Banderas rotas, de José Antonio Labordeta

10/14/2015

Banderas rotas es el título de dos documentos, podríamos decir que complementarios. Ambos son del mismo autor: José Antonio Labordeta. Por un lado, encontramos una canción que así se llama, en la que el cantautor aragonés pone sobre la mesa todas las banderas rotas, «las que nos rompió la vida, la lluvia y la ventolera de nuestra dura derrota...»; una canción que habla de las ilusiones que nos llevaron a avanzar, que nos movilizaron, que nos convocaron a cooperar..., y, finalmente, el golpetazo sufrido cuando nos estrellamos contra diferentes muros que dieron al traste con todas (o una buena parte) de nuestras esperanzas...

Años después apareció un libro con el mismo título: Banderas rotas y el subtítulo de «Cuasimemorias», en el que el Labordeta parlamentario y escritor hace un repaso de su estancia en el Congreso de los Diputados y de algunos momentos de su vida. Y no he hablado de estas dos coincidencias de título porque sí; lo hago porque el mismo autor, en el prólogo o «introito», como él lo llama, justifica esa coincidencia: «¿Y por qué ante tanto batiburrillo bucólico he decidido llamar a todas estas páginas Banderas rotas? Muy sencillo: una de las canciones que más amo, que más me gusta, y que cuando la canto sé que hay muchos oyentes uniéndose a mi propio desconcierto, se titula de esa manera...».

El libro está dividido en diez capítulos, una posdata urgente y un índice onomástico para localizar a todas las personas nombradas en el texto. «Desde poco antes de la infancia»; «Canfranc»; «Adolescencias»; «Apocalípticos y desintegrados»; «Licenciados vidriera»; «Una aventura llamada Andalán»; «Los amigos contados, cantados y encantados»; «Hacia un país en la mochila»; «Sus señorías» y «Banderas rotas», son los títulos de esos capítulos. Cada uno de ellos comienza con una reflexión relacionada con su estancia y trabajo de parlamentario en el Congreso, para, posteriormente, recuperar asuntos de su vida, tiempos de infancia, adolescencia o juventud; aventuras periodísticas; homenaje a las amistades; actuaciones musicales emblemáticas; guerras políticas...

Y en todos los capítulos aparece la prosa recia y contundente, con los necesarios ingredientes de humor y socarronería de Labordeta, narrando y mezclando acontecimientos históricos como el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, los veranos de niño y adolescente en Canfranc, con su familia; las clases en el colegio Santo Tomás de Aquino del que era dueño y profesor su padre, el descubrimiento de la sexualidad; la práctica del fútbol y las gamberradas en el Ebro, con peligro de sus vidas... En el capítulo III. O la narración condensada, pero con detalles precisos, de la aventura periodística de Andalán (entre septiembre de 1972 y enero de 1987): «(...) Mientras, Andalán agonizaba largo y tendido. Cambiamos de formato y cada vez la soledad era mayor. Todos se iban colocando en sus asientos y unos pocos seguíamos allí sin saber muy bien por qué, pero convencidos de que la definitiva muerte de Andalán dejaría un hueco difícilmente rellenable en la información aragonesa», y así fue para quienes conocimos y apoyamos aquella iniciativa que duró 15 años. La militancia en el PSA (Partido Socialista de Aragón): una aventura política que llevó a un representante al Congreso o la integración en una nueva formación política CHA que, a la postre, sería la que lo llevaría a él hasta el Congreso de los Diputados..., como leemos en el capítulo VI... José Antonio Labordeta, ese hombre de claro perfil poliédrico, escribe muy bien, y estas «Cuasimemorias» resultan un compendio de vida, de relaciones, de personas, de pensamientos, de sueños y anhelos, de realidades y también, para hacer honor al título elegido, de algunas metas que no pudieron alcanzarse o de proyectos que naufragaron o que duraron menos de lo que hubiera deseado... Guerra civil, posguerra interminable, peregrinaje de la democracia... ¡Vaya viaje, con la mochila a cuestas!

¿Quién no tiene —cuando ya ha vivido casi una vida— algunas banderas rotas que poner encima de una mesa...? (Y volviendo a la canción): todo ello produce un sentimiento de derrota, ya que «todo fue una amarga e inútil desesperanza, cuando vimos que las huellas de los grilletes dejaban duras marcas sin borrar...».

El libro está ilustrado con muchas fotografías de diferentes épocas de la vida de Labordeta, en espacios señalados y rodeado de muchas personas que le acompañaron en distintos momentos de su existencia.

No soy imparcial, me gusta mucho cómo escribe este hombre y creo que este libro gustará a quienes coincidieron con Labordeta en vida y admiraron su trabajo como cantautor o apreciaron su compromiso y su ética; pero también puede ser el descubrimiento, por parte de los jóvenes, de las capacidades mostradas por un personaje clave en el Aragón de la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI.

Banderas rotas. José Antonio Labordeta. La Esfera de los Libros. ISBN: 84-9734-021-3. Madrid, 2001. 250 páginas. COMPRAR 'Banderas rotas' en Amazon.

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