La Conjura de los necios, de John Kennedy Toole


Siempre he pensado que un libro se convierte en clásico, cuando hay mucha más gente que lo cita como si lo hubiera leído, de la que realmente lo ha hecho y la historia de Ignatius J. Reilly en uno de ellos.

La novela de Kennedy Toole toma una realidad, en este caso los años sesenta en Estados Unidos, con sus conflictos sociales y raciales, sus movimientos estudiantiles, sus sueños de obtención de bienes de consumo por una floreciente clase media y elabora una magistral caricatura totalmente surrealista dejando al descubierto, entre carcajada y carcajada, las miserias de todo un sistema.

Ignatius es el hijo único de una viuda de clase media que ha invertido todos sus ahorros en que el chico vaya a la universidad, pero el resultado no es el esperado ya que nuestro protagonista, una vez terminados sus estudios solo dedica su tiempo a escribir, encerrado en su cuarto, en cuadernos escolares lo que será su gran obra maestra, a engullir sin control comida basura, lo que hace que sea un constante bullir de gases y eructos y por supuesto a esquivar la posibilidad del mayor ultraje que le pueda ocurrir: TRABAJAR.

Debido a unos acontecimientos totalmente absurdos y desternillantes, su madre acaba contrayendo una deuda que hará que nuestro personaje tenga que encontrar un empleo y lo encuentra en una fábrica de pantalones totalmente atípica en la que destaca Trixie, una administrativa a la que la esposa del dueño le impide jubilarse, para que se pueda seguir sintiendo útil en la vida.

Esta primera experiencia laboral hace que Ignatius pueda demostrarle a Myrna, antigua compañera de universidad, militante de corrientes intelectuales y políticas de lo más peregrinas y único ser que se ha fijado en él como hombre, su capacidad para luchar por los derechos de los trabajadores, con nefastos resultados.

A partir de ese momento el autor nos sumerge en la bulliciosa New Orleans, en su barrio francés, en sus tugurios y ambientes criollos donde la mezcla de colores y razas forman un mundo aparte y dónde hay cabida para unas escenas y diálogos absolutamente magistrales entre Ignitius, ahora vendedor ambulante de salchichas y Dorian Green, un divertidísimo homosexual de Nebraska al que su familia lo mantiene alejado de casa a base de enviarle sustanciosas cantidades de dinero.

Hay momentos en que el lector siente que se encuentra en un descacharrante vodevil donde los personajes entran y salen de escena dando pie a situaciones rocambolescas, pero debajo de la sonrisa que produce la historia siempre está ese componente ácido y cruel que Reilly nos hace recordar con su imagen obesa, desagradable, sus eructos, con sus pensamientos y opiniones, en muchos casos zafios, que no son más que opiniones de su tiempo despojadas de lo políticamente correcto. En definitiva, una imagen descarnada de una realidad que todos vemos ordenada y cálida, pero que este genial escritor nos muestra con sus desconchones y humedades.

Recuerdo que lo leí cuando tenía 19 años y me hizo soltar carcajadas durante su lectura, pero también me enseñó cómo el humor del absurdo y las escenas surrealistas pueden contener una crítica feroz y despiadada del ambiente que retratan.

Disfrútenla teniendo en cuenta que también es amarga.
 
Publicado por Dolega Martín   

11 comentarios:

  1. Carmen Alicia Aguado1 de enero de 2014, 16:12

    Lo tengo en mi lista, pero con tu reseña me han entrado más ganas aún de leerlo. ¡La primera reseña de 2014!. ¡Feliz año nuevo y felices lecturas nuevas!

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    • Es un libro totalmente recomendable. Además, si tienes en cuenta que fue escrito a principios de los años sesenta, verás la clara influencia que ha tenido en el cine y en las series de televisión actuales. El espíritu de muchos de sus diálogos te resultarán familiares. :D
      ¡Feliz año para tí también!
      Besazo

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  2. La conjura de los necios es un libro divertidísimo, y todos los personajes, son memorables.

    Buen post, querida.

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    • Lo he vuelto a leer para esta reseña y he vuelto a disfrutar de lo lindo con todos y cada uo de sus personajes. Una pena que el autor se suicidase, estoy segura que hubiera sido todo un icono hoy en día.
      Besazo, hermosa

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  3. Pues no lo he leído y me da a mí que me va a gustar mucho cuando lo haga... Un besote.

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    • Te la recomiendo vivamente. Además creo que la disfrutarás mucho, intuyo que ese tipo de humor te gustara y la disfrutarás. Además el libro, en mi opinión ha cobrado vigencia. Hoy en día ves a tu alrededor muchos personajes estéticamente, que no mentalmente (más quisieran ellos) como los que retrata el autor. :D
      Besazo

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  4. asquerosamentesano.com2 de enero de 2014, 10:02

    De todos los libros que han caído en mis manos, "La conjura de los necios" es la única novela que he leído cuatro veces y estoy seguro (porque precisamente anoche estuve releyendo algunas de sus páginas) de que lo haré alguna más. La forma en que me tropecé con Ignatius, hace ahora veintiocho años, ya fue rocambolesca, y el suceso aparece algo maquillado en mi novela, que algún día publicarán (espero que antes de morir, no como le sucedió a John Kennedy Toole). No es un título recomendable, es una novela imprescindible. Si un genio de una lámpara maravillosa me concediera tres deseos, uno de ellos sería que no hubiese leído yo nunca "La conjura de los necios", para poder volver a leerla con ojos de sorpresa. Los otros dos deseos me los reservo para mí.

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    • ¡Totalmente de acuerdo contigo! Ahora que he vuelto a leerlo para hacer esta reseña, he estado tdo el rato pensando "que maldita pena que este genio se suicidara". Es absolutamente magistral.
      Por cierto, ¡me pido hacer la reseña de tu novela aquí en el Buscalibros! así que ya sabes. :D
      Besazo, hermoso

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  5. Me la tengo que volver a leer. Cuando la leí en mi adolescencia,tuve grandes conversaciones con amigos sobre la novela y risotadas sobre el personaje. Su frase magistral "por el bien de la humanidad gente como él tendría que ser estéril" me ha acompañado todos estos años. Lo sé, es una frase cruel, pero que en algunas ocasiones te deja bien a gusto.

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    • Es un libro que al cabo de los años, desvela aspectos tanto cómicos como críticos que la juventud excesiva no te permite apreciar .
      Te recomiendo que lo vuelvas a leer.
      Besazo

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  6. ¡Caray, después de leer el post y los comentarios, me doy cuenta de que me estoy perdiendo algo realmente importante!
    La buena noticia es que le puedo poner remedio :) ¡Está decidido, tengo que hacerme con esa novela!!
    Gracias por la reseña, Dolega.
    Muchos besitos!!

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