Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, de Albert Espinosa


“Me gusta dormir, quizá es lo que más me gusta en esta vida. Y quizá me gusta tanto porque me cuesta mucho conciliar el sueño.”

Si hay una palabra que se pueda aplicar, en mi opinión, al comienzo de Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, de Albert Espinosa, es inusual. Primero, porque el título le da injustamente al libro un aire de género de autoayuda al que no pertenece en absoluto (de hecho, se trata de una novela distópica) y segundo, porque no es muy común que la afición principal de una persona o personaje sea dormir. Mucho menos si ese personaje es el protagonista. Al empezar una historia de ficción esperamos del personaje principal que tenga aficiones peculiares como coleccionar mariposas, ediciones diferentes de El guardián entre el centeno o salvar damiselas en apuros saliendo en mallas de una cabina. Cosas heroicas o estrambóticas que lo hagan único. Y sin embargo, que la principal afición del protagonista sea dormir lo convierte en más especial que cualquier otra.

A través de Marcos, su dormilón protagonista, Albert Espinosa nos traslada a un mundo distópico en el que la gente vive su vida como vosotros y yo vivimos la nuestra pero con una particularidad crucial: muchos han dejado de dormir gracias a un medicamento que permite, en una sola toma, permanecer en vela para siempre. La trama de Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo se urde a partir del supuesto de la posibilidad de dejar de dormir y gira en torno a una decisión: la de si el protagonista, que ama el sueño, tomará el medicamento o no. A partir de aquí se articulan varias subtramas que, en ocasiones, parecen estar al mismo nivel de importancia que la principal pero, puesto que la característica fundamental del mundo ideado por Espinosa es el sueño (o la ausencia del mismo), en mi opinión es esta decisión la que vertebra la historia y da pie a todas las demás. Y recalco, decisión. Porque estamos ante una novela de decisiones.

La novela está muy bien contada en primera persona y matizo que muy bien porque a veces los libros en primera tienden a perderse en los vericuetos mentales del personaje que cuenta la historia en una suerte de literatura improductiva que, en este caso, no se da. Todo lo que Marcos nos cuenta tiene un papel en la historia y además, Espinosa consigue desgranarlo poco a poco de manera natural, como si tuviera que ser contado así y no de otra manera, creando un acertado clima de tensión constante sin escamotear de forma poco honesta datos al lector para mantener el suspense. Espinosa lo muestra todo, pero en el momento justo en que debe ser desvelado. Ni antes ni después. Esto, junto con la prosa ágil y sin artificio de Espinosa, contribuye a que la novela se lea de una sentada.

Sin embargo, quizá sea conveniente avisar al lector potencial de que, por mucho que el texto enganche y pida que no lo dejes en la mesa hasta el día siguiente, no es mala idea ir poco a poco, porque la historia es... incómoda. Como una decisión. Espinosa plantea un dilema moral tras otro que el lector se va proponiendo y resolviendo al mismo tiempo que el personaje, sin que el resultado tenga que ser necesariamente el mismo. Ésa esa otra de las grandes aportaciones de la novela: que trasciende la literatura para “obligar” al lector a hacerse preguntas: ¿qué harías si muriera la persona a la que más quieres en el mundo? ¿y si pudieras dejar de dormir para siempre? ¿qué harías si pudieras ver los recuerdos más importantes de la gente? ¿y si pudieras conocer el futuro? ¿querrías conocerlo aun sabiendo que eso tendría consecuencias en tu presente? Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo es la búsqueda constante de respuestas, en el personaje y en uno mismo, una búsqueda que ayuda a un mejor conocimiento propio mediante el personaje, por comparación de las elecciones de cada uno en cada situación.

Entrando en lo que es la historia distópica en sí y sin desvelar nada de la misma, en mi opinión se trata de un argumento construido sin fisuras en el que los elementos extraordinarios encajan a la perfección dentro del ambiente que Espinosa crea desde la primera frase y que dan como resultado una novela creíble a pesar de ser cercana a la ciencia ficción.

Formalmente hablando llama la atención la división en capítulos por lo original y acertado de los títulos que acompañan a cada uno de los mismos. De hecho, yo diría que los títulos de cada capítulo son “mejores” que el título del libro en sí, ya que para comprender cuán bien está titulada esta obra de Espinosa es necesario haberla leído entera y hasta llegar ahí, el título crea bajo mi punto de vista prejuicios inmerecidos hacia ella.

Siempre he pensado que lo peor que les puede pasar a un libro y a una persona es parecer lo que no son y que los conozcan de oídas. En el caso del libro que nos ocupa, antes de leerlo estaba convencida de que se trataba de un libro de autoayuda y como no hay género que me resulte menos atractivo, lo cierto es que era uno de esos libros que veía en las estanterías de las librerías y que, por mí misma, no hubiera comprado jamás. Las opiniones sobre él que tenía tampoco invitaban demasiado a su lectura. No porque fueran malas (que no lo eran) sino porque no dejaban claro que el libro es una novela y no una sarta de consejos sobre cómo ser feliz después de una ruptura amorosa o cómo cambiar tu personalidad para ligar siendo aceptado socialmente.

Así que, después de leerlo y comprobar por mí misma que no sólo no es un libro de autocompasión sino que se trata de una novela de lo más original, me quedo con dos enseñanzas fundamentales que se aplican, a mi parecer, tanto en los libros como en la vida, en una especie de metaliteratura vital: que es aconsejable meditar bien si queremos conocer nuestro futuro (por si trae consecuencias en el presente) y que para juzgar un libro con propiedad, primero hay que leerlo. Os recomiendo, encarecidamente, que le deis una oportunidad a éste y que si lo hacéis, tengáis a mano una libreta. Os vais a encontrar con un buen puñado de reflexiones y frases con las que os sentiréis tan identificados como para querer que no se os olviden.

Publicado por Casiopea   


8 comentarios:

  1. Tengo el libro en el ebook hace tiempo, y realmente no sabía qué esperar de él. Ahora con tu reseña me han entrado más ganas de leerlo, así que en cuanto termine el que tengo empezado, creo que ya sé cuál va a caer.
    Curiosa la afición del protagonista, a mí también me gusta demasiado dormir :P

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    1. Si te pones con él, cuéntame qué te parece :) Se lee rápido (yo me lo leí en nada) y te deja un poso interesante.

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  2. Parece interesante, me lo apunto. Gracias por tu reseña.

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    1. Gracias por leerla, Charo :) Perdón por haber tardado un mes en responder. Si lo lees, ya me contarás qué te ha parecido.

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  3. Felicidades por esta reseña tan completa, interesante y atractiva. Es tremendamente complicado hablar de la estructura y la calidad de un libro sin desvelar su contenido. Tú lo has hecho.

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    1. Muchísimas gracias Aroa :) Me alegro mucho de que te haya gustado y espero que resulte útil. Siento mucho haber tardado tanto en responder, la neumonía me ha tenido fuera de juego. Pero ya estoy de nuevo por aquí. Un abrazo.

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  4. Que manera la tuya, de reseñar tan perfecto esta historia.
    todo lo que dices es cierto, es un libro maravilloso. Que cualquier persona debería de tener en su estantería, gracias .

    nos leemos pronto. Un abrazo =)

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  5. ¿En qué tiempo y espacio transcurren los hechos de esta novela?

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