Maldito karma, de David Safier

1/31/2015 8 Comments

Soy de esas personas que cuando llegan a tu casa, en lo primero que se fijan es en los libros que tienes, y esto lo hago por dos sencillas razones. Una es porque adoro, por algún motivo que desconozco, ver libros apilados. Los hay que disfrutan con paisajes, yo me vuelvo loca con montones de libros en estantes, mesas o rincones. Y la otra es porque, a veces, no necesito saber de qué va un libro para lanzarme sobre él. Si alguna obra coincide en varios de los montones de libros de las casas que visito, ése, entonces, tiene que ser un buen libro. 
Y esto fue lo que me pasó con Maldito karma, de David Safier. Lo vi por primera vez en casa de mis padres, lo vi en estanterías de distintos amigos en Ámsterdam, y cuando volví a casa por Navidad, una de mis mejores amigas me lo entregó envuelto en papel de regalo y con un lazo que gritaba "sé que te gustará". 
Una vez más, el universo conspiraba para que yo cayese en el dulce pecado de la lectura y me dejase envolver con las palabras.

Empecé a leerlo al día siguiente, en el mismo aeropuerto, y lo terminé horas después. Seguramente lo hubiera leído en un día si no fuera por el hecho de que, hasta donde yo sé, sigo siendo humana y mis necesidades vitales, como dormir y comer, me hicieron retrasarme un poco.

Maldito karma es una obra de ficción llena de humor y lecciones. Te la papeas de capítulo a capítulo sin dejar de lado las sonrisas y recapacitando sobre qué estás haciendo tú con tu vida, y es que, recorrer la historia de Kim, su protagonista, te hará pensar y creer en el karma, si no lo hacías ya.

En esta obra, el autor nos presenta a Kim Lange, una afamada presentadora de televisión alemana que, aún teniéndolo todo y pudiendo presumir de una vida perfecta, dedica muy poco a apreciar lo que realmente importa; un marido encantador, una hija adorable, una casa maravillosa con un jardín de envidia, una carrera que no hace más que crecer, fama... O por lo menos a apreciar a tiempo y como debería.

Kim tomará consciencia de esto en el momento en el que, horas después de recibir el premio a la mejor presentadora de televisión el mismo día que dejó de lado a su dulce niña en su quinto cumpleaños, y mientras se imagina teniendo una aventura a espaldas de su marido con otro presentador de televisión, el lavabo de una estación espacial rusa desintegrada la alcanza, aplastándola y apartándola de lo que hasta ahora había sido su vida.

El karma se pone ahora en juego.

Kim despierta reencarnada en una hormiga en el jardín de su casa, algo que le cuesta un rato comprender, pero para eso está Giacomo Casanova, para guiarla por sus siguientes vidas y hacerle entender que el que ahora sea un ser casi insignificante, se debe a todo el mal karma acumulado en su vida anterior. Si Kim quiere volver a ver a su hija, a abrazarla, a no temer ser aplastada por ésta u otros, tendrá que ir acumulando buen karma para llegar de nuevo a estar junto a ella.

Durante la historia, disfrutaremos y nos reiremos con una escéptica Kim convertida en hormiga, gusano, conejillo de indias, gato, entre varias otras formas, siempre acumulando el mejor karma posible para así, si es posible y no sólo un rumor, volver a sentir el calor de la familia que en su día no supo apreciar.

Tengo que reconocer que la historia me gustó mucho. La forma de Kim de ver la vida se asemeja a la de muchos de nosotros, que damos prioridad a cosas que realmente no la merecen, como el hecho de preferir asistir a la entrega de un buen premio que reconozca nuestra carrera, a ver la sonrisa de nuestra niña al soplar cinco velas, momento que no se volverá a repetir.

Con esta obra te reirás, temerás, pensarás y, si la pillas con ganas, puede que hasta aprendas. 
Que nunca es tarde para hacer las cosas bien, es algo que todos sabemos. Y que las segundas oportunidades están ahí para aprovecharlas dando lo mejor de nosotros, también, pero ¿cuántas veces lo hacemos? ¿Cuántas veces debemos tocar fondo para decidirnos a salir del hoyo? ¿Cuántos sustos necesitamos para aprender a apreciar lo que realmente importa?

Que el trabajo viene y va, y cuando tú no estás, otro remplaza tu lugar y si te he visto no me acuerdo.
Que la familia y el amor de ésta es para siempre, y no deberíamos dudar nunca en ponerlo por delante de todo. Que el espacio que dejes vacío en ella no se llena nunca de la misma manera.
Que la vida son dos días, y nos los pasamos distraídos con lo menos importante.
Así que, amigos, disfruten de lo importante, rían, crezcan, lean este libro y empiecen a acumular buen karma, por lo que pueda pasar.


     MEL A. EZQUERRA
                                                               

Ronda de noche, de Terry Pratchett

1/30/2015 7 Comments

Siempre es complicado hablar de un libro de Mundodisco porque es un poco como hablar del universo Star Trek. Los que lo conocen seguramente sean más expertos que éste que escribe (y por tanto, no necesitan leer el artículo) y, a los que lo ven desde fuera, seguramente les asuste un poco entrar en un universo tan vasto que parece reservado sólo a iniciados. Hasta que leí el libro que me ocupa, hubiera recomendado, sin dudar, comenzar en este mundo por 'El color de la magia', que a fin de cuentas es el primero de la saga en publicarse (si bien no mi favorito), aunque ahora mismo, la verdad es que ya no estoy tan seguro.

Terry Pratchett es el autor de un buen montón de libros, la mayor parte de ellos pertenecientes al ya mencionado universo Mundodisco (igual que el volumen que nos ocupa), además de unos cuantos más fuera de él. Eso por no mencionar la magnífica obra de culto 'Buenos Presagios' (que quizás merecería ser reseñada también en esta página por derecho propio), esta última escrita a medias con Neil Gaiman. Es, según Wikipedia (en su edición en inglés), el segundo autor más leído en Reino Unido y el séptimo en USA entre los autores no estadounidenses (es británico). No estamos hablando de un don nadie.

Mundodisco es el universo de fantasía donde se desarrollan la mayoría de sus historias. Es un mundo donde la magia existe, pero ni siquiera los magos parecen tener muy claro cómo manejarla. Hay trolls, enanos, guerreros y dragones, pero que nadie espere ver aquí una simple parodia de 'El Señor de los Anillos', porque no lo es. Vale, es cierto que en principio el mundo es parecido (salvo, quizás, por el hecho de que la tierra es plana y está sostenida por cuatro elefantes que se apoyan en una gran tortuga que viaja por el espacio), pero en este caso el decorado no es más que una excusa para parodiar una infinidad de temas, siempre utilizando un toque de humor brillante y a menudo bastante ácido. Yo mismo no soy un gran fan de la obra de Tolkien y, sin embargo, he disfrutado con cada uno de los libros de Pratchett que he leído. Esta saga tiene las particularidades de no poseer un único protagonista —si bien hay unos cuantos volúmenes en los que vemos repetir personajes, ya sea como protagonistas o entre el nutrido elenco de secundarios, lo que da una enorme cohesión al universo— y de no tener un orden cronológico, por lo que la mayoría de los libros se pueden leer de forma independiente e incluso podemos escoger leer sólo aquellos que por temática nos interesen más.

La obra que nos ocupa nos presenta a Sam Vimes —al que vimos como capitán de la Guardia Nocturna en '¡Guardias! ¿Guardias?'— que ha llegado a ser comandante de la Guardia de Ankh-Morpork, a base de esfuerzo y de saber manejarse en situaciones extremadamente complejas, gracias en gran parte a la labor de su mentor John Keel, a quien conoció nada más entrar en el cuerpo. Durante la persecución de un asesino de policías, y enfrascado en una pelea con el mismo, una tormenta temporal los manda a ambos a un pasado no muy lejano pero bastante menos civilizado: justo a la época en la que el joven Vimes se acaba de incorporar a la guardia. Para agravarlo todo, este viaje al pasado ha producido ciertos cambios que hacen peligrar el futuro que nuestro protagonista conocía. A partir de aquí, Pratchett desarrolla un montón de temas que van desde las intrigas políticas hasta las paradojas típicas temporales, pasando por cómo debería actuar una fuerza policial en caso de una revuelta urbana y, especialmente, la cuestión de qué hace de nosotros lo que somos y cuánto de ello corresponde a gente que hemos conocido en momentos cruciales de nuestra vida.

'Ronda de noche' es una novela algo más oscura que aquellas a las que nos tiene acostumbrados Pratchett (al menos es la más dura de las que he leído yo). Tiene momentos emotivos y momentos tensos, y uno de los mejores chistes sobre 'Braveheart' que he leído en mi vida. Es una novela que habla de maldad y de corrupción, pero también de humanidad y de actos heroicos, todo ello sin perder ese toque de humor ácido tan típico de Pratchett y que hace que cada página sea un absoluto deleite.

Ronda de noche. Terry Pratchett. Traducción de Javier Calvo. Plaza & Janés. ISBN: 9788401337383. 400 páginas. 8,95 euros. COMPRAR 'Ronda de noche' en Amazon.

Yo no, de Joachim Fest

1/28/2015 Comenta

"Al mismo tiempo, y como suele ocurrir en periodos de crisis, aparecían por todas partes los más extraños profetas, doctores con ocultas recetas para salvar el mundo, predicadores de sectas y jardineros del edén que, con los ojos en blanco, preconizaban que la humanidad estaba abocada al hundimiento".

Este es un libro de memorias de Joachim Fest (1926-2006), si bien no nos cuenta ni mucho menos toda su vida, aunque sí tal vez la parte que políticamente es más importante y que tiene un mayor interés. Nos habla en prioridad de su infancia y juventud, y de cómo vivieron el nazismo en su familia. Nos habla fundamentalmente de su padre, de su “yo no” que da título al libro y que proviene de una cita de Mateo en el monte de los Olivos: “Etiam si omnes, ego non!" (aunque todos participen, yo no).

Fest nos cuenta, a lo largo de las casi 300 páginas del libro, el ascenso del nazismo y el ambiente opresivo e irracional que se instaló en Alemania con el ascenso de Hitler. Y nos lo cuenta desde el punto de vista del resistente, del no alineado, del opositor, que también lo hubo. Su padre, profesor, católico y defensor de la república de Weimar con todos sus defectos, no se sometió al nazismo, a pesar de perder su trabajo y de convertirse poco a poco en un apestado social. Pero la peste estaba en el otro lado, y así trató de inculcarles estos valores a sus hijos, para evitar su contaminación. 

Nos habla de cómo su padre y sus amigos habían incurrido en la equivocación de creer que Hitler era un simple pandillero, un macarra con poco recorrido, que no llegaría muy lejos en la patria de Goethe y de Kant. Y también del dilema, una vez la guerra en marcha, de alegrarse de la derrota de los franceses, pero nunca jamás de la victoria de Hitler. Y da que pensar cuando, ya casi al final del libro, Fest se sorprende de cómo aquellos que estuvieron del lado de los nazis se sienten ahora libres de culpa y de cualquier reproche simplemente por reconocer su anterior adhesión en voz alta y con grandes golpes de pecho (Günter Grass, entre otros). Lo valiente hubiera sido no apoyarles, porque después, la vergüenza queda para todos.

Así que éste es un libro de memorias, y nunca mejor dicho, porque la memoria del autor cuenta, y cuenta mucho. No es la mirada de un niño, sino la de un hombre que recuerda. No es un libro de historia, sino de personajes reales en un marco histórico excepcional, y como tal debe leerse. No habla de su padre como de un héroe, sino como de un hombre recto, con principios irrenunciables, un hombre firme en lo político aunque también estricto en lo cultural y en el terreno de la educación. Y cómo ese padre, resistente y digno, les inculcó que oponerse a la barbarie era lo correcto, lo que moral y éticamente debía hacerse, aún a riesgo de perderlo todo. Fest nos habla de su padre con más respeto que cariño y con más frialdad que admiración. Y nos habla de sí mismo sin alharacas ni ditirambos. Fest nos dice: aquí tenéis un ejemplo, aquí está la prueba de que hubo también alemanes que no se rindieron a la locura, la prueba de que hubo hombres que tuvieron la lucidez de verla llegar. Ése es su libro, y ésa la memoria que nos deja. 

También nos habla Fest de sus lecturas y de su descubrimiento de la música. Y quizá ésas son unas páginas que se hacen algo pesadas, porque yo creo que el interés está en la mirada de la sociedad de Fest más que en su retrospectiva intelectual. Con todo, un libro muy interesante, escrito con amenidad y que me parece muy recomendable.


     CARMEN J.
                                                               

Las esposas de Los Álamos, de TaraShea Nesbit

1/27/2015 2 Comments

En 1943 el gobierno de Estados Unidos reunió a cientos de científicos, tanto americanos como europeos, en el desierto de Nuevo México para inventar, crear y desarrollar la bomba atómica, en lo que se llamó el Proyecto Manhattan. Sobre este episodio se ha escrito mucho, se han hecho películas e incluso hay testimonios de científicos que participaron, como los del Nobel de Física Richard Feynman en su biografía ¿Está usted de broma, Sr. Feynman? Es inevitable imaginarlo protagonizado por hombres solitarios, reunidos en laboratorios, sumidos en sus investigaciones y sin una vida más allá de esas paredes. 

TaraShea Nesbit tiene el mérito de aproximarse a él desde un planteamiento novedoso, dirigiendo el foco hacia las esposas. Se pone en el lugar de las mujeres de esos hombres, las hace protagonistas, tratando de contarnos sus experiencias, su participación y su vida. Este acercamiento a lo cotidiano es una buena idea de partida, pero Nesbit fracasa en su concreción estilística. Desconozco la razón por la que TaraShea ha optado por contar la historia en primera persona del plural, englobando en ese "nosotras" a todas las mujeres que llegaron a Los Álamos siguiendo a sus maridos. El resultado es que la narración resulta artificiosa, superficial y poco atractiva, porque realmente no llegas a conocer a ningún personaje ni ninguna circunstancia concreta. Es todo una sucesión de párrafos del estilo: 

"Llegamos recién casadas, o inmersas en la crisis matrimonial de los siete años, o siendo todavía muy amigas de nuestros maridos, o sin estar ya enamoradas, pero tratando de seguir adelante por nuestros hijos, o por nosotras mismas. Algunas esperábamos continuamente que se produjera un desastre y teníamos siempre las persianas bajadas, a algunas nos invadía un escepticismo discreto, aunque nadie se diera cuenta, y nuestro apelativo era Polly. Algunas de nosotras siempre nos las apañábamos con lo que teníamos, y no tardamos en formar clubes de lectura y grupos para hacer punto. Algunas brillábamos en reuniones, y organizábamos bailes por las noches y meriendas y clubes de bridge".

Y así todo el libro. "Algunas", "otras", "éramos", "queríamos, "no queríamos"... a veces tienes la sensación de estar leyendo una lista o una enumeración interminable. 

Es indudable que Nesbit se ha documentado muchísimo, pero la elección de ese tono narrativo hace casi imposible que, pasado el primer momento de "qué curiosa forma de narrar", no acabes un poco harto y te sea imposible identificarte con la historia. 

El exceso de creatividad literaria es, a veces, muy peligroso. 

A pesar de todo, y por la originalidad de su enfoque, es una novela curiosa para el lector interesado en descubrir el Proyecto Manhattan desde otro punto de vista. 


     MOLINOS
                                                               

Siempre el mismo día, de David Nicholls

1/23/2015 3 Comments

Otra novela de amor "diferente". Un libro de cómo crecemos y evolucionamos como personas. De cómo maduramos y nos enfrentamos a la realidad. Nos describe la vida de los protagonistas a lo largo de 20 años, pero únicamente a través de cortas instantáneas tomadas siempre el mismo día, el 15 de julio. Cada capítulo del libro corresponde al 15 de julio del siguiente año. Suficiente para hacernos una idea de lo que ha ocurrido con sus vidas y cómo ha evolucionado su relación durante ese tiempo.

Emma es una joven comprometida y radical que quiere cambiar el mundo. Dexter un niño rico con todas las puertas abiertas ante sí y la comodidad de no tener que luchar por ello. Se conocen el día de su graduación, y tienen un pequeño idilio que dura exactamente un día. Contra todo pronóstico se hacen amigos y, gracias al empeño de Emma, siguen en contacto a lo largo de los años. Como todas las amistades que duran años, tienen épocas de mucho contacto y otras de ausencia casi total, tienen peleas y reconciliaciones, reencuentros y malos momentos. Son dos personas muy distintas, con vidas opuestas, pero ambas están tratando de encontrar su lugar en el mundo, tarea nada sencilla. Son dos personas que quieren estar juntas, pero no saben cómo hacerlo. Y mientras, la vida va pasando. 

A través de la historia de Emma y Dexter vemos reflejada parte de nuestra historia, la fuerza con la que sales al mundo a los 20 años, y la cruda realidad con la que te encuentras, donde los sueños no son tan fáciles de cumplir. Donde pasan los años sin que nada cambie, y en un momento tu vida entera da un vuelco. Donde las decisiones que tomas no son siempre acertadas. Donde si tú no actúas, nada cambia. 

Muy recomendable para los románticos y para aquellos a los que les gustan las historias sencillas, del día a día de gente normal. Donde no todo sale bien, y solo se es feliz en ocasiones. Donde el final puede ser el principio de algo más. Donde hay que tocar fondo para poder volver a subir.


     SILVIA CALO
                                                               

Amigas con hijos, de Monica Drake

1/22/2015 1 Comment

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Un día vuelves dando tumbos de un concierto de Nirvana y al siguiente te regalan un «Vale por un tratamiento de baño de vapor vaginal en el spa Abiertos a la vida». Hace nada te tatuabas una cita feminista y existencialista en el coxis y ahora sólo te sientes cómoda con enormes bragas de abuela de colores pastel. Justo hace un instante apenas sabías en qué consistían las drogas que engullías y, sin embargo, ¿por qué narices sabes ahora que la leche de inicio orgánica endulzada con jarabe de arroz contiene altos niveles de arsénico?
¿Qué ha sucedido? Has sido madre. El bebé no venía con manual de instrucciones. Ese que reclama una de las protagonistas de Amigas con hijos: «Debería haber un libro que enseñara cómo amamantar, sujetar el teléfono y no entrar en pánico, cómo llamar al número de emergencias y contar pastillas sueltas en el suelo polvoriento».
Ese manual no existe (o si existe no funciona), pero estas madres primerizas al menos tienen a sus amigas: la performer que no quiere ser madre, la aspirante a novelista en pleno colapso posparto, la que fue mamá muy pronto y ahora lidia con una hija adolescente y la trabajadora del zoo que lo quiere ser a toda costa y que conoce muy bien la selección natural en el mundo animal.
Esta es la sinopsis oficial de la novela y, siendo sincera, aunque la había visto desfilar en algunos artículos de prensa (poniéndola muy bien, todo sea dicho), no me había llamado demasiado la atención. Maternidad desmitificada, humor, distintos modelos de familia... Nada nuevo bajo el sol, pensaba.

Pero un día, no recuerdo dónde, leí que Chuck Palahniuk -sí, el mismísimo, que aunque últimamente parece haberse montado una cadena industrial de producción literaria en el sótano y apostar más por la cantidad que por la calidad, sigue siendo un genio- dijo de este libro que era tan divertido que haría reír a un perro. Así que corrí a comprármelo, claro, y no me decepcionó.

Es verdad que esta novela haría reír a un perro. Es más, si me dijesen que Monica Drake es la gemela secreta de Palahniuk y que comparten pensamientos por telepatía, me lo creería. El mismo estilo, el mismo tipo de humor muy (pero que muy) negro, las mismas situaciones absurdas pero al mismo tiempo superlógicas, la misma obsesión por acumular sabiduría "inútil" y transmitírtela como si fuese un secreto de estado. Sin ser él, es el tipo de libro que sabes que le gustaría leer.

Lo que no entiendo, y aquí me permitiréis una crítica, es por qué se ha empeñado todo el mundo en venderlo como un libro sobre maternidad.

No lo es. No lo es ni de coña, vamos.

Vale que el argumento gira en torno a cuatro amigas con distintas visiones sobre maternidad (la que acaba de ser madre, la que ya tiene hijas adolescentes, la que quiere quedarse embarazada a cualquier precio pero no lo consigue, la que no puede ver niños ni en pintura) y el punto de partida es una recién parida en casa con un ataque de pánico. Sin embargo, esto se diluye en la trama para perder importancia frente a otras cosas. Es como si sólo fuese la excusa perfecta para arrancar y conectar las historias, las vidas de las protagonistas, las de la gente que las rodea, las cosas que les ocurren. De hecho, creo que a mucha gente que coge esta novela pensando en encontrarse una desmitificación divertida sobre la maternidad puede decepcionarles mucho, incluso escandalizarles. Porque es un libro obsceno, escatológico, trágico y nihilista. Un libro que a cualquier fan de Palahniuk (sea hombre, mujer, tenga hijos o no) le entusiasmará.

Yo desde luego que lo recomiendo. Eso sí, que quede claro que NO es un libro sobre maternidad.
Amigas con hijos. Monica Drake. Traducción de Zulema Couso. Presentación: Cartoné. Blackie Books. ISBN: 978-84-941676-5-2. Barcelona, 2014.  448 páginas. 21,90 euros.

Relojes muertos, de Eva María Medina

1/21/2015 2 Comments

Me sentía tan bien, como si acabase de poner la última pieza a un puzzle de mil o dos mil piezas. Sin preocuparme por si habría alguna debajo de la mesa o del sillón, porque las tenía todas.

Relojes muertos es la primera novela de Eva María Medina, escritora madrileña autora de libros de cuentos como Sombras (Editorial Groenlandia, 2014) o Relatos en libertad (Anuesca, 2014), y que ahora da el salto a un formato más extenso. Aún así, se trata de una novela corta que no llega a las 200 páginas. Y es que ya se sabe, lo bueno si breve, dos veces bueno.

Pese a tratarse de su primera novela, Eva María Medina no ha elegido un tema fácil o cercano, sino que se propuso el reto de introducirse en los vericuetos de una mente atormentada por la locura, por el delirio. La mente de un enfermo de esquizofrenia que, tras salir del hospital, intenta construir (o reconstruir) su propia vida en esta sociedad. Sin embargo, acciones cotidianas como ir a trabajar, salir a la calle o tener pareja, se vuelven tremendamente complicadas para él. Ésta es la historia de un hombre que intenta dar sentido a una existencia marcada por una mente enferma. 

En el texto se mezclan percepciones sensoriales, visiones, con pensamientos. Se confunde lo real con lo imaginario, siendo difícil reconocer si lo que estamos leyendo pertenece al terreno de los sueños, de la imaginación o si verdaderamente esas imágenes extrañas y fantásticas están siendo vistas por los ojos del personaje. La lectura te transporta a ese nivel de confusión, mimetizando nuestra propia mente con la del protagonista, introduciéndonos dentro de él.

Por las páginas de esta novela se pasean personajes que han dejado de entender el significado de su vida, que viven por inercia por el simple hecho de que están vivos. Pero, ¿acaso no nos hemos sentido todos alguna vez así? Cordura y locura están muy cerca, y muchas veces identificaremos como propios esos comportamientos incoherentes y dañinos.

Texto arriesgado, valiente e imprevisible. Eva María Medina hace uso de un estilo diferente, que llama la atención por el uso reiterado de frases cortas, y que consigue un ritmo ágil. Relojes muertos es una novela muy bien construida, recomendable para todos aquellos que sientan curiosidad por introducirse en lo más oscuro de nuestra mente y nuestra naturaleza.


     INMA HERENCIA
                                                               

Lo que sé de los hombrecillos, de Juan José Millás

1/20/2015 Comenta

Juan José Millás siempre se ha destacado por ser uno de los escritores más originales y audaces que tenemos en España. Sabe encontrar historias que no se han escrito antes, y buscar en ellas puntos de vista y formas de ver el mundo totalmente distintos a lo que podamos estar acostumbrados en la literatura. 

La novela de la que os hablo hoy, Lo que sé de los hombrecillos, es buena prueba de ello, pero también recoge otros tópicos que podemos encontrar en prácticamente toda la obra de Millás. Uno de ellos, tal vez el más repetido a lo largo de sus novelas, es el de la dualidad, el del ser humano que se desdobla y que, a partir de ahí, ve las situaciones más cotidianas de una forma totalmente novedosa. 

En Lo que sé de los hombrecillos, Millás nos cuenta la vida de un profesor universitario jubilado que, a lo largo de su vida, ha ido viendo cómo unos diminutos seres, con aspecto de humanos vestidos con traje y sombrero, se desenvolvían a sus anchas por su entorno. Unas veces los ignora, otras interactúa con ellos. 

Pero todo cambia cuando uno de esos hombrecillos es creado a su imagen y semejanza, con diminutas partes de su propio cuerpo. El protagonista tendrá una relación especial con este diminuto desdoblamiento de sí mismo, y es que descubrirá que puede ver el mundo a través de sus ojos y sentir lo que él siente, al igual que el hombrecillo puede hacer con él. 

En plena jubilación, el hombre empezará a cambiar algunos de sus hábitos o costumbres para satisfacer los caprichos o necesidades sensoriales del hombrecillo, y así irá regresando a lo más primario y bajo a lo que puede llegar un hombre. 

La novela está llena también del característico humor de Millás, irónico, absurdo y surrealista; escrita con el estilo preciso y elegante al que nos tiene acostumbrados, aunque lo utilice para hablar de las actividades más rutinarias del ser humano. En definitiva, una parte más de la obra de Juan José Millás, con los recursos y temas a los que nos tiene acostumbrados, pero sin perder esa originalidad que se puede apreciar en cada uno de sus títulos.


     CARLOS CARRANZA COMERCIO
                                                               

Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons

Bettie Jander 1/17/2015 8 Comments

Probablemente a muchos de vosotros os suene el título de esta novela gráfica. Puede que hayáis visto la adaptación cinematográfica que se realizó en el año 2009. Sin embargo, 'Watchmen' ya era un referente del género mucho antes de la película. Y yo me voy a atrever a decir que es una obra maestra de la literatura, así, sin cortarme un pelo.

¿De qué va 'Watchmen'?  Pues va de "vigilantes" o justicieros enmascarados. Supongo que es una fantasía que la mayoría de los lectores de cómics ha tenido: ¿qué pasaría si la gente empezase a ponerse disfraces y a patrullar las calles? En el mundo que 'Watchmen' nos retrata ha ocurrido. Incluso tenemos a un ser que más que de superhéroe podríamos calificar de dios. Pero no sería justo decir que es un cómic de superhéroes ni mucho menos. Como suele, Alan Moore hace de las suyas y retuerce el género, rasca la pintura y nos muestra el fondo. Porque cada justiciero puede tener sus motivaciones o su idea de justicia. Incluso puede que se trate de personas cuya integridad es más que cuestionable. Pero, ¿quién vigila a los vigilantes? Son un riesgo demasiado grande. El gobierno decide apartarlos de la circulación y, los que quedan en activo, trabajan para ellos, están controlados.

La historia se inicia con la muerte de uno de los vigilantes enmascarados. Rorscharch, otro de ellos, que no ha acatado ni por un instante la orden de abandonar la actividad, decide investigar. Parece que alguien está intentando acabar con todos ellos. ¿Pero por qué?

Más allá de la problemática acerca de los vigilantes enmascarados, el trasfondo de la Guerra Fría. El planeta está a punto de convertirse en un ascua humeante y todo se precipita cuando el Dr. Manhattan, el seguro de vida del gobierno estadounidense, se exilia a Marte. 

La narrativa es magistral. Poco a poco va desvelando misterios que siempre han estado ahí pero que no hemos visto. O al menos yo no los vi mientras leía. Y sorprende, a pesar de todo. No se trata de un cómic mojigato que se mueve en los extremos, que juega con la lucha entre héroes y villanos. No. Es un cómic en el que hay una amplia escala de grises y en el que casi nada es lo que parece. Intenso, interesante, adictivo y muy profundo. 

Si has visto la película y no sabes si leerlo: hazlo. A mi juicio la adaptación deja bastante que desear. El cómic me dejó mucho más inquieta.

Watchmen. Guión de Alan Moore. Dibujo de Dave Gibbons. ECC Ediciones. ISBN: 9788415844723. España, 2013. 416 páginas. 25 euros. COMPRAR 'Watchmen' en Amazon.

Catherine, de Patrick Modiano

1/16/2015 2 Comments

Cuando conocí a Catherine, vi a una niña con gafas que vivía en París con su padre. A primera vista me resultó una niña normal. Luego descubrí su peculiar modo de ver el mundo, y fue entonces cuando la historia me atrapó. Hoy vengo a contaros cómo es esta niña y por qué es especial.

La historia de Catherine está contada por ella misma. Ahora es una adulta que vive en Nueva York con su hija y trabaja dirigiendo una escuela de ballet. Entre sus alumnas hay una niña que lleva gafas, que antes de cada clase las deja sobre una silla, lo mismo que ella hacía cuando asistía a la academia de Madame Dismailova. Porque con gafas no se hace ballet. Y es entonces cuando se pone a recordar.

Catherine vive en París con su padre, encima del almacén donde él trabaja. Ambos llevan gafas. Su madre vive en Nueva York, y es bailarina. De hecho, nuestra protagonista también quiere ser bailarina. Cuando la niña empieza a asistir a clase de ballet en una academia, y tiene que quitarse las gafas para poder bailar, se da cuenta de que puede vivir en dos mundos paralelos: el mundo real, y el “mundo borroso”, blandito y tierno. Pero a Catherine no le importa no llevar gafas para bailar, al contrario, le gusta y dice que así baila mejor, sin gafas tiene una especie de velo de dulzura en la mirada.

Catherine es la historia de una niña contada a base de sus recuerdos algo borrosos. En tono inocente conoceremos a la pequeña, a su padre y sus turbios negocios, al socio (algo pelma) de su padre… todo siempre de un modo sencillo y entrañable. Porque si una palabra puede definir este libro es esa: entrañable.

A una bonita historia como ésta, sólo puede acompañarla una cuidada edición con unas ilustraciones inmejorables de la mano del gran Jean-Jacques Sempé. Tanto los dibujos como los tonos elegidos son muy adecuados para la historia narrada. Es de agradecer cuando se cuidan todos estos aspectos, ya que dan lugar a pequeñas obras de arte.

...

Sin duda, Catherine es todo un regalo.


     CLAUDIA PINA
                                                               

Concierzo de viento (12 poemas + 1 vendaval), de Marcos Callau

1/15/2015 1 Comment

Hay libros que lees porque te los recomiendan, otros que los lees porque has leído alguna crítica, otros los has visto anunciar, su portada es bonita, todo el mundo lo ha leído… y hay libros que los lees por el título. ¡Bendito título que nos entregaste, Marcos Callau, bendito título!

Concierzo de viento (12 poemas + 1 vendaval), ¡y menudo vendaval nos despeina con esos siete poemas finales que luchan por la resurrección del alma! Hubiera disfrutado mejor del cierzo de estos versos si la calvicie me hubiera alcanzado, pues puedo asegurarles que hay veces que de tanto pensar uno puede llegar a despeinarse a causa de los recuerdos que llegan a la mente como un ráfaga de frío viento y no paraba de llevarme las manos a la cabeza durante mi lectura. Pero empezar por el final es algo que se le reserva al cine, en crítica literaria lo mejor es empezar por el principio.

Debo advertir a mis lectores que sólo con el prólogo, escrito magistralmente por el ilustre aragonés Miguel Ángel Yusta, yo ya me enamoré de este libro. Podría escribir un ensayo sobre este concierzo, pero no podría decir tanto de él como Yusta en sólo tres páginas. La mejor crítica de la obra es su prólogo y, también, la mejor introducción posible que podríamos encontrar. Ya se nos advierte de que se trata de una obra lírica sobre sentimientos amorosos, en su parte positiva y negativa, y también una obra de nostalgia y redención, de aceptar los cambios cuando se acaba el óleo con el que manchamos el tapiz de una ciudad (cuando has escrito una ciudad/es necesario abandonarla).

Los 12 poemas de esta obra están formados por versos donde encontramos momentos de la vida del autor, aunque fácilmente podrían haber sido vividos (si no lo han sido) por nosotros mismos. La poesía consiste en convertir un sentimiento particular en algo universal con lo que cualquiera pueda identificarse. Lo has conseguido, Marcos, yo también he vivido tus poemas (porque yo lo cambiaría todo/por un borracho bolero mal bailado/contra tu cintura).

...

Los aragoneses nos sentiremos identificados en más de una ocasión por alusión a nuestro espacio común y nuestra capital del cierzo, Zaragoza, pero esta obra traspasa las murallas que tanto costaron atravesar a los franceses y alcanza la universalidad, sin lugar a dudas. No sabes quién eres, no sabes dónde estás, sólo sabes que estás sintiendo doce poemas y un vendaval.


     LUISMI CLEMENTE