Rebeldes, de Susan E. Hinton

7/30/2014 1 Comment

¿Literatura juvenil? Tal vez, pero con mayúsculas. Rebeldes va mucho más allá de lo puramente adolescente, te incluye en un espacio difícil y hace que luches por la historia y te preocupes por los personajes. No te quedarás en lo superficial de la historia, ni sentirás que las cosas están sucediendo porque sí. Hinton lo construye todo a partir de la difícil situación que ha vivido Ponyboy Curtis, junto a sus hermanos Darry y Sodapop, a causa de la muerte de sus padres y su vida en un barrio conflictivo de una ciudad norteamericana.

Estos jóvenes forman parte de una banda callejera llamada los “Greasers” junto a otros jóvenes de clase baja de la ciudad. Esta banda se enfrentará a los “socs”, una banda callejera de los jóvenes de clase alta de la ciudad, y esto desencadenará una serie de terribles altercados en la vida de Ponyboy que no dejarán a nadie indiferente.

Susan Eloise Hinton eleva la literatura para adolescentes al nivel de clásico con esta obra maestra de la que no te puedes despegar desde la primera página. Su forma de acercarte a los jóvenes pandilleros que la protagonizan es magistral, haciendo que te sientas atraído por ellos durante toda la historia. La empatía con el sufrimiento del protagonista, a pesar de su apariencia ruda y desairada, se hace física a través de sus pensamientos y va aumentando conforme las páginas van avanzado.

La lucha entre bandas se verá intensificada por una historia de amor que nos recordará a Romeo y Julieta, pues toda lucha desgraciada entre dos grupos en la que encontramos amor hace eco de esta historia.

La autora escribió la obra cuando tenía dieciséis años, algo que parece increíble al enfrentarse a una obra tan madura y de un argumento tan apasionante. La encontraremos en todas las estanterías de literatura juvenil del mundo, sin embargo, puedo asegurar que la historia y la narración merecen ser leídas por un público adulto.


     LUISMI CLEMENTE
                                                               

Los aires difíciles, de Almudena Grandes

7/28/2014 Comenta

"No se puede dimitir del infierno, se dijo Juan Olmedo cuando todavía estaba a tiempo, porque el infierno nunca se para, el infierno tiene piernas, dos largas piernas que imprimen para siempre su huella tensa, articulada y lujosa, en las retinas de los condenados, y siempre corren más que el más veloz de los incautos a los que han atrapado alguna vez, no se puede escapar del infierno, dejarlo atrás, confundirlo, negarse a él, negarlo, negarse a uno mismo."

Camino del verano, con las maletas abiertas sobre la cama, pienso en una novela que sepa a mar y a vida, y no puedo elegir otra que Los aires difíciles, de Almudena Grandes. Solo tiene una pega, si no te has pasado al ebook no es una lectura cómoda.

600 páginas donde late la vida de hombres y mujeres empeñados en mantenerse en pie, apuntalados en la arena sufriendo el azote de levantes y ponientes que laceran sus almas, pasados ocultos, pérdidas, muertes y un futuro tan débil como un pajarillo perdido en la tormenta.

Personajes bien diseñados, sentimientos que te arrastran y al fondo, el ansia de vivir y arrancarle a la vida un pedacito de calma, quizás adornada con una pizca de felicidad cotidiana, un continuo laberinto en el tiempo, el pasado se hace presente mientras el cada día se impone como resultado de decisiones demasiadas veces heroicas.

Juan y Sara podrían no haberse conocido nunca, sus vidas no estaban llamadas a coincidir, pero nunca sabes quién es el vecino del chalet de enfrente. Una vez más, Almudena Grandes despliega ante tus ojos un mundo en el que es fácil sumergirte y no tan sencillo salir indemne.

Publicado por Pilar Vaquero   

Los pilares de la Tierra, de Ken Follet

7/25/2014 2 Comments

Todo comienza con la desastrosa vida de los Builder, verdaderos protagonistas de esta historia ambientada en la Inglaterra medieval del siglo XII. Tom y su esposa se ven inmersos en un peregrinaje en busca de trabajo para poder mantener a su familia. Agnes, la esposa de Tom, muere al dar a luz en el bosque y Tom decide abandonar al recién nacido a su suerte, ya que le es imposible alimentar una boca más -sobre todo la del bebé, al necesitar atenciones que él no puede proporcionarle-. Pero la conciencia de una buena persona hará que vuelva a rescatar al bebé, que ha sido recogido por un fraile de un monasterio cercano.

Así comienza Los pilares de la Tierra, de Ken Follet. Se publicó en el año 1989 y fue un cambio radical para el autor, que nos tenía acostumbrados a temáticas completamente diferentes, como las tratadas en La Isla de las Tormentas o El Tercer Gemelo. La sorpresa fue que un libro de más de mil páginas, basado en hechos históricos y con un eje principal como es la construcción de una catedral, se convirtiera en un best seller casi de inmediato. Traducida y vendida en casi todo el mundo hicieron de este libro uno de los más leídos.

Intriga, guerra, hambre, pasión, envidias, asesinatos, violaciones, injusticias son los ingredientes que harán que no puedas dejar de leer página a página este libro, imposible de leértelo de una sentada harán que te acuestes a las tantas por no parar de leer para saber qué ocurre en la siguiente página.

Libro que leí cuando lo publicaron en el año '89 y que volví a leer veinte años después por acompañar en la lectura y posterior conversación a compañeros de trabajo que se lo estaban leyendo.

Libro muy recomendado. Aunque seguramente la mayoría de los que leáis esta reseña ya lo habréis leído, me resultaba imposible no hablar de uno de los mejores libros de la segunda mitad del siglo pasado. Hubo una serie para la televisión que, en mi opinión, no fue acertada y no me gustó nada. El autor publicó en el año 2007 la segunda parte, pero eso será en otra reseña.

Publicado por David   

Cazadores de sombras, de Cassandra Clare

7/24/2014 Comenta

Lo primero que debo contaros es que Cazadores de sombras: Los instrumentos mortales es una saga de libros que aún no está terminada. Son, en un principio, seis libros. La autora, además, tiene pensado hacer una serie de sagas relacionadas con la primera con múltiples títulos y subsagas.

El cómo llegué yo a leerme estos cinco primeros libros de la saga Cazadores de sombras fue un cúmulo de provocaciones hacia mis alumnos para que leyeran más. Ellos saben que soy gran apasionada de la literatura fantástica, y me recomendaron el primero de estos libros: Ciudad de hueso.

...
La historia gira en torno a Clary, una dulce adolescente, con problemas de adolescentes, que decide ir una noche a Pandemónium, la discoteca de moda de la ciudad. Allí observa cómo tres adolescentes persiguen a otro y lo matan de una forma un tanto extraña. Se supone que ella no tenía que haber visto ese suceso, puesto que los tres guapos adolescentes son en realidad cazadores de sombras y utilizan encantos y runas para mantenerse ocultos a los ojos de los humanos.

Estos cazadores de sombras (Nefilim) son humanos que tienen sangre de ángel corriendo por sus venas y se dedican a cazar a todos los vampiros, hombres lobos, hadas, magos… que se salten las normas y a todos los demonios que se les crucen por el camino.

Clary ve cómo su vida se transforma a partir de ese hecho. Cómo su madre desaparece, cómo su mejor amigo sufre una transformación, cómo se enamora de quien no debe, cómo ve lo que no debe ver. Descubre sus verdaderos orígenes y sus verdaderas habilidades. Descubre sitios encantados en su ciudad, New York, y fuera de ella. Y sobre todo, aprende a valorar mucho más aquello que daba por supuesto.

Los libros en sí no tienen complicación de lectura. Su prosa es sencilla, sin demasiada adjetivación ni giros gramaticales que compliquen su entendimiento en ningún momento. La historia es en muchos puntos predecible, pero… ENGANCHA… es increíble pero cierto. Tiene que gustarte el género fantástico y saber lo que te vas a encontrar, ya que es literatura juvenil. Me leí los cinco primeros libros en cinco días y estoy deseando conseguir el sexto para ver cómo termina la historia… porque espero que tenga un final ya.

Si tenéis hijos en la adolescencia, os recomiendo que los introduzcáis en el mundo de la lectura con este género. O si os gusta a vosotros, echadle un vistazo. No os vais a encontrar un Ciclo de la puerta de la muerte, un Señor de los Anillos, o un Lestat, pero sí algo entretenido, ameno y fácil de leer en las tardes de calor en las que no te apetece moverte de delante del aire acondicionado o del ventilador.

Publicado por Ana Gigante   

Nobles y rebeldes, de Jessica Mitford

7/22/2014 2 Comments

Si Nancy Mitford fue uno de los mejores regalos literarios con los que he tenido la suerte de encontrarme en los últimos tiempos, su hermana Jessica supone la vuelta de tuerca a ese dulce encanto irónico, que es capaz de despachar con la misma soltura tanto a su propia historia familiar, como a la Europa de entreguerras.

En Nobles y rebeldes, Jessica Mitford –Decca, como era conocida en su entorno más cercano– cuenta en primera persona una parte muy importante de su vida, aquella que pasó con Esmond Romilly, su primo y combatiente de izquierdas, de quien se enamora y junto a quien planta cara a su familia, a su modo de vida y a la amenaza fascista que empieza a asolar el continente europeo. Para ello, empieza el relato ya en su infancia, donde describe la relación con sus hermanos y cómo, desde ésta, se enfrentaban al modo de entender la vida de los padres, arraigados al conservadurismo y la excentricidad propia de la nobleza inglesa, siendo capaces de sortear esta impostura con el ingenio propio de la familia.

La inteligencia de Decca le permite, desde sus primeros años, valorar la grandeza del mundo en el que vive y la de todos aquellos que la rodean, pese a la diferencia de caracteres y opiniones –especialmente en política–. Es esta cualidad, la de la estimación sin prejuicios, basada únicamente en el sentido de la justicia y veteado siempre de humor, la que hace del relato de la vida de Jessica Mitford un auténtico placer. En su obra, la ironía nunca alcanza el grado corrosivo y aparece como una generosa lucidez, cargada de surrealismo –como ya se adivina en todos sus juegos de infancia– intentando, de esta sabia manera, ser capaz de conciliar cualquier enfrentamiento, ya sea político o familiar. Así se vertebran los momentos más decisivos de su vida, tanto su plan para escapar de casa, como su boda con Esmond, o su emigración a Estados Unidos, huyendo de la amenaza de la Segunda Guerra Mundial.

Y es que su historia con Esmond está unida indisolublemente al camino que Europa estaba tomando, y desde ese amor a la justicia y a los valores puros, se entiende la consecuencia de esa relación tan especial; como la incondicionalidad de aquellos que se saben empujados a la vida desde el ángulo perfecto para contemplarla y saberla resolver.

Nobles y rebeldes es un alegato, ante todo, al humor y a la lealtad, entendidos desde el ingenio, ése que es capaz de hacer amable la peor de las fauces. Ése que, en Decca, encuentra el lugar perfecto para germinar y contagiar de su espíritu curioso y luchador a cualquier lector que se asome a sus páginas.


     CHARO BEJARANO
                                                               

Postres de rechupete, de Alfonso López Alonso

7/21/2014 2 Comments

Para todo hay una primera vez en esta vida, y confieso que ésta es mi primera reseña de un libro de cocina. Espero hacerlo bien, porque tengo entre mis manos el recetario más dulce, nada menos que Postres de rechupete, 80 recetas para endulzarte la vida.

Dicho recetario arranca con la filosofía de que para que una comida sea única y perdure en el recuerdo, necesitamos un postre espectacular y un buen café o infusión. Como amante de los postres, no puedo estar más de acuerdo con dicha afirmación. 

Antes de ponernos manos a la masa (nunca mejor dicho) encontramos una serie de prólogos en clave femenina. Algunas de las mujeres gastroblogueras más reconocidas (Rosa Ardá, Berta Castro o Susana Pérez Martínez, entre otras) han querido regalar unas bonitas palabras al autor de esta obra. Leyéndolas descubres que tras Postres de rechupete se esconde una persona que disfruta de su trabajo, que por sus venas circula el amor por la cocina, y que vive por y para ella. Y es que Postres de rechupete es el segundo libro de Alfonso López Alonso, un gallego que a su vez es autor del conocido blog Recetas de rechupete

Entremos en materia y vamos con el índice. Comenzamos con un apartado llamado “De toda la vida” donde encuentran su lugar postres como el arroz con leche, los flanes o las natillas. Continuamos con “Galletas y otras masas”, y luego con una exquisita selección de “Bizcochos”. En este punto llegamos a mi sección preferida: “Pasión por el chocolate”. Seguidamente tenemos “Helados y postres fríos” (vale, los helados caseros también me pierden, tengo un problema y ya no sé qué prefiero). “Tortas y pasteles” son los siguientes; para continuar con un apartado titulado “En ocasiones especiales” porque todos tenemos uno de esos momentos que queremos hacer todavía más bonito y queremos redondearlo con un buen postre. Como amante del queso, tengo que admitir que “Postres con queso” también se cuela entre mis secciones favoritas (definitivamente tengo un problema). Y por último, cerramos con “Mis amigas y sus recetas” donde siete influyentes blogueras acompañan a Alfonso con sus postres. Entre todos estos subíndices se encuentran nada menos que 80 recetas perfectamente explicadas que harán maravillas en nuestro paladar. 

Ya estamos con las recetas y profundizamos en ellas. Los ingredientes y las cantidades indicadas para un determinado número de personas, la dificultad de la misma, el gasto por persona y el tiempo que se tarda aproximadamente en elaborarla, encabezan cada postre.

Antes de meternos con la preparación y elaboración de los mismos, cabe destacar un párrafo que acompaña a cada receta, donde Alfonso nos cuenta el origen, alguna curiosidad, trucos, o agradecimientos a las mujeres de su familia que hicieron estos postres anteriormente. Y es que Postres de rechupete no es sólo un recopilatorio de recetas, sino que se trata de un precioso homenaje a estas mujeres que tanto le han enseñado. La preparación viene acompañada de las ilustraciones de Jimena Catalina Gayo y fotografías que muestran el resultado final. 

Quizá con lo que os he contado, puede pareceros un recetario de postres de lo más normalito, pero no lo es. Alfonso cuenta con un léxico delicado y sencillo, cuidando cada detalle, que hace que sus recetas resulten fáciles y asequibles a todo el mundo. Es parte de su magia. Porque es tan bueno saber hacer bien el postre como saber explicarlo. Están tan bien contados, que te dan ganas de ponerte a cocinar en el acto. No todas las personas son capaces de hacer algo así. Se nota que es un libro hecho con mimo, por lo que es una delicia leerlo. Además, el resultado de cada receta es todavía mas delicioso. 

...

No puedo terminar sin antes agradecer al propio Alfonso que me facilitara el contacto de Eva Zamora, de la editorial Larousse, para contar con un ejemplar de tan deliciosa obra. Gracias Alfonso, por confiar en El buscalibros, y gracias a Eva por su cercanía y todas las facilidades dadas a la hora de conseguir el libro. Sin ellos no hubiera sido posible ni esta reseña, ni sortear un dulce ejemplar de Postres de rechupete. Si todavía no habéis participado, es el momento. Pinchad aquí, contestad una sencilla pregunta y este fabuloso libro puede ser vuestro, gratis.

¡Buena lectura, y buen provecho!

Publicado por Claudia Pina   

Manet. El primero de los modernos, de Gilles Néret

7/18/2014 Comenta

"Buscad la luz intensa y la sombra profunda, el resto vendrá de forma natural, suele ser una nimiedad".
—Edouard Manet
Con este lema en la solapa de la portada comienza la biografía de Manet escrita por Gilles Néret para la editorial Taschen en el año 2006. Esta edición se mantiene invariable en el catálogo de la editorial desde esa fecha, por lo que no es difícil adquirirla.

El francés Néret es historiador del Arte, dedicado en cuerpo y alma a los autores del Impresionismo, lo que le ha llevado a colaborar con la misma editorial en más proyectos biográficos de otros grandes de la modernidad impresionista ('Monet' o 'Renoir'). Por tanto estamos ante un proyecto serio basado en el estudio de las obras del autor junto con las notas biográficas necesarias en un proyecto de estas características.

La obra aparece dividida en cinco capítulos que repasan la vida de E. Manet a través de su obra, y un anexo biográfico, cronológico y pormenorizado del pintor parisino. Creo que la edición es un acierto desde el principio, porque el formato es reducido (algo más grande que un A5) y cómodo para llevar en la bolsa o en la mano, hasta el final, porque la calidad del papel y de impresión del catálogo de obras que contiene hace de este libro casi un fetiche. Estos detalles son agradables en comparación con otras obras de Taschen que parecen ideadas para morir en un atril sin ser abierto nunca, o apilados en la estantería como elemento decorativo por su excesivo volumen y peso.

...

Imagino que G. Néret quiso ir más allá de una simple sucesión cronológica de la vida de Manet para ofrecer a los lectores un relato uniformado, con sentido, a través de sus obras, una simbiosis de cómo la vida del artista crece igual que su pintura. Que la evolución vital va unida a la artística y es imposible desunirlas. Y, a mi juicio, ha acertado de pleno. Por eso la galería de imágenes anterior es tan necesaria en una reseña de estas características: no puedo entender hablar de un autor sin ver sus obras.

"Un lobo en la majada española" es el título del primer capítulo. Premonitorio a todas luces de lo que fue el primer periodo de Manet, muy influenciado por Velázquez y el barroco español, que le llevó a ejecutar obras de toreros, majas y majos, gitanas y folclóricas con sin par maestría. Una corriente hispanista que le unía a sus primeros años de aprendizaje academicista del que pronto se separó para volar libre hacia la modernidad.

"Música en las Tullerías" (1862) se adelanta a obras de Renoir con una pincelada suelta, de momento ligera, sin mucha pasta, en el que el color delimita el espacio, sin líneas negras, a base de lametones, manchas de color que se mezclan en nuestra retina. Esto es la modernidad y esto es lo que hizo que Manet fuera rechazado por la Academia, donde siempre quiso estar. Y se empeñó en ello, pero sin ceder un ápice a su personalidad.

Néret nos va descubriendo cómo el pintor siguió un camino marcado por la negación y la crítica ácida de los especialistas del arte de la época, que buscaban obras más ligadas al barroco y rococó. "Escándalo y triunfo de la modernidad" es el capítulo en el que Néret nos habla de los años más duros para el artista. De cómo esa "mala prensa" de Manet solo creció tras la aparición de "Olympia" (1863), una obra moderna, atrevida e irreverente. La representación de su amante (y prostituta) V. Meurent, como una señora, asistida por su criada, suponía una auténtica provocación. Lo mismo que introducir un desnudo (también de Meurent, entonces su musa) en el "Almuerzo Campestre", otra de sus grandes obras, iconos de la Historia del Arte.

Aquel atrevimiento, aquella forma de entender la pintura, nos cuenta Néret, le llevó a un ostracismo en el que se mantenía a duras penas, gracias a los escasos apoyos que de entre los intelectuales parisinos tuvo. Entre ellos Baudelaire o Émile Zola, que redactó, este último, un alegato a favor de Manet y su "Olympia" y en respuesta a ello Manet lo retrató incluyendo elementos que eran la unión entre ambos artistas.

Estaba claro que no pasaba desapercibido para nadie, que "Olympia", "Almuerzo Campestre" y "El Pífano" estaban dejando una huella en la sociedad parisina y en la intelectualidad francesa difícil de obviar. Él siempre quiso ser reconocido por la Academia, exponer en el "Salón" de los grandes del momento, pero siempre tuvo que conformarse con exponer en el "Salón de los excluidos". No se entendían cuadros tan modernos como "Carreras en Longchamp" porque no se miraban con los ojos adecuados. Esa pintura frenética, de trazos cortos y apenas prefigurados embelesó a otros, a los que se fijaban en las nuevas técnicas fotográficas, a los que buscaban las mezclas de "blanco sobre blanco", esos que pintaban "a plein air" y que empezaron a calificarlos, despectivamente, como "impresionistas", pero que son padres del arte moderno.

"Padrino de la banda de Monet" es el relato, según Néret, de cómo Manet se convirtió en la inspiración de los impresionistas a su pesar, para después acogerse a la tendencia, aprender de ella y superarla al final de su vida. Manet cambió de musa, B. Morisot le ofreció al pintor la posibilidad de captar un rostro enigmático, que nunca pintó sonriendo, siempre pensativa, con esos ojos  tan grandes y expresivos que nos muestra en "El Balcón". Morisot fue para él como Meurent lo fue en su anterior época. La expresividad casi hierática de Morisot la acercó al concepto de "mujer fatal" en "El reposo", algo que nunca disgustó a la modelo y nueva amante de Manet. La crítica seguía ahí, mordaz e incisiva, peligrando la cotización y venta de cuadros del artista, aunque le concedió un respiro con "La buena caña", en el que veían a Vermeer y Frans Hals y le permitió tener incluso una mención honorífica en el Salón de 1873.

Y después de ese respiro, Manet continuó recto por la senda que él mismo había marcado. "Las golondrinas", una escena de su propia familia en el campo retoma el pulso de su propia pintura, de su sello personal. Una "marca" que empezó a mezclarse con los impresionistas, "sus hijos". Como declaración de guerra al Salón, plasmó en "Argenteuil" todos los conceptos básicos del Impresionismo, aunque los más reacios a la modernidad sólo vieron una gran mancha azul, sin ver la luminosidad de la pintura al aire libre. El agua había entrado en la paleta de Manet de lleno, por eso "El Gran Canal de Venecia" cobra más sentido como pintura naturalista donde los reflejos dorados de los palos de amarre de las góndolas resaltan incluso más que la cúpula de Santa María de la Salute al fondo.

"Más grande de lo que pensábamos" es cómo define G. Néret a los últimos años de Manet. Méry Laurent, personificación de las tertulias y cafés de escritores, artistas, músicos... de París, es ahora la musa de Manet. "La ciruela" o "Mujer en la bañera" son obras de corte naturalista, de lo cotidiano, en el que se aprecian todo el bagaje del pintor. En esta última etapa de su vida, cuando ya es casi una eminencia, respetado por todos, incluso sus más críticos, Manet tiene tiempo de deslumbrarnos con "Un bar del Folies-Bergère". Un espectáculo de luces y sombras en el que nada es lo que parece. Un reflejo de la sociedad que él había vivido y que sólo guardaba en su memoria postrado en Rueil ("Casa en Rueil") esperando lentamente el ocaso de sus días.

Quizá me he excedido con tanto texto. Quizá se note que me gusta demasiado el Arte. Pero me ha salido hacer esta reseña como si de un ensayo se tratara, aunque no he perdido la perspectiva de que estoy hablando de la obra de Néret. Pero Manet es intemporal y se merece hablar de él así y más.

El motivo que me llevó a leer sobre él fue tan banal como lo es preparar un examen para los estudiantes que me aguantan en periodo escolar. Pero que valió como premonición porque "Almuerzo Campestre" figuraba en una de las opciones de sus exámenes de Selectividad. Casualidades de la vida...

Disfrutad del Arte cuando tengáis ocasión.

Manet. El primero de los modernos. Gilles Néret. Taschen. ISBN: 9783822822999. España, 2013. 96 páginas. COMPRAR 'Manet. El primero de los modernos' en Amazon.

Olvidado rey Gudú, de Ana María Matute

7/16/2014 Comenta

"Los hijos del Conde Olar heredaron la extraordinaria fuerza física, el áspero cabello rojinegro y la humillante cortedad de piernas de su padre.”

Así arranca Olvidado rey Gudú, la novela más querida de Ana María Matute, dedicada a C. Perrault, a los hermanos Grimm y a H.C. Andersen. Ana María Matute es una gran señora de las letras recientemente fallecida, y me gustaría rendirle un pequeño homenaje con la reseña de este maravilloso libro, uno de los que más me han emocionado en mi vida, con los que más he disfrutado y cuyo recuerdo siempre estará en mi memoria como el de un libro lleno de magia, de musicalidad y de fantasía.

Olvidado rey Gudú es un cuento. De casi 1.000 páginas, pero un cuento al fin. Es la historia del reino de Olar y de sus sucesivos reyes hasta llegar al rey Gudú, biznieto del Conde de Olar, nieto de Sirkosio, e hijo de Volodosio y de la reina Ardid, hilo conductor de la historia. Una historia por la que transitan hechiceros, duendes, ondinas, nobles, guerreros, caballeros, damas, damiselas, reyes y seres fantásticos. Una historia en la que suceden guerras, enamoramientos, maldiciones, secretos, olvidos, aventuras, conquistas, leyendas. Una historia situada fuera del tiempo, aunque se puede imaginar en la Edad Media. Una historia fuera del espacio, si bien las fronteras del reino de Olar están bien delimitadas entre un Norte misterioso y mágico, un Sur refinado y rico y un Este salvaje y brutal de donde procedían hordas de guerreros que sembraban el terror.

Olvidado rey Gudú es un libro en el que debajo de la fantasía se esconde la realidad de la vida y del mundo. Un libro lleno de fábulas y de símbolos. La crueldad, el miedo y el odio están tan presentes como el valor, la ternura y el honor, y Ana María Matute nos explica a los adultos las mismas lecciones que los grandes de la literatura infantil le contaron antes a los niños, sin permitir que se quiera o se defienda a ningún personaje, porque todos tienen el haz y el envés de la vida, que nos va cambiando y ofreciendo razones inimaginables para que nuestros actos tengan sentido.

Un libro escrito con una prosa comprensible, lleno de música, preciosamente escrito. Un lenguaje y una composición que te traslada a la magia, a la fantasía, a los sueños, a una atmósfera con la irrealidad necesaria para que no puedas espantarte ante la crueldad, para que no sientas tristeza, para que el poso de amargura que deja la historia se compense con la atmósfera de fantasía con la que está escrito el libro.

Literatura de primera categoría, por todo: por la historia, por cómo está escrito, por el trasfondo. Una maravilla. ¿No has leído Olvidado rey Gudú? Pues no sé a qué estás esperando.


     CARMEN J.
                                                               

Reportajes, de Joe Sacco

7/15/2014 Comenta

Joe Sacco ¿Cómo lo cuento para que resulte atractivo y los lectores salgan a buscar sus libros? Un momento. No tengo que contarlo para que “resulte atractivo”. Es atractivo. De hecho, los temas que trata Joe Sacco son temas que jamás resultan atractivos: guerras, inmigración, desigualdades sociales, injusticias, tragedias, todo el catálogo del sufrimiento humano causado por el hombre. Pero Sacco lo cuenta, lo refleja, lo muestra de una manera personal que merece la pena conocer. Es una forma nueva de acercarse a esos temas.

Empecemos por el principio. 

¿Quién es Joe Sacco?

Es un hombre bajito, con gafas, armado con un cuaderno y un lápiz. ¿Es un periodista? No me atrevo a decir que sí por miedo a que los futuros lectores salgan huyendo. Pero sí, Joe Sacco es un dibujante de comics que hace periodismo o mejor dicho un periodista que dibuja sus crónicas y sus reportajes. El término periodista ha caído en el descrédito más absoluto en nuestros días pero Sacco (y algunos otros) lo llena de significado. 

¿Qué encontramos en Reportajes?

En este tomo, editado por Reservoir Books, se recogen diferentes reportajes realizados por Sacco desde el año 1998 hasta el 2011. Se recuperan sus crónicas sobre los juicios por crímenes de guerra en el Tribunal de La Haya, la situación en Oriente Medio con los conflictos entre los palestinos y los israelíes; Chechenia y sus mujeres refugiadas en condiciones espantosas, Irak y su guerra vista desde la posición del ejército americano que forma al futuro ejército iraquí, la inmigración africana en Malta (Sacco es maltés de nacimiento) y la India y la situación de las castas más bajas. 

¿Que aporta Sacco a todos estos conflictos que no hayamos visto en cualquier otro medio periodístico?

Para empezar Sacco toma partido. En el muy interesante prólogo de esta edición, explica claramente su postura. 

“Otra trampa promovida por las escuelas norteamericanas de periodismo es la servil adhesión a la 'ecuanimidad'. Pero si un bando dice una cosa y el otro bando dice otra ¿acaso la verdad radica necesariamente en 'algún lugar entre los dos'? El periodista que dice 'He conseguido cabrear a los dos bandos, así que debo ir por el buen camino', probablemente se engaña. La ecuanimidad no debería ser usada para encubrir la desidia. Si hay dos o más versiones de un suceso, un periodista tiene que investigar y considerar cada afirmación, pero en última instancia el periodista tiene que llegar al fondo de cada versión, independientemente de quién la sostiene. El periodismo tiene tanto que ver con 'lo que dijeron que vieron', como con 'lo que yo mismo vi'. El periodista debe empeñarse en descubrir qué pasa y contarlo, no castrar la verdad en nombre de la neutralidad.”

En todas sus crónicas aparecen siempre las distintas partes: las mujeres chechenas y las autoridades rusas, los palestinos a los que los israelíes destruyen sus casas y los colonos que no quieren dejar sus tierras, los inmigrantes africanos que invaden Malta  huyendo de la miseria en sus países y los malteses que se sienten amenazados y que no pueden asimilar a toda esa nueva población; los indios más míseros del país y los caciques que los hacen míseros... Todos aparecen. No son personajes, son personas de carne y hueso que cuentan sus vidas, sus problemas, sus dramas y se lo cuentan a un periodista. 

Sacco aparece en sus comics. Se dibuja a sí mismo en sus reportajes porque como él dice, el periodismo es un proceso con grietas e imperfecciones en el que se ve implicado un ser humano, no una fría ciencia llevada a cabo por un robot.”

Reportajes no es un libro bonito, no se lee con placidez ni calma. En él encontramos desplegados en unos dibujos afilados, abigarrados y algunas veces angustiosos,  los peores conflictos de nuestros días, esos que suceden lejos de nuestras casas pero les suceden, les están sucediendo a gente como nosotros. 

Hay que conocer y leer a Joe Sacco para recuperar de nuevo  la fe en el periodismo.


     MOLINOS
                                                               

Un hombre al margen, de Alexandre Postel

7/14/2014 2 Comments

¿Qué nos define ante los demás? ¿Nuestras palabras, o nuestro silencio? ¿Lo que mostramos, o lo que escondemos? ¿Lo que decimos, o lo que dicen de nosotros? ¿Por qué ocultamos: por pudor social, o por la necesidad de un refugio individual? Y en nuestra vida digital, en nuestra vida frente a la pantalla, ¿quiénes somos? ¿Somos el registro visible de búsquedas en la red, o el rastro que hemos eliminado? ¿O bien somos ambos registros, es decir, una parte cómoda, porque es socialmente aceptada, y otra que nosotros mismos censuramos? ¿Y si esa zona de sombra sale algún día a luz? ¿Cómo responderá el entorno a un yo que guardábamos en silencio? ¿Cuánto tiempo nos castigará la sociedad por todo aquello que quisimos callar, y no logramos? ¿Cómo reaccionaremos nosotros mismos a esa revelación no deseada? Y aún más grave: ¿y si lo que se exterioriza, por accidente o por intromisión, no somos nosotros, porque nosotros no somos solo esa parte, o no somos ni siquiera esa parte, o ya no somos ni siquiera esa parte?

Alexandre Postel es un joven escritor francés. Ha ganado en 2013 el premio Goncourt de primera novela con Un homme effacé, traducida al español como Un hombre al margen. He tenido la suerte de disfrutar de una lectura perfecta: la sola recomendación por dos amigos, la descarga desde Amazon, el submarinismo en la historia. Pero cuando escribo estas líneas, buscando también ser trampolín para nuevos lectores, me aterra leer sinopsis que avanzan el fondo de la novela. Por si la autopsia de la trama no fuera suficiente, en la reseña de Babelia el chivatazo vuela casi hasta el desenlace. De lo cual solo puedo concluir que algunos críticos quieren demostrar, de la peor posible de las maneras, su lectura de la novela, lo cual multiplica aún más las sospechas de su profesionalidad.

Por eso confío en que mi párrafo inicial sirva de puerta a la lectura. Y que la lectura se desnude ella sola, con la sorpresa de lo que espera ser contado. Sirvan además algunos rasgos de estilo que considero deben mencionarse de esta obra: Alexandre Postel opera con el número preciso de situaciones y personajes, sin multiplicaciones innecesarias. Una economía de recursos que recuerda a Camus, y que aleja la obra del esquema policiaco habitual. No es además una novela policial porque la motivación psicológica, y su reflejo social, son más importantes que el propio desenlace. Como un espejo cóncavo, la imagen de lo contado es más grande que el tema, y ahí radica la mayor virtud de la obra. Un hombre al margen escandaliza porque la pesadilla del personaje está en nuestra mano: también nosotros podemos tocar su culpa, multiplicarla o, inútilmente, tratar de borrar el rastro. En cada página alzamos la vista, y pensamos que el protagonista podíamos ser nosotros. Porque nosotros somos ese reflejo ampliado de la obra. Un argumento actual e ingenioso, enfocado con parquedad de medios y desde un tejado social. Un enfoque social, pero la novela no es solo social. Una trama policial, pero la novela no es solo policíaca. Un enfoque sobre la culpa, pero la novela no es solo psicológica. Un hombre al margen es el vuelo de luces distintas contra el mismo lugar, un espacio iluminado donde brilla la lectura.

La intromisión de elementos innecesarios en la segunda parte, Les jours féroces, limitan el impacto de la obra, y hacen que la revelación terminal nos llegue con un cierto desencanto. En la fallida Les jour féroces el autor parece preocupado porque su obra carezca de propósito. Olvidando que en la primera parte la zozobra había sido su principal virtud, y aterrado tal vez al ver la solapa de su obra, la improvisación y lo fortuito dominan este segundo tramo. La contención cambia a la dispersión. Los elementos se multiplican, álgebra innecesaria, y el impacto social se debilita.

Con todo, no deja de ser una novela admirable, que invoca la reflexión del lector, que le hace atravesar diferentes estados de ánimo, diferentes pensamientos. Una obra que sobrevive y se agranda en el espejo cóncavo de nuestra mirada, y sobre ella, con la cualidad de un friso, la misma pregunta inicial: ¿quiénes somos? ¿Somos aquello que decimos o aquello que, por inmoral, callamos? ¿Somos el examen de los demás, o la prohibición de nosotros mismos?


     DANIEL DILLA
                                                               

Billie, de Anna Gavalda

Inma 7/12/2014 Comenta

Billie, última novela de Anna Gavalda, es la bonita historia de una amistad entre dos personas solitarias y marginadas: Franck y Billie. A pesar de que sus orígenes son muy diferentes, tienen en común que sus vidas están vacías y no son felices. Un trabajo escolar les une en la adolescencia, y a pesar de que en su primera juventud siguen diferentes caminos, estos se vuelven a juntar al cabo de los años para no separarse nunca más.

Durante un accidente en una excursión, Billie teme por la vida de Franck, y durante una agonizante e interminable noche, narra la historia de ambos a una estrella. Se trata de una historia desgarradora, marcada por la sordidez y el abandono, que gracias al amor, a la amistad y al trabajo duro, se va convirtiendo poco a poco en una historia de alegría y triunfo.

Se trata de una novela escrita con extrema delicadeza, a pesar de contener pasajes muy duros, sobre todo de la vida de Billie. Personalmente, esta novela de Anna Gavalda me ha conmovido a veces y me ha entretenido. No me parece que tenga el nivel de Juntos, nada más, y tampoco consigue alcanzar ese sutil sentido del humor que tanto la caracteriza.

Publicado por Inma Gallego   

Alma de gato, de Ruth Berger

7/09/2014 4 Comments

“Un gato lleva a otro gato.”
 Ernest Hemingway

Los gatos están de moda. Hace tiempo que los gatos lo han ocupado todo: perfiles de Instagram, Facebook, ropa, complementos, accesorios de decoración… y literatura, claro. Son bastantes los autores que han aprovechado el tirón de estos bellos animalitos para escribir libros sobre ellos y, de paso, hacer negocio. Y una servidora, que se declara fan absoluta de los felinos y ostenta orgullosa el título “loca de los gatos”, no puede estar más contenta al respecto. 

El libro del que os hablo hoy forma parte de esta invasión gatuna que estamos viviendo. Se trata de Alma de gato. 78 historias de amor e inspiración entre humanos y felinos, de Ruth Berger. Como podréis deducir por el título, no se trata de una novela, sino de una recopilación de historias breves. 

¿Sabíais que personajes tan diferentes como John Lennon, Edgar Allan Poe, Cleopatra, Abraham Lincoln, Kurt Cobain o Sánchez Dragó eran amantes de los gatos? La autora se centra, sobre todo, en contar historias y anécdotas de famosos con sus gatos. Cada capítulo está dedicado a un personaje famoso o histórico y su felino y, como veis, hay una gran diversidad. Además, también encontraremos relatos escritos por gente de a pie que cuentan cómo los gatos han cambiado sus vidas.

Llama la atención que la mayoría de famosos retratados en el libro son literatos, como Alejandro Jodorowski, Julio Cortázar, Borges, Dickens o Hemingway. La figura del escritor ha estado siempre muy ligada a la del gato, debido al carácter independiente y tranquilo de ambos. Muchos los consideran una fuente de inspiración y existen multitud de leyendas. Por ejemplo, se dice que el gato de Edgar Allan Poe se enfadaba con él cuando éste escribía ebrio.

...

Se trata de un libro lleno de curiosidades e historias preciosas que nos hacen ver con otros ojos a estos animales con fama de ariscos. Además, no sólo aprenderemos acerca de los gatos, sino también de sus propietarios. No se trata de un gran libro y probablemente sólo sea apto para amantes de los felinos, pero es una lectura agradable, ligera y entretenida.

Señoras y señores, pongan un gato en su vida. Y si no lo tienen claro, lean este libro y se convencerán. Palabra de gato. Meow.

Publicado por Inma Herencia   

Za Za, emperador de Ibiza, de Ray Loriga

7/08/2014 Comenta

Ray Loriga es conocido como escritor, aunque también en el mundo del cine como director y guionista. Ha dirigido las películas La pistola de mi hermano y Teresa, cuerpo de Cristo; y ha escrito novelas como Héroes, Tokio ya no nos quiere o Ya solo habla de amor, entre muchas otras, y libros de relatos como Días extraños o Días aún más extraños. Con su obra literaria se ha hecho un hueco en la literatura nacional e internacional, pues ha sido traducida a catorce idiomas y ha sido considerado en ocasiones como uno de los renovadores de la ficción del siglo XXI.

Su última novela, Za Za, emperador de Ibiza, publicada este mismo año, vuelve a sorprender con su narrativa original e irreverente, alejándose del realismo y construyendo una historia de ficción que me ha recordado en ocasiones a algunos de los relatos de Charles Bukowski.

Za Za, alias de Zacarías Zaragoza Zamora, es un antiguo traficante de droga que pasa ya de los cincuenta años y vive tranquilamente, sin ningún lujo ni ningún exceso, en un pequeño piso en la isla pitiusa. Pero su sosiego se ve interrumpido un día con la aparición de un inmenso yate de recreo que se llama igual que él, ZAZA, nombre que comparte también con la nueva droga de moda, la droga ideal: es potente, crea un estado de felicidad extrema, no tiene ningún efecto secundario y, lo mejor de todo, es absolutamente legal. Esta coincidencia de nombres hará que el destino de esta droga se una al de nuestro protagonista, sin él esperárselo, aunque siempre se mostrará dispuesto a dejar que pase lo que tenga que pasar.

Con un estilo muy característico, vacío de descripciones que ralenticen la narración, párrafos cortos, diálogos ágiles, situaciones surrealistas, personajes ficticios y sin seguir un patrón tradicional a la hora de construir su historia, Ray Loriga nos ofrece una novela que logra enganchar desde el principio, en la que pasas con rapidez de las risas a la misma perplejidad que muestra el personaje de Za Za en numerosas ocasiones a lo largo de sus páginas.

De la situación más absurda que pueda ocurrirle a nuestro peculiar protagonista pasaremos a otra todavía más absurda, todo ello mezclado siempre con un humor descarado e ilógico, en el que no falta un enano con un miembro viril demasiado grande (en proporción) o un mono sexualmente muy atractivo.

La literatura de Ray Loriga es muy peculiar, y puede resultar difícil o extraño un primer acercamiento a ella, pero sin duda este Za Za, emperador de Ibiza, me parece una muy buena novela para aproximarse a sus letras.

Una lectura fresca, entretenida y original para estos meses de estío en los que nos apetece evadirnos de la realidad entre risas sin tener que reflexionar más de la cuenta, simplemente disfrutando.

Publicado por Carlos Carranza Comercio   

El viaje íntimo de la locura, de Roberto Iniesta

7/07/2014 2 Comments

Si hablamos de Roberto Iniesta, a muy poca gente le sonará este nombre en las esferas literarias. Si añadimos el vocativo “líder de Extremoduro” muchos reaccionarán e incluso, sentirán curiosidad por su obra. Sin embargo, vamos a llamarlo por su nombre: el Robe.

Cuando el Robe anunció que iba a publicar un libro, tras un largo período de sequía compositiva en Extremoduro, todo el mundo dio por hecho que se trataría de un libro de poemas, enraizado en el verso libre para poder moverse más fugazmente que en las canciones, sin embargo, advirtió de que su obra iba a ser en prosa. Además, no se trataba de una biografía, sino de una obra de ficción, algo que llamó mucho más la atención sobre el libro.

La obra en su conjunto es una metáfora acerca del mundo, su crudeza, su desigualdad y su insustancialidad. Sin duda alguna, esta visión es a todas luces la visión que tiene el escritor de nuestra sociedad, pues cuando la casa de don Severino se arranca de sus propios cimientos para echar a volar sin rumbo fijo, éste observará el mundo a través del agujero del váter. Al nombrar el argumento tal vez nos venga la imagen de la película Up, donde una casa vuela gracias a miles de globos de colores, pero no es el caso, don Severino es mucho más gris que el agrio Carl Fredricksen (¡que ya es difícil!) y, por desgracia, no encontramos a ningún otro de los personajes.

Don Severino es un personaje unamuniano de principio a fin, al igual que la escritura del Robe. Solo encontraremos algo de color en el cerezo de su jardín, pero en todo momento se verá empañado por la visión que nos ofrece don Severino a través del váter. Un simbolismo que deja poco a la imaginación, ¿no creen?

La novela está bien escrita y posee un argumento interesante, sin embargo, no llega a enganchar porque no alcanza a ir más lejos que su simbología inicial. Más allá del nombre del autor y de la base de la que parte, no llega mucho más allá. Es cierto que la visión del mundo que se nos aporta puede hacer que nos identifiquemos con don Severino, pero nada más puede aportarnos este personaje. Los fans de Extremoduro, entre los que me incluyo, compramos la novela, pero no creo que todos llegaran al final del libro sin tener que forzarse a seguir leyendo.


     LUISMI CLEMENTE