Un mundo ordenado, como a él le gusta. Hasta que el perro de la señora Shears aparece muerto. Buscando al culpable del asesinato para poder volver a su rutina, Christopher descubre algo mucho más impactante y que removerá su tranquilo universo desde los cimientos, dejándolo totalmente inhabitable. Y así es como, con todos sus miedos, todas sus inseguridades y sus rarezas (para el resto del mundo, para él son aspectos normales de su personalidad), Christopher sale al mundo y se enfrenta a todo aquello que teme.

Una novela sencilla, sin una historia demasiado complicada, pues ya es suficientemente complicada la mente de Christopher. Una novela que te enseña que un niño autista puede aplicar la lógica de forma aplastante, a pesar de que sus bases no sean las mismas que las tuyas. Una novela que te introduce en una mente distinta, pero igualmente interesante. Una novela que te abrirá lo ojos a otra manera de ver el mundo.
El curioso incidente del perro a medianoche. Mark Haddon. Traducción de Patricia Antón de Vez. Salamandra. España, 2004. 272 páginas. 17,50 euros. ISBN: 978-84-7888-910-5.

Blitz, de David Trueba

3/09/2015 1 Comment

«Blitz» es relámpago en alemán, y David Trueba toma prestada esta imagen de repentina y sorpresiva iluminación para narrar cómo la vida de Beto cambia radicalmente en apenas un instante.

'Blitz' no es una novela amable y los toques de humor con los que se adorna no diluyen la carga de tristeza que la impregna, aunque quizás el tono de la lectura varíe radicalmente según la edad y el sexo del lector. Discrepo de quien afirma, autor incluido, que nos encontramos ante una tragicomedia romántica. La relación entre Beto y Helga sirve para preguntarse cuánto de nuestro yo se diluye junto a las arrugas que primero imprimen carácter y después nos desdibujan el rostro, por no hablar de zonas menos nobles. 

El transcurrir del tiempo y su impacto en nosotros; la inflexibilidad con la que juzgamos a quienes ya no son jóvenes, con especial crueldad si se trata de mujeres (o a quienes no alcanzan el estándar impuesto de belleza); la vacuidad de relaciones soportadas en una imagen que solo puede pervivir haciendo tratos oscuros y peligrosos con los nuevos Mefistófeles de la belleza eterna; la facilidad con la que nos sometemos al juicio, siempre imaginado extremo y sin mesura, de la mirada del grupo; se apuntan a pinceladas en un texto plagado de diálogos descriptivos en el que cabe, incluso, la nostálgica reivindicación de la belleza inútil. 

'Blitz' es breve, tanto que apenas lo terminas puedes volver a leerlo, para detenerte, ahora ya liberado de la curiosidad de saber, en cada frase y entender la carga de profundidad de muchas de sus afirmaciones, repensar junto a Beto el soporte de su fracasada relación, ese dulcer néctar del dolor ajeno, esa atracción siniestra a llenar los huecos, y cómo sólo somos cuando no necesitamos.

Más allá, el relámpago del título, la imagen más poderosa del relato es el reloj de arena, en el que el tiempo está transcurriendo inexorablemente. 

Si sois lectores de David Trueba, quizás no os resulte extraña la sensación de que alguno de sus personajes previos se está haciendo mayor en un mundo que se revela frío y extraño, hasta que encuentras la cala en la que refugiarte.

Blitz. David Trueba. ISBN: 978-84-339-9790-6. Anagrama. Colección Narrativas hispánicas. España, 2015. 168 páginas. 16,90 euros.

Los ejércitos, de Evelio Rosero

3/06/2015 1 Comment

La guerra puede arrasar con todo aun cuando no se escuchan las balas. La guerra es un monstruo que no sólo se sacia de la sangre y la muerte de sus víctimas. También arrebata voluntades, degrada almas, inhibe cualquier atisbo de humanidad.

La novela de Evelio Rosero relata ese momento en que la guerra deja de ser ruido para ser miedo, deja de ser estallido para ser hambre, deja de ser noticia para ser cotidianidad. Pero siempre violencia, una violencia que habla bajito y que se siente en cada poro de la piel mientras se recorren cada una de sus páginas.

El conflicto armado en Colombia se presenta aquí de la forma más descarnada. Como un tremendo close up a los verdaderos protagonistas y víctimas de la guerra: el ser humano común y corriente, ese que no lleva galones en los hombros, ni mucho menos un fusil en la mano. Esas personas que se encuentran en medio de las balas, que no tienen bando ni ideología y que son considerados, al mismo tiempo, aliados y traidores.

Poco a poco, el lector se adentra en San José, un pueblo que vive en una guerra que nadie recuerda por qué comenzó y donde los ejércitos se componen por hombres sin rostro, sin ideología, sin compasión. Pero la historia no trata sobre ellos, sino de un hombre, Ismael, un viejo profesor que lucha contra la vejez, el aburrimiento y las tentaciones, esas que siempre han estado allí en forma de mujer, pero que afloran con la intensidad que sólo da la certeza de un final cercano.

También son protagonistas los ausentes, los desaparecidos. Esos que ya sólo existen en la nostalgia de aquellos que los conocieron. Los que viven con la duda, no sólo de lo que fue de ellos, sino también de si su desaparición se debió a que les colgaron una bandera. Y es quizá esta incertidumbre la que más mata y lacera: no hay nada peor que a un amigo o familiar lo llamen traidor.

Evelio Rosero, a pesar de los premios que ha recibido por Los ejércitos y otras de sus obras, es un autor relativamente desconocido. Debido en gran medida a su discreción y por ser un escritor alejado de los grandes focos de los festivales o ferias. Sin embargo, su obra no ha pasado desapercibida. El escritor Juan Gabriel Vásquez considera Los ejércitos la novela más completa y fiel sobre el conflicto colombiano, porque pasa por encima de las balas, los combates y las bombas, pues se centra en lo más desgarrador de cualquier guerra: la crueldad y el sufrimiento humano.


     CARLOS LÓPEZ-AGUIRRE
                                                               

El proyecto esposa, de Graeme Simsion

3/04/2015 8 Comments

El proyecto esposa es un libro de Graeme Simsion que cuenta la historia de amor de Don, el rarito.

Hablar de amor siempre está de moda, hay miles y miles de novelas en el mercado sobre amores románticos y empalagosos... Y entonces mientras ella dibujaba un te quiero con sus labios, él quedó hipnotizado por sus ojos color esperanza... y no continúo para que no vomites sobre tu teclado, de nada.

Sin embargo, El proyecto esposa es algo totalmente diferente a lo que estás acostumbrado, te lo aseguro.

Resulta que Don, el obsesivo, tiene la maravillosa idea de crear un cuestionario (de dieciséis páginas, dicho sea de paso) para encontrar a la mujer PERFECTA para él, y, aunque parezca absurdo, alguna hasta lo rellena (para que el mundo sea mundo, tiene que haber de todo). A mí se me acerca un tío con dieciséis hojas repletas de preguntas diciéndome que va a "evaluar" mi potencial como posible esposa y yo ejecuto sobre la marcha mi Proyecto Patada en la Cabeza.

Leyendo este libro, que está escrito en primera persona, acompañarás a Don en su difícil búsqueda. No esperes encontrarte con la típica historia romántica, El proyecto esposa es un libro inteligente y con estilo, una novela espontánea y superfácil de leer. Yo disfruté muchísimo y me lo zampé en tres días.

No quiero crear expectativas desorbitadas, pero no puedo acabar la reseña sin confesar que me encantó. De los mejores libros con los que me he topado últimamente, sí, señor.

No dudaría en regalarlo.

Y tampoco me importaría cruzarme con Don, pues aunque jamás hubiese rellenado su cuestionario sí que me habría gustado conocerlo. ¿Será verdad eso de que a las tías nos gustan los tíos complicados?

¡A leer, que ya estás tardando!


     MARIPI VEGA
                                                               

París 5, de VV. AA. [VÍDEO]

3/01/2015 2 Comments

La guía incluye:

Más de 350 experiencias gastronómicas y 100 alojamientos seleccionados.

Sección de mapas en color, herramientas para planificar el viaje, mapa desplegable de París e información en profundidad sobre arquitectura parisina.

Información completa sobre: Torre Eiffel y oeste de París, Campos Elíseos, Grands Boulevards, Louvre, Les Halles, Montmartre, norte de París, Marais, Ménilmontant, Bastille, este de París, las islas, barrio Latino, St-Germain, Les Invalides, Montparnasse y sur de París.












     CARLOS CARRANZA COMERCIO