Estupor y temblores, de Amélie Nothomb

7/31/2013 Comenta

Me lo recomendó Pilar, entonces compañera de trabajo, ahora buena amiga. Mis continuas quejas sobre el trato con los clientes la animaron a prestarme este libro, uno de esos tesoros que cada lector guarda como oro en paño y que ella, generosamente, tuvo a bien compartir conmigo. De momento, lo he regalado ya dos veces y releído otras tantas.

Estupor y temblores es la novela autobiográfica con la que Amélie Nothomb obtuvo el Gran Premio de la Academia Francesa en 1999. Con esta obra, la escritora narra la experiencia de una joven de origen belga, que comienza a trabajar para Yumimoto, una gran compañía japonesa de carácter internacional, con sede en Tokio. 

La protagonista de estas 143 páginas, también llamada Amélie, permite que el lector se haga una idea fidedigna de cómo está concebido el mundo laboral en la isla del progreso y los negocios. Desde que la joven pone el primer pie en la compañía, queda patente la rígida jerarquía estructural nipona y la férrea disciplina a la que están sometidos los empleados en general, y ella en particular, por ser mujer y además extranjera. 

A través de sorprendentes situaciones, el lector se sumerge en el ambiente laboral oriental donde cada actuación se ejecuta bajo un estricto protocolo, donde se penaliza cualquier atisbo de proactividad e iniciativa y donde la ausencia de emociones garantiza la eficacia y la productividad. Esta filosofía explica, por ejemplo, que Amélie, una chica preparada y con un dominio íntegro de varios idiomas, comenzara a trabajar en la empresa sin que en un principio le fuera asignada ninguna labor. Asimismo, esta forma de entender el trabajo justifica que se castigue a comprobar facturas de gastos a una mente que demuestra ser brillante redactando informes, por el hecho de haber manifestado iniciativa propia. 

La protagonista comparte páginas con otro personaje femenino, la señorita Mori Fubuki, la esencia de trabajadora obediente incansable tan propia de la sociedad nipona. Ambas jóvenes representan el choque cultural entre Oriente y Occidente. La frescura y el carácter afable de la protagonista encuentran freno e incomprensión en la gélida personalidad de superiora inmediata. 

La genialidad de este libro se encuentra en el contenido, pero también en cómo la autora decide exponer su experiencia en la gran compañía. Con una inteligente prosa, Amélie construye un relato a ratos divertido y a ratos absurdo de lo que resulta ser un drama. De su puño encontramos reflexiones como ésta que merece la pena destacar: “existió el cristo de los olivos y yo soy el Cristo de los ordenadores”.

Un respeto sobrehumano a la jerarquía y una obsesión por la honra queda patente en las páginas de este libro, que encuentra su título en el antiguo protocolo imperial nipón, que establece que uno deberá dirigirse a su superior con estupor y temblores.

Publicado por Aroa Parras   

Contact, de Carl Sagan

7/29/2013 Comenta

Hoy vengo con película basada en libro. No os preocupéis, es una buena película (sí, ¡existen!). Se trata de Contact, la película basada en la novela homónima de Carl Sagan y dedicada a él un año después de su muerte. Como buena aficionada a la lectura de ciencia ficción, nombrar a Carl Sagan era obligatorio.


A grandes rasgos la película nos narra la investigación que Ellie Arroway efectúa sobre la detección de señales provenientes de otras civilizaciones tecnológicas, a través del análisis de señales electromagnéticas. Siete años después de un arduo trabajo sin frutos aparentes, una señal del sistema Vega es captada por el equipo de Ellie. Este mensaje resulta ser una serie de números primos, que a su vez van acompañados de una doble señal televisiva. Al profundizar en esta señal, se dan cuenta que “alguien” nos ha devuelto la primera imagen que se envió al espacio; Hitler inaugurando los JJOO del año 1939. Superpuestos a esta señal, se encuentran unos planos para construir un vehículo. Es en el proceso de construcción de esta máquina, y en la selección del personal que la guiará hacia el espacio, es donde más se cruzarán ciencia, religión y política.

Finalmente, cinco científicos viajan al espacio, Ellie entre ellos (en la película sólo viaja Ellie), y allí se reencuentra con su padre fallecido, sin duda alguna forma de vida extraterrestre, con un momento de diálogo buenísimo en la película:


“Sois una especie interesante. Una mezcla interesante. Capaces de los sueños más hermosos y de las más horribles pesadillas”.

Uno de los problemas que suponía el viaje intergaláctico era el de la distancia, lógicamente, así que los investigadores e ingenieros del artilugio coincidían que cuando Ellie volviera habrían transcurrido 50 años en la Tierra, si es que conseguía volver. A su regreso, se asombra que no hayan pasado esos 50 años, aunque le sobreviene una sorpresa mayor cuando le comunican que la nave no se ha movido de su sitio, que simplemente cayó en unas décimas de segundo, y la acusan de falso testimonio. Incluso en una investigación posterior utilizan un argumento suyo (el de la navaja de Occam) para echar en falso su relato. Ellie vuelve sin evidencia empírica de su viaje interestelar, y es aquí cuando descubre la importancia de la Fe. 

Sin embargo, la conspiración está ahí, y los instrumentos científicos demuestran que se grabaron 18 horas de estática en la cámara de Ellie, el mismo tiempo que ella “se sintió” en el espacio. Para mí las escenas del “agujero de gusano” y cuando ella se ve dentro de una recreación de una playa de Pensacola son de una belleza increíble. La película es del año 1997 y para mí los efectos son inmejorables, tanto la angustia que se vive viendo a Ellie atravesar los agujeros de gusano como esa galaxia que ella admira en el cielo desde no-sabemos-donde. En resúmen, una película muy muy buena para ver (aunque bastante extensa) y si además te gusta la ciencia ficción, entonces es imperdible.

Puntos a remarcar:

- Ese mensaje de Hitler, y alguien comentando que tenía "guasa" que Él fuera nuestro embajador en el espacio (¡Y qué razón tiene!)

- Los agujeros de gusano, y esa especie de átomo gigante que es el vehículo.

- Como ya he comentado, esa galaxia que Ellie ve desde abajo... impresionante. 

- No recordaba porqué no me gustaban ni Jodie Foster ni el amigo teólogo... ahora después de verla otra vez... lo he recordado ¬¬
Publicado por Cristina Serrano   

Venganza en Sevilla, de Matilde Asensi

7/25/2013 Comenta

Libro de Matilde Asensi que nos narra las aventuras que Catalina vive en Sevilla para vengar la muerte de su padre a manos de los Curvo. Una familia acaudalada y que ha conseguido su fortuna de manera un tanto sospechosa y que no tiene reparos en pisar al que haga falta para conseguir sus propósitos.

La autora nos lleva por la Sevilla del siglo XVII, apasionante siglo para la novela histórica siempre que se sepa sacar provecho de la época. Libro que me leí hace un par de años y del que no guardo un gran recuerdo. Lástima que la autora no sepa engancharte desde el principio y haga que te leas el libro en un par de días. Nada que ver con las novelas de Pérez Reverte.

Al final de la novela empieza lo bueno, pero quiero recordar que es tan al final que se acaba la novela nada más empezar lo fascinante.

Es la segunda parte de una trilogía que comienza con Tierra Firme y que el que la haya seguido conocerá a Catalina ya que por lo visto nos cuenta las aventuras y desventuras de la muchacha.

No sé si será porque me pilló en mala época o porque me pilló en un momento que no me apetecía novela histórica o porque me pilló sin ganas, el caso es que muy a mi pesar debo no recomendar el libro, es la primera vez que hablo así de un libro y me siento hasta mal.

De todas maneras os animo a que lo leáis ya que todo lo escrito anteriormente es la opinión de un humilde lector que nada entiende de escritura, así que si alguien se lo ha leído o se lo va a leer que nos diga algo más.

Yo desde luego no la tengo entre mis lecturas más recordadas.

Publicado por David    

El músico ciego, de Vladimir Korolenko

7/23/2013 Comenta

"Por primera vez conoció que un defecto físico no sólo puede inspirar compasión sino miedo".

Una historia hermosa sobre el aprendizaje, el amor, la vida y la superación.

Piotr es un niño ciego que gracias al empeño de su tío Max, la sensibilidad de su madre y el amor contrariado de un campesino encuentra un lugar en el mundo en que ser. La música, el sentimiento y la superación de la angustia por su desgracia consiguen convertirlo en un hombre libre, apenas limitado que interpela al mundo desde la oscuridad.

La delicadeza con la que Vladimir Korolenko narra, a pequeño sorbos, el mundo al que despierta cada día Piotr nos permite apreciar cómo los demás sentidos se afanan en suplir al ausente, y cómo desde la pérdida se produce el descubrimiento.

Contemplar el mundo con los ojos cerrados tal y como lo hace Piotr es un modo hermoso de reconocer la belleza en aquello que por obvio despreciamos.

Publicado por Pilar Vaquero   

En la penumbra

7/22/2013 Comenta
Imagen: laguna

El Buscalibros ha recibido un email de un seguidor con una petición, en principio nada extraño, nos encantan los retos, pero no se trata de una obra concreta ni tan siquiera una obra de temática específica, se trata de algo especial.

Nos pide una obra sobre la ceguera, primero hemos pensado en el maestro Saramago y su Ensayo sobre la ceguera o el más breve El país de los ciegos de H. G. Wells, pero como se verá enseguida no son los más apropiados, ya que lo que nos pide es una obra para regalar a una amiga cuya madre está perdiendo la vista por enfermedad.

Con esta idea en la cabeza, el equipo de redacción se lanza a la búsqueda obteniendo un gran resultado; Mirando la ceguera con otros ojos de Francisco Soriano, un libro concebido con carácter divulgativo, que analiza un buen número de aspectos relacionados con la visión, haciendo especial énfasis en medidas preventivas y rehabilitadoras; incluye un capítulo sobre los derechos de los ciegos así como las ayudas técnicas e institucionales, para las personas afectadas y acaba con la exposición de 116 mini-biografías de personajes famosos que padecieron o padecen importantes deficiencias visuales.

Quizás sea la obra que nuestro seguidor buscaba, aunque no terminamos de verlo claro, creemos que la lectura tiene en ocasiones un enorme valor terapéutico y la señora que está perdiendo la vista puede beneficiarse de ello, sobre todo si su hija le lee en voz alta alguna novela que pueda ayudarle a afrontar sus miedos, y apostamos por Verónika decide morir, de Paulo Cohelo.

Ya lanzados a la búsqueda tropezamos con una novela escrita a cuatro manos pero tan solo dos ojos útiles, Cierra los ojos y mírame, de Manuel Enriquez y Ana Galán que aborda la pérdida de la visión y el miedo a afrontar la vida de nuevo; recuperamos la propuesta de Cristina con El día de los Trífidos de Jhon Wyndham; descubrimos una novela protagonizada por una mujer ciega, valiente y decidida a la que la pérdida de la visión dota de cualidades diferentes, Una luz en la ventana de Christina Dodd, una novela a mitad de camino entre la novela romántica y la histórica, quizás demasiado extensa para leer en voz alta.

Con esta idea en la cabeza, abordamos la realidad de quien disfrutando de la lectura se encuentra con la dificultad física de leer e investigamos sobre los audiolibros de los que se ofrece un amplio catálogo en el Instituto Cervantes, en páginas como Leerescuchando.net, Audiolibros.es; descubrimos la opción de algunos dispositivos electrónicos como Kindle que ofrecen la posiblidad de disfrutar los libros en formato Audible; y finalmente visitamos la página web de la ONCE que ofrece a sus afiliados el servicio de los libros sonoros DAISY, algo más elaborados que los audiolibros normales.

Seguimos dándole vueltas a la idea de ceguera y literatura y tropezamos, cómo no, con Jose Luis Borges, que vivió el doloroso proceso de la pérdida de la visión y lo explicó en su ensayo La ceguera, que podéis escuchar AQUÍ, trasladando el sentimiento de pérdida en el poema Elogio de la sombra.

A punto de abandonar y tras saber algo más de la futura destinataria, hemos dado con el que quizás sea el libro ideal, El músico ciego de Vladimir Korolenko, pero eso merece otra entrada, ¿no?

Wilt, de Tom Sharpe

7/19/2013 Comenta


Parecerá que me gustan los obituarios, o que soy fan de los homenajes póstumos, pero nada más lejos. Digo esto porque la entrada de este mes también la dedico a un autor que falleció hace poco: Tom Sharpe. Concretamente el 6 de junio de este año.

Como decía, la razón de escribir sobre Sharpe y la más exitosa de sus novelas, Wilt, no tiene nada que ver con homenajes, si no con recuerdos. A ambos, Sharpe y Wilt, los descubrí un verano. Por eso y por encontrarnos en la estación más playera del año, he creído conveniente acercaros a este peculiar y sorprendente autor

En España, las obras de Sharpe han sido publicadas por la editorial Anagrama y esta que os presento, es la primera de una serie de 5 novelas que tienen como protagonista a Henry Wilt profesor de literatura en un instituto politécnico (un instituto de formación profesional, por decirlo de otra manera) en Fenland, Reino Unido.

Al leer los pensamientos que Wilt expresa sobre el sistema educativo del que él mismo forma parte, uno tiene la sensación de que el autor conoce de primera mano de qué va eso de la Educación (así con, mayúsculas). Y es que Tom Sharpe, en su prolífica vida, trabajó como profesor de historia en el Colegio de Cambridge de las artes y la tecnología (un lugar cercano a Fenland). Durante ese tiempo tomó buena nota de la vida de un centro de enseñanza, de cómo se siente un profesor cuando se frustran sus aspiraciones académicas, o de cómo el sistema educativo te va poco a poco empequeñeciendo hasta hacerte inútil.

Wilt encarna esos valores, pero desde el punto de vista cómico o socarrón  La clase de humor ácido que tanto caracteriza los hijos de la Gran Bretaña (como dice un compañero mio de profesión). Intentar enseñar el sentido de "El señor de las moscas" a alumnos de Carne 1 debe ser algo lacerante. A esa realidad es a la que se enfrenta el protagonista todos los días.

A esto se une que Wilt no puede encontrar un apoyo en casa. Su mujer, Eva, aparece como una persona maniática, emocionalmente inestable y ansiosa de una vida social más prolija. Culpa a la pobre posición de Wilt en el instituto de que no vivan en otro barrio mejor, o de que no tengan más amistades. Por eso cuando Eva conoce a Sally, la mujer de un prestigioso doctor estadounidense, ve los cielos abiertos y decide entregarse por completo a los deseos de la procaz Sally.

Wilt (la novela) tiene relatos de no parar de reir, con una lectura ágil, muy apropiada para estos días de canícula, donde lo mejor es refugiarse del sol a la sombra de una buena novela. Es una tragicomedia en la que se retratan comportamientos muy humanos, con una desnudez impúdica que caracteriza el estilo directo de Sharpe. Son memorables las escenas de la fiesta en casa de Sally, la de la muñeca hinchable, o el propio desenlace del libro. 


En apenas 250 páginas, Tom Sharpe describe el delirio de una sociedad presa del qué dirán, de los temores de la ignorancia, de los rumores capaces de destruir a una persona. Pero todo con una naturalidad que hacen que grandes temas humanos queden soterrados bajos kilos de humor ácido.

A veces los que escribimos sobre libros nos olvidamos que el objeto de nuestro comentario es la propia obra que hemos leído y que nos ha dejado unas sensaciones determinadas. Y eso es lo que debe quedar reflejado, por eso no me extiendo más y os animo que leáis a Tom Sharpe. 

Publicado por Carlos Masó   

Libro del desasosiego, de Fernando Pessoa

7/16/2013 Comenta

Los libros destinados a convertirse en recuerdo llegan así, por accidente, casi sin quererlo. Me había levantado en el hotel AC de Lisboa, me había afeitado y duchado y cerrado la puerta a mi espalda, y en la mesilla de noche siempre mi libro de 'El corazón en las tinieblas'. Soy un zombi hasta que huelo el café y cuando lo olí ya estaba en la terminal del aeropuerto, esperando mi avión para Madrid, y entonces advertí la ausencia.

Recordé las últimas líneas leídas, últimas en todo el sentido del término. Marlow, agotado de remontar el río Congo, acababa de conocer a Kurtz, un personaje que ya se adivina siniestro y que trafica exitosamente con marfil. Alguien también traficó con mi libro, pues llamé al hotel y no había rastro del mismo. Si lo encontramos le llamaremos, y la mentira puso fin a la conversación. Miré las pantallas de embarque e imaginé quién continuaría leyendo donde yo ya no podía seguir.

La ausencia de lectura me llevó a echar un vistazo a la librería del aeropuerto de Lisboa. Sorpresa de la calidad de los libros que allí se vendían, cuando la literatura de aeropuerto suele ser una sucesión infantiloide de literatura prescindible, como si a once mil metros la mente no pidiera complicaciones. Y con los ojos alerta la mirada se detuvo finalmente en el libro 'The book of disquiet' (traducción al inglés del original 'Livro do desassossego'), de Fernando Pessoa.

Libro que había llegado hasta mí como un accidente, pero que también era casi un accidente su existencia. Fernando Pessoa, bajo el heterónimo (otro más) de Bernardo Soares, dejó una colección desordenada de miles de fragmentos en el interior de un baúl. Fragmentos sobre la vida, la filosofía, la literatura, la soledad. Nunca pensó en la existencia de su libro, tal vez porque sabía de la imposibilidad de ordenar todos esos trocitos en la lógica de un puzle.

Trocitos poéticos como una nube breve y vibrante de electrones que alguien descubrió (también otro accidente) y logró ligar para formar un átomo de lectura. Átomo mínimo (el pensamiento hecho aforismos) y que emite una energía inversamente proporcional a su tamaño. Un átomo mínimo y además oscuro: para observarlo la vista debe abrirse en silencio, sin prisas, parpadear de inteligencia, y al final, con gozo, comprender.

La propia exigencia de Pessoa engordaba el baúl: “me sorprende terminar algo. Me sorprende y angustia. Mi perfeccionismo me impide acabar cualquier texto (…). Texto que inicio porque no tengo la fortaleza de pensar. Texto que termino porque no tengo la voluntad de abandonar. Este libro es mi cobardía”. De ese perfeccionismo inalcanzado, la alcanzada perfección de un libro que confirma su título, un libro que no se acaba nunca porque nunca es el mismo, ni el libro ni nosotros.

Libro nocturno, de lecturas sucesivas, de llevarlo en la mochila o en el pantalón o tenerlo en la mesilla de noche o en el baño (ese lugar de lectura sin renombre). Libro que nunca tendrá una edición definitiva (el baúl se puede vaciar en infinitas posibilidades), libro deconstruido antes de que llegara Adrià, libro reconocido entre las mejores y más hermosas obras del siglo XX (en el mundo abundan los insomnes y los artistas), libro para los trasnochadores que escuchan los sueños de los demás.

NOTA: Termino de escribir esta crónica y descubro que hoy, 15 de julio, se cumplen diez años de la muerte de Bolaño. La constancia trágica de las efemérides certifica la vida de uno, el alivio de la existencia, pero también el balance cada vez más frágil con el que ya no está. Los años solo cuentan ya en una dirección. Diez años de mi vida y diez años sin Bolaño (aunque él nació en 1953: veinticinco años anteriores sin mí). Me pregunto qué se ha perdido Bolaño en este decenio. Levanto la vista: en las noticias sin volumen una camioneta de la Guardia Civil entra en un juzgado. Qué se ha perdido Bolaño, pienso, y solo me vienen personas y hechos que nada tienen que ver con lo bueno de la vida. Quiero cerrar la crónica y se me cruza la idea rara de que Bolaño sigue vivo. Que disfruta de una de sus muchas ausencias infantiles, de sus escapadas literarias, de un largo viaje de Chile a México y de México a tu casa en Blanes. Pero, ay, Roberto, tu vuelta está tardando.

Libro del desasosiego. Fernando Pessoa. Seix Barral. ISBN: 978-84-322-1941-2. España, 2008. 432 páginas. 22 euros. COMPRAR 'Libro del desasosiego' en Amazon.

En la vida de Ignacio Morel, de Ramón J. Sender

Inma 7/12/2013 Comenta
A finales de los años 60, cuando españoles ya habían emigrado a Francia y Alemania por doquier, escribe Ramón J. Sender esta novela. Basada en un hecho real, en una noticia que el autor encontró en los periódicos de la época surge "En la vida de Ignacio Morel".


En la vida de Ignacio Morel, de Ramón J. Sender



Ignacio Morel es un solitario profesor de español residente en las afueras de París. Hijo de emigrantes españoles, lleva una vida tranquila, de soltero, con escasa vida social. Un día Ignacio Morel se encuentra accidentalmente en la grotesca situación de compartir un taxi con diferentes personas, entre ellas Marcelle Saint-Julien, una respetada mujer casada de su mismo barrio. Como no hay sitio para todos en el taxi, Marcelle termina viajando entre calores y rozamientos inesperados en las rodillas de Ignacio. A raíz de este "calentón", como diríamos actualmente, Ignacio y Marcelle terminan en una sórdida habitación de hotel, donde Marcelle muere en pleno acto sexual.

A raíz de esta situación la vida de Ignacio cambiará, los vecinos no le mirarán de la misma manera....La accidental muerte de Marcelle, tendrá consecuencias personales trágicas para él.

Esta novela me atrae irremediablemente porque demuestra, una vez más, que una casualidad o una decisión tomada de forma apresurada, pueden cambiar la vida de una persona y ponerla totalmente del revés, como le pasa al protagonista.

Sputnik, mi amor, de Haruki Murakami

7/10/2013 Comenta

“Estamos mirando la misma luna del mismo mundo. Estamos ligados a la realidad por una sola línea. Seguro. Sólo tengo que ir tirando de ella en silencio.”

Tras posponerlo durante mucho tiempo, por fin he leído un libro de Haruki Murakami. Es innegable que es uno de los escritores de moda actuales más queridos y valorados, y al fin he podido comprender el porqué. Como muchos sabréis, Murakami tiene libros muy extensos, sin embargo del que os hablo es un libro muy cortito que apenas llega a las 200 páginas.

Sputnik, mi amor es la historia de tres personajes solitarios de Tokio que se buscan y se encuentran entre sí. La protagonista es Sumire, una joven cuyo sueño y único propósito es ser escritora; sueño que cada día se va viendo más truncado. Su vida cambia cuando conoce a Myû, una mujer madura y culta que despertará el interés y la admiración de Sumire, y de la que se enamorará. La historia es relatada por un narrador, único amigo de Sumire y profesor de primaria, cuya presencia irá cobrando peso a lo largo del libro hasta llegar a ser decisiva. Los tres personajes forman un triángulo amoroso que dará lugar a profundas reflexiones acerca de la soledad y las relaciones humanas. 

El estilo literario de Murakami es extremadamente bello y cuidado, pero sin perder el ritmo de la historia. Consigue el equilibrio perfecto entre historia y lenguaje, algo que no siempre es fácil de encontrar y que la convierte en una obra que te hace disfrutar en todos los sentidos con su lectura. 

Me gustan los libros que hacen reflexionar, los que pueden aportarme algo personal más allá del mero entretenimiento. Son pocos los que lo consiguen, pero este ha sido uno de ellos. Esos personajes solitarios perdidos en sus vidas en la gran ciudad, perdidos en sus sentimientos y sus sueños, en sus anhelos y sus miedos, buscando la felicidad y la autorrealización que la sociedad les había prometido y que no consiguen encontrar. Esos personajes inmersos en la continuidad temporal de una vida que no consiguen comprender y en la que buscan su lugar, buscan su “yo”. Son esos personajes los que habitan esta historia de Murakami. Personajes que podríamos equiparar a los que pueblan las películas de Isabel Coixet o de Wong Kar Wai.

Sputnik, mi amor es una historia de amor pasional y agridulce entre personajes solos que se acompañan en este viaje que es la vida. Es un libro que, sin lugar a dudas, recomiendo.

Publicado por Inma Herencia   

La mecánica del corazón, de Mathias Malzieu

7/05/2013 Comenta

Siglo XIX. Edimburgo. Una noche muy fría y una prostituta a punto de dar a luz. Nace Jack, cuyo corazón está dañado. Para salvarlo, le colocan un reloj de madera, al que deberá dar cuerda a lo largo de su toda su vida. Además, este corazón tiene sus propias reglas:

Primero, no toques las agujas de tu corazón. 
Segundo, domina tu cólera. 
Y tercero y más importante, no te enamores jamás de los jamases. 

Si no cumples estas normas, las agujas del reloj de tu corazón traspasarán tu piel, tus huesos se fracturarán y la mecánica del corazón se estropeará de nuevo.

Los demás niños se burlan de Jack, lo maltratan y él se siente excluído de la sociedad. Pero conoce a una bonita cantante andaluza, Miss Acacia, de la que se enamora. Cosa muy peligrosa para él. Aventuras y desventuras que van desde París a Granada, viviendo la dulzura y las penas del amor.

Mathias Malzieu es el autor de esta maravilla. De lectura fácil, rápida y amena. Historia diferente y original.

Publicado por Claudia Pina