Mostrando entradas con la etiqueta domingo del lector. Mostrar todas las entradas

El prisma negro, de Brent Weeks


Esta original y ambiciosa historia se centra en la capacidad de ver la luz y sus diferentes espectros. A través de ella y gracias a su forma física, la luxina, los trazadores son capaces de mantener una armonía en un mundo que se divide entre los que ven y los que son ciegos a la luz. Por encima de todos ellos está Gavin Guile, el emperador y hombre más poderoso de todo el territorio, las Siete Satrapías, el cual deberá mantener la paz y evitar a toda costa entrar en guerra que sólo conseguiría llevar a la destrucción del territorio. Pero trazar luxina conlleva sus riesgos, afecta al cuerpo, alterándolo y haciendo que la vida del trazador sea más corta, así pues Gavin dispone de muy poco tiempo para intentar conseguir objetivos casi imposibles.

A través de unos personajes muy bien definidos nos adentramos en un mundo de luz lleno de luchas por el poder e intrigas. El personaje de Gavin se te hace muy afín. Sientes con él las alegrías y los pesares, los triunfos y las derrotas. Anhelas saber qué es lo próximo que le ocurrirá, en qué nuevos desafíos se verá envuelto y en quién podrá confiar y en quién no. A Gavin lo acompañarán personajes a los que les cogeréis cariño o con quién os sentiréis identificados, a otros los odiaréis con ganas, pero todos juntos forman una trama que te lleva poco a poco al momento en que todas las piezas encajan.

La exhaustiva narración a que nos somete Brent Weeks para describir los personajes y sus sentimientos, los colores y espectros, las localizaciones de las Satrapías y las batallas a veces hace que sea desesperante el instante en que por fin llega la acción, pero todo ello es necesario para luego entender el complejo sistema que ha creado alrededor de la luxina. La presencia de giros inesperados durante el hilo argumental te sorprenderá y consigue que esta no sea otra historia de fantasía, sino que sea una historia diferente, entretenida y que te mantenga en vilo hasta el final, deseando más, mucho más.

En resumen, un libro que plantea una original idea bien desarrollada y que deja muy buen sabor de boca esperando la continuación.

Publicado por Miriam Vidal   

La casa de Riverton, de Kate Morton


Hace dos años recibí de mis padres, como regalo de Reyes, un pack de tres libros de Kate Morton. El primero era La casa de Riverton. En un principio no me llamó mucho la atención, ya que por aquel entonces estaba en mi época de novela negra e histórica de los Tudor, pero es que no hay nada como el frío para ayudarte a escoger el libro más aparente que tengas a mano.

Suelo tardar poco en leerme un libro, sobre todo si me engancha, pero con éste creo que he batido récords. Aquellos que hayáis visto Downtown Abbey os podréis imaginar mejor a los personajes, aunque no haga falta, puesto que Kate Morton pincela con grandes trazos y gran maestría los dos mundos de una época que estaba drásticamente cambiando a causa de una guerra mundial que destrozó Europa, tanto moral como económicamente. Sinceramente, si tuviera que escoger algo del libro, sería la ingeniosa forma de describir la época de la ruptura de las tradiciones en una Inglaterra anclada en el pasado, tan dispuesta a seguir en ese enraizamiento, que no es capaz de asimilar las consecuencias de una guerra que se llevó a tantos y tantos hombres al frente. Este hecho provocó que las mujeres tuvieran que tomar las riendas del país (como en todos los países que se vieron involucrados) y que se empezara a hablar del derecho a voto, del derecho a la emancipación, de la independencia económica que tanto asustó a los hombres y mujeres de esa época.

El argumento gira en torno a Grace, una humilde sirvienta de la casa Riverton. Allí ésta conoce a David, Hanna y Emmeline, los tres “señoritos” del hogar, tan importantes para ella como para la historia. Grace narra las experiencias que vive con Hanna, ya que termina convirtiéndose en su doncella, y un trágico suceso (la muerte de un famoso poeta en el lago de la casa) a través de un ingenioso y maravilloso uso de flashbacks, ya que la “Grace narradora” es una adorable viejecita en el año 1999. Y Grace esconde un secreto… un gran secreto que había olvidado entre las sombras de los años. Y ese gran secreto sale a la luz de su memoria gracias a una película que están rodando sobre la muerte de R.S. Hunter.

Quizá la historia empieza de una forma lenta y tediosa. Quizá sea para dibujarnos a través de las palabras la sensación de sosiego y tranquilidad que para los dos mundos de la sociedad inglesa de principios de siglo XX era tan necesaria. Quizá el libro termina en una vorágine de sucesos, como si la narradora tuviera prisa por terminar su historia. Quizá sea por transmitirnos la velocidad vertiginosa que alcanzó el mundo en general, e Inglaterra en particular, tras una guerra que demostró al mundo los demonios más inmorales que puede tener el ser humano.

Un gran libro, una gran historia, y una gran maestría descriptora. Altamente recomendable para todos aquellos a los que os guste un libro de fácil y rápida lectura. Y sobre todo, para aquellos a los que os guste una época histórica de drásticos cambios.

Publicado por Ana Gigante   

Naturaleza infiel, de Cristina Grande


Naturaleza infiel es la primera novela de la escritora aragonesa Cristina Grande (Lanaja, Huesca, 1962) tras dos libros de relatos, La novia parapente y Dirección noche, muy bien recibidos en su momento por la crítica, alabados por Antón Castro, Ignacio Martínez de Pisón o Enrique Vila-Matas, y que le valieron a su autora las comparaciones con Antón Chéjov e incluso reminiscencias de Dorothy Parker o Charles Bukowski.

Cristina Grande nos cuenta en primera persona la historia de Renata y su familia, vista desde los ojos de la protagonista, situada en su mayor parte en una época de cambios, descubrimientos y recién adquirida libertad como fue la década de los ochenta; no faltarán las drogas, el sexo o los cambios tecnológicos e ideológicos, pero tampoco faltará el amor en todas sus formas: por un novio, por una madre, por una hermana drogadicta... Hay quien ha visto en esta novela un claro reflejo de la sociedad de los ochenta, aunque esta no era directamente la intención de la autora, que simplemente la situó en esa época porque era la que le había tocado vivir.

Nos encontramos con una historia en ocasiones muy dramática, de amarga lectura, contada con sencillez y crudeza de palabras. Sin embargo la autora no se regodea en ello, sino que más bien lo suaviza. Lo suaviza con la personalidad tranquila e inocente a veces de la protagonista, o introduciendo pasajes de humor, pero un humor venenoso, casi negro, de ese que te deja la sonrisa helada. Así pues, nos encontraríamos ante una novela de contrastes, de drama y humor contados con naturalidad, como la vida misma. Ismael Grasa comparó la lectura de este libro con el hecho de oler un rosal, pues sales lleno de arañazos pero con el placer de haberlo olido.

En Naturaleza infiel, aunque tratándose de un género más extenso que el que acostumbra a tratar Cristina Grande, consigue conservar su voz y su estilo narrativo. Sin embargo, aunque se trate de una novela que sigue una misma historia protagonizada por un mismo personaje, Renata, está compuesta por breves fragmentos, cada uno con su título y con una extensión no superior a las cuatro páginas. Como si fuera un álbum de fotos, o como recuerdos de la vida de la protagonista que le van viniendo a la cabeza sin un orden aparentemente coherente, pero que construyen una historia y un personaje. Esto recuerda sin duda al género del relato corto cultivado anteriormente por la autora, pero en esta ocasión yendo más allá.

Una narrativa sencilla, frases cortas, capítulos breves, estilo crudo… con estos ingredientes Cristina Grande elabora la historia, vista desde los ojos de Renata, de una familia nada ideal, pero dolorosamente real.

Donde duermen las aguas, de Lorenzo Mediano


Una joven maestra de Zaragoza, llega a Biescas de Obago. Se trata de Pilar, una interina que solicita destino en este pueblo, pensando que se trataba de Biescas del Alto Gállego. Ella confiaba en que se tratara de este último, por la cercanía a las estaciones de esquí y a Sabiñánigo, donde tendría acceso a las distracciones a las que estaba acostumbrada en la capital. 

Pilar cae en un pueblo pequeño donde las comodidades son nulas y la única concesión que le hace el alcalde, es añadir un bidé a su cuarto de baño, aunque allí un bidé se considera para las mujeres de mala vida. A pesar de la mala relación que parecen tener estos personajes desde un principio, el alcalde Vitorián, querrá evitar a cualquier precio que esta maestra deje su pueblo y vaya a hospedarse al pueblo vecino: Alcid de Solanar, con el cual, desde tiempos remotos, hay lucha a muerte por el agua. 

Novela basada en hechos reales, contada por un abuelo a su nieto con palabras típicas de pueblo de montaña escritas en cursiva. Una novela que cuenta una verdad, una verdad que había permanecido oculta en un apartado valle del Pirineo donde los sueños duermen, donde las aguas duermen… 

En palabras del propio autor: “Una novela de vida, agua y amor”.

Publicado por Peky Marín

Mengele: el médico de los experimentos de Hitler, de Posner


Aquel dia entré en la librería con el simple pensamiento de regalarme un libro. Miré y miré,  pero siempre recaigo en el mismo sitio “Biografias”. Cogí dos o tres hasta que vi uno que me llamó la atención: Mengele. Hasta ese momento nunca había oído hablar de él, pero fue abrir la primera página y me enganchó. Joseph Mengele (1911-1979), jefe médico del campo de Auschwitz de 1943 a 1945, se ha convertido en el símbolo de la perversión de la medicina en la época del tercer Reich y en un activo exponente de las teorías racistas del pensamiento nazi.

Sus famosos y espeluznantes experimentos con bebés y gemelos de origen judío o gitano en busca de tesis que confirmaran la supremacía de depuración de la raza aria, le llevaron a alcanzar la notoriedad y la infamia.

Su sonrisa burlona y su tacto, suave pero mortal, hicieron que le apodaran "el Ángel de la Muerte".

Esta dura y exhausta biografía recoge testimonios de sus colaboradores, familiares e incluso víctimas que podrían haber servido como pruebas irrefutables de la barbarie de sus crímenes en un juicio que nunca llegó a celebrarse.

La vida, la época y la muerte de Joseph Mengele fueron miserables desde el principio hasta el final.

Una biografía muy dura, pero muy interesante a la vez.

Publicado por Mar Romero

Aire de Dylan, de Enrique Vila-Matas


Aire de Dylan va mucho más allá del género de la novela. Es una epopeya metaliteraria, una obra de teatro en la que nunca cae el telón, es cine en verso y verso en prosa, es la vida tras la muerte, es la tinta de Enrique Vila-Matas.

No es nada nuevo descubrir a este autor, reconocido internacionalmente con traducciones a más de veintiséis idiomas y galardonado con prestigiosos premios en todo el mundo. Algo extraño hoy en día, pues la alta literatura, la literatura de la belleza del estilo, no disfruta del numeroso público del que gozaba hace unas décadas. Enrique Vila-Matas es sinónimo de gusto por la palabra, su literatura es de ese tipo que nunca se ve en primera plana en las ferias del libro pero que no deja indiferente a nadie una vez te introduces en su obra. El realismo de su escritura hace pasar desapercibido los múltiples destellos de ficción que dejan sus obras, haciendo que los creamos como algo natural, algo que a cualquiera nos podría suceder.

Aire de Dylan se centra en la figura de Vilnius Lancastre, hijo del fallecido novelista Juan Lancastre, que vive eclipsado por la figura de su padre y del que sus recuerdos se introducen en su cabeza desde que murió. La vida es un teatro y Juan Lancastre está inmerso en su propia obra, en la que en ocasiones se introduce hasta el propio narrador para ir descifrando poco a poco los secretos de la muerte de su padre. Pero no se trata de un thriller policíaco, ni mucho menos, la vida de Juan Lancastre nos llega como humo, como los oídos de pasos en la niebla, mientras su hijo se centra en su proyecto sobre un Archivo General del Fracaso, algo inabarcable y carente de motivación

La fuerte carga metaliteraria de la obra no deja indiferente a nadie. Las referencias teatrales, con una clara alusión a Hamlet, son la prueba de que la literatura late en el fondo de esta obra. El posmodernismo se lleva un duro golpe al hablar de la figura de Juan Lancastre, pues son los herederos de una generación perdida, son el llanto de una literatura moribunda que cada vez tiene menos sentido. El cine y la música también tienen su espacio en la obra, con el guión de Tres Camaradas, de Scott Fitzgerald, y Bob Dylan pululando por el aire, como siempre ha hecho él, como una sombra con gabardina y cigarro, como aire de Dylan.
“No hay duda de que la muerte es el fracaso humano por excelencia.”       
Publicado por Luismi Clemente

El misterio de la cripta embrujada, de Eduardo Mendoza


La primera vez que oí hablar de este libro fue en clase de literatura. El profesor, un poco extravagante, nos lo explicó así: “Un loco, que está en un manicomio, y al que la policía saca de vez en cuando para que investigue algún caso peculiar a cambio de una Pepsi-Cola”. No podía imaginar en ese momento la cantidad de momentos hilarantes que este libro y muchos otros de su autor me iban a proporcionar. 

El protagonista, en efecto, es un hombre trastornado (o directamente loco) aunque observador, deductivo y con manos rápidas a la hora de agenciarse de lo ajeno. Así se presenta a sí mismo en un momento de la novela: 

“[...]Soy un ex delincuente, libre sólo desde ayer. Me busca la policía para encerrarme otra vez en el manicomio, porque creen que estoy envuelto en la muerte de un hombre o quizá de dos, según si los de la metralleta acertaron o no al jardinero. También ando metido en un asunto de drogas: cocaína, anfetaminas y ácido. Y mi pobre hermana, que es puta, está en chirona por mi culpa. Ya ve usted en qué dramática tesitura me hallo. Repito que no tiene nada que temer: ni estoy loco como pretenden ni soy un criminal. Cierto es que huelo un poco a sobaco y a vino y a basura, pero todo ello tiene una explicación muy sencilla que le daría de mil amores si dispusiera de un tiempo del que por desgracia no dispongo.” 

Ambientada en la Barcelona de finales de los setenta, el protagonista utiliza sus habilidades para desentrañar la misteriosa desaparición de una adolescente en un internado de monjas, quizá conectada con otra desaparición que ocurrió seis años antes en el mismo internado en las mismas circunstancias. 

Aconsejable leerlo en soledad, para no molestar a los demás con vuestras carcajadas.

Publicado por Luis Salvador

La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva


La vida ha acabado convirtiéndose en una continua sucesión de días de mierda. Despertarme, afeitarme (¿por qué se empeñará la barba en seguir saliendo?), ir al trabajo… esa silla de tortura en la que uno se prostituye por un sueldo para mantener con vida un sistema capitalista, corrupto y podrido; llegar a casa solo, derrotado, y la única compañía que me espera es la misma telebasura noche tras noche. Y dormir solo. Con un torbellino de ira, odio y resignación recorriendo el cuerpo, tensando mandíbulas, apretando puños y erizándome los pelos de los cojones. Un mal cóctel para un descanso aceptable y aun peor para mi salud mental. Y al día siguiente más de lo mismo.

Sí, definitivamente la vida se ha convertido en una mierda. Bueno, en realidad no: la vida siempre ha sido una mierda, solo que ahora es cuando me doy cuenta.

Esta sería la carta de presentación de nuestro protagonista. Un hombre sin motivación ninguna, que se deja arrastrar por la rutina más absoluta en un mal día perpetuo. Carcomido por una resignación fatalista. Una existencia tan amargada como asumida, en la que, paradójicamente, su única distracción, la única nota de color, es un choque con el coche de enfrente en un atasco. Un hecho leve, sin apenas consecuencias para los coches pero que sirve como excusa para volcarse en un intento por destruir moralmente a aquella desagradable y maleducada mujer contra la que se chocó. Dedicación más por aburrimiento que por convencimiento. Aunque cualquier motivo vale para dar rienda suelta al resquemor interno que tanto le atormenta.

Pero en esa espiral de desbocada venganza irracional es donde la vida del protagonista cambia por completo. La mujer objeto de su ira tiene una hermana, una dulce y preciosa adolescente que hará que su vida cimentada en rutina y rencor se tambalee repentinamente. Consciente de lo inoportuno de sus sentimientos tendrá que lidiar consigo mismo entre la incomprensión de su propio amor; extrañamente inocente y entregado; el autocontrol de su deseo carnal, latente y poderoso; y lo inoportuno de la situación. Desear a todos los niveles a una chica que apenas está empezando a abandonar el cuerpo de niña no es adecuado. Pero no es fácil pensar adecuadamente tras un encontronazo con un ángel entre tanto estiércol.

Un libro con un primer tramo jocoso con el que nos identificamos fácilmente (cualquiera de esos días que nos levantamos con el pie izquierdo actuaríamos igual que él). Con un lenguaje soez y directo, sin paliativos. Y una segunda parte que nos invita a la reflexión y que nos deja con el ceño fruncido por la duda, pues cada persona es un mundo y todos obramos según podemos.

Una historia que se me quedó corta, que habría dado más de sí. Pese a ser un tema tan antiguo como el hombre, el enfoque es diferente y le da una vida intensa. La lucha de un hombre contra sí mismo, la razón contra el corazón, neuronas contra vísceras. Al fin y al cabo, por muchos planes que tengamos en la cabeza siempre acabamos improvisando en la vida.

Publicado por Víctor Guerrero