Romance del fantasma y doña Juanita, de José María Pemán

Inma 12/27/2013 9 Comments
Romance del fantasma y doña Juanita, de José María Pemán

En el pequeño pueblo de Villaclara, en los años 20, la monótona sucesión de los días, se ve turbada por la llegada del Circo Novedades, de Monsieur Bronchard. En este circo actúa el payaso Tonny, que en realidad se llama Ramón Expósito; un hombre menudo, huérfano, triste y de una existencia que podría calificarse de insignificante. El payaso Tonny se enamora de una joven del pueblo, Juanita, a quien conoce casualmente en una ermita. De este encuentro nace un pequeño romance entre  ellos. Un romance de ventana y reja, de cortas conversaciones entre cuchicheos. Un romance en el que el payaso Tonny oculta su verdadera indentidad a Juanita y se presenta como Antonio Ruiz, contable del circo. Pero un suceso inesperado pone un triste final a este romance y termina conmoviendo al pueblo durante muchos años, enturbiando incluso la fé del párroco. 

El romance del fantasma y doña Juanita, es además una novela costumbrista, que nos acerca al día a día de la vida en un pueblo pequeño andaluz. Nos describe la triste realidad de las mujeres a principios de siglo, las pocas oportunidades que tenían a lo largo del año de salir de su rutina de limpieza y costura. De las pocas ocasiones de las que disponían para conocer a  su posible marido de forma apresurada. De la monótona existencia de las viudas prematuras y las solteronas.

El autor, José María Pemán, de ideología conservadora, fue un prolífico poeta, novelista  y periodista. Muchas de sus comedias se representaron en los teatros de la capital y el romance del fantasma y doña Juanita fue llevada a la gran pantalla.

Publicado por Inma Gallego   

Todo lo que una tarde murió con las bicicletas, de Llucia Ramis

12/20/2013 1 Comment

Todo lo que una tarde murió con las bicicletas habla, como su nombre sugiere, de veranos y vida; de reencuentros familiares y perspectivas adultas sobre el modo en que nos hemos contado el mundo hasta ahora.

Pese a que la autora, Llucia Ramis, advierte que no es un libro autobiográfico, cada página destila ese contarse desde dentro; ese ir arrastrando cada anécdota desde un fondo vuelto al exterior que busca redimir en cada gesto. 

La protagonista de esta historia regresa a casa de sus padres, con 35 años, después de quedarse sin trabajo. Sin perspectivas de mejora inminente, sin pareja y bajo el desengaño de saber que no era el futuro la línea recta que se le había prometido, comienza a analizar, bajo su óptica adulta, lo que ha sido el bagaje de su familia y cómo ella ha encajado en ese conjunto de vida. Bajo la tutela de un parentesco peculiar –incluidos unos abuelos belgas, con el cambio cultural que eso implica-, Ramis va recordando cómo se fueron fraguando los recuerdos de cada uno de ellos. Es muy curioso ver cómo la intuición de niña, o de adolescente, supo dar cuenta de la realidad de cada situación, y cómo esa descripción infantil es la misma que sirve al lector ahora para captar la totalidad de lo descrito. Especial atención merece el encuentro con un antiguo novio de la madre, o el capítulo dedicado al abuelo, en una mañana los dos solos en la casa. Tal y como se señala en el prólogo a la obra, digna de Amor, de Haneke. 

El texto está plagado de comparaciones que, a nivel literario, consiguen hacerse muy vivas y dan al relato la frescura de saber que, pese a no formar parte de esa familia, cualquiera podría entender lo que en ella se vive y hacerlo propio –la referencia a las bicicletas en la primera página ya es ejemplo de ello; o la comparativa entre Mitford y Bridget Jones-. No hay un intento de aclarar cuentas con el pasado, pero sí parecen cerrarse etapas al poner por escrito lo que una vez pasase. Aclarar el pasado desde el presente, para saber qué lugar ocupa cada uno de los personajes, y cerrar la historia como tantas veces todos lo hemos hecho; con un aperitivo en una terraza, con unos cacahuetes; con una risa que se encuentra que los veranos siguen vivos y aún por sacudir.


     CHARO BEJARANO
                                                               

El mal de Judas, de James Rollins

12/17/2013 8 Comments

Nueva reseña, esta vez dedicada al libro que acabo de terminar El mal de Judas (Roca Editorial), de James Rollins, un autor al que no conocía, y que resulta ser el seudónimo que éste ha utilizado para publicar algunas de sus novelas. También ha escrito bajo el nombre de James Clemens. El verdadero nombre del autor es Jim Czajkowski. Los tres nombres desconocidos para mí.

El mal de Judas es una novela que aprovecha los viajes del famoso Marco Polo para preparar una trama en la que se intenta salvar a toda la humanidad de un virus capaz de asolar el planeta. Todo comienza con el secuestro de un barco científico al que llegan un grupo de terroristas con la única persona enferma que está combatiendo el virus y a la que los científicos de abordo tendrán que estudiar para descubrir el antídoto. Enfermedad que hace que te vuelvas un hambriento feroz y que de hecho comas carne humana cual zombie se tratase. No sé vosotros, pero yo ya estoy un poco cansado de la fuente inagotable zombie.

La trama de la novela es sencilla: malos que intentan hacerse con el control de la pandemia para tener bien agarrados a los gobiernos, pero también, como siempre, el gobierno americano, con su agencia Sigma, hará que los terroristas no se salgan con la suya y así poder ser ellos, de nuevo, los salvadores del mundo.

Es un libro que combina el misterio con la acción y la historia con la ciencia, y que nos lleva, cómo no, desde el Vaticano hasta las ruinas de Angkor en Camboya, donde finalmente termina el libro y donde se produce el encuentro de los buenos con los malos, donde se halla la cura para la enfermedad y donde se descubre el lenguaje de los ángeles.

Lo mejor del libro, sin duda, son los viajes que realizan a las ruinas de Angkor, totalmente desconocidas para mí, que el autor describe bastante bien. Por lo demás el libro es pasable, tipo película de sobremesa, que casi invita a que te eches la siesta.

Libro que se vende como un thriller trepidante, según pone en la tapa, pero que a mí no me ha parecido para tanto. Recomendable si no tienes otra cosa que leer o si te lo dejan, porque no merece la pena comprarlo.


Publicado por David    

El cebo, de José Carlos Somoza

12/16/2013 2 Comments


"Todo el mundo es un escenario y los hombres y las mujeres, meros actores." W.Shakespeare 


Con esta cita comienza El cebo (Plaza y Janés), donde José Carlos Somoza, demuestra una vez más que la intriga, la muerte, los escenarios oscuros y barrocos y las grandes protagonistas femeninas no son patrimonio nórdico. 

El guiño a Shakespeare no se agota en esta cita, ni en las que encabezan cada capítulo de esta novela a mitad de camino entre el thriller futurista y la novela negra por buscarle un encaje, sino que se funde con la trama de forma indivisible, de modo que la mejor guía de lectura son sin duda las obras completas del genio británico (o en su defecto Wikipedia).

Un futuro cercano, una mujer fuerte, valiente pero con una faceta oscura; un asesino en serie, y una novísima forma de lucha contra el crimen basada en dar al asesino lo que desea.

Más allá de la trama y como sucedía en Clara y la penumbra, cuando cierras el libro además del regusto de la historia una duda inquieta se cuela en tus pensamientos, en este caso ¿realmente hay algo nuevo bajo el sol tras el estudio de la naturaleza humana que nos regaló Shakespeare? ¿realmente somos tan distintos como nos creemos?

Publicado por Pilar Vaquero   

La tribu maldita, de Víctor Fernández Correas

Casiopea 12/13/2013 8 Comments

"Hubo un tiempo en el que el hombre no fue el único dueño de la tierra. 
Hubo un tiempo en el que el hombre tuvo que disputar su territorio con los animales para sobrevivir. 
Hubo un tiempo en el que el hombre vivió con miedo. 
Hubo un tiempo en el que, después de contemplar las estrellas, el hombre cerraba los ojos y solo esperaba abrirlos hasta el día siguiente para ver el sol.
Hubo un tiempo en que el hombre aprendió a ser hombre".

De esta forma tan prometedora como plástica y contundente empieza La tribu maldita (Temas de Hoy Novela, 2012), la segunda novela de Víctor Fernández Correas. La historia transcurre en la prehistoria española, concretamente hace 400.000 años, y está ambientada en la burgalesa sierra de Atapuerca y basada en los fósiles de homo heidelbergensis encontrados en el yacimiento de la Sima de los Huesos. Fernández Correas nos cuenta la historia de la tribu del chamán Anar en busca de una tierra mejor donde vivir. A través del propio Anar, del cazador Kamu, de su hijo Numu y de la misteriosa pelirroja Kanai, que parece atraer la desgracia sobre todo el que se le acerca, el autor desgrana los avatares de un grupo particular que se extrapolan a las andanzas de la especie en general y que tratan de poner explicación novelada a la excepcional acumulación de cadáveres con una sola pieza de industria lítica (el bifaz Excalibur) encontrada en la Sima de los Huesos.

La novela va de menos a más (de lo particular del grupo a lo general de la especie) en un ritmo no demasiado frenético ni con una tensión desmedida pero sí constante: como una especie de selección natural aplicada a la ficción literaria. Como si la propia novela estuviera escrita en sí como un proceso evolutivo de personajes, ambientes y de su propia forma interna. Igual que el proceso evolutivo, el final de La tribu maldita es abierto. Y puesto que la evolución no es lineal, en el libro las historias se ramifican aunque haya una línea argumental predominante y clara.

Entrando en detalles, hay tres motivos que la hacen no sólo recomendable, sino imprescindible.

El primero es que La tribu maldita está muy bien escrita. Y no es poca cosa: no todos los libros que se publican están bien escritos desde el punto de vista meramente lingüístico y formal. Víctor Fernández Correas utiliza un lenguaje rico y a la vez sencillo y comprensible para el lector medio, con el que consigue enganchar a la historia del clan de Anar y, al mismo tiempo, hacer una sutil labor de divulgación científica a través de la literatura de ficción. Leer La tribu maldita hace desear aprender un poco más sobre los fósiles que inspiran la novela y sobre el conjunto de yacimientos de la sierra de Atapuerca.

Lo segundo a tener en cuenta es el rigor científico con el que está urdida la trama. Es una novela escrita desde el conocimiento y eso se nota. A partir de la literatura científica existente sobre los yacimientos (y que es harto extensa), Víctor ofrece a lo largo de 480 páginas una reproducción fiel de lo que se sabe sobre los paisajes, la vegetación, los animales y sobre todo de los grupos humanos que coexistían hace 400.000 años en la península ibérica, con sus peculiaridades evolutivas y psicológicas. La tribu maldita nos permite asomarnos al modo de vida de los homínidos de hace 400.000 años en cuanto que cazadores y recolectores, a sus hogares, a su industria y economía pero, sobre todo, a su organización abstracta como grupo humano, a sus creencias, a su hipotética e incipiente mente simbólica, a sus miedos, sus sentimientos. Y lo hace para permitirnos entrever aquello que empezaba a hacerlos humanos.

Víctor cuida en este sentido los detalles hasta el punto de elaborar un lenguaje propio de las tribus de la época basado en las evidencias científicas sobre sus capacidades cerebrales y cognitivas y las características de sus aparatos fonador y auditivo. El detalle se concreta en un lenguaje que se glosa al final del libro en treinta y siete palabras a través de las que la tribu de Anar y sus coetáneas se comunican entre ellas y empiezan a nombrar aquello que les rodea. Y sobre todo, nos lo traen a nosotros de una manera creíble, hasta el punto de que cuando la novela acaba deja la impronta de que, ciertamente, eso pudo ser así. Ni los nombres de los personajes parecen elegidos al azar.

Semejante grado de detalle sólo es posible gracias a un descomunal trabajo de documentación previo a la novela. El que Víctor demuestra en La tribu maldita es ejemplar y de agradecer. Para completar el trabajo de divulgación, el autor incluye al final una nota especial en la que se habla, en clave científica y no ya de ficción, de los yacimientos, la especie humana y los miembros en concreto que han motivado la novela. Muy acertado incluir esta parte que, si bien satisface la curiosidad, deja con ganas de más. Y eso, en este caso, es bueno.

La tercera razón por la que es una delicia leer La tribu maldita es que, más allá de la historia de supervivencia que vertebra la novela (el sueño de Anar en busca de una tierra de promisión para su pueblo en lo que recuerda, en un paralelismo con las Sagradas Escrituras, al periplo de Moisés buscando lo propio para el pueblo de Israel), lo verdaderamente valioso es, bajo mi punto de vista, que permite al lector meterse en la cabeza de homínidos que vivieron en Atapuerca hace 400.000 años y comprender mejor cómo era su vida y cómo funciona la evolución, sobre todo mental.

Para lograr todo eso, Víctor ha hecho un espléndido ejercicio de objetividad, presentándonos a los personajes bajo el propio prisma de su especie y no de la nuestra, sin comparaciones, mostrando en todo momento una historia carente de prejuicios de especie. Cabe destacar en este sentido que el autor ha dibujado con pocos mimbres personajes complejos (y no planos, como se encuentra en otras novelas del género), que huyen de los estereotipos de especie sin abandonar la esencia de la misma (Fernández Correas nos presenta personajes bien definidos conforme a su especie y desarrollo cerebral pero dejando margen para la evolución hacia un mayor grado de humanización), personajes que se desarrollan conforme va transcurriendo la novela y con quienes incluso podemos sentirnos identificados, pues tienen los mismos miedos e incertidumbres sobre la vida que nosotros, solo que a su manera.

Hace tiempo leí a Juan Luis Arsuaga, codirector de las excavaciones de Atapuerca y quien lidera el equipo de la Sima de los Huesos (de donde proceden los fósiles que inspiran la novela, recordemos) unas declaraciones en las que decía que a él le gusta pensar que la paleontología es una ciencia que habla de personas que vivieron hace muchos años, no de personas que murieron hace muchos años. La tribu maldita hace buena esta filosofía. Y es, en suma, una novela a la altura de los yacimientos que la inspiran.

A los quince años, nuestra profesora de Lengua del instituto nos hizo leer El Clan del Oso Cavernario, primera novela de la exitosa saga prehistórica de Jean M. Auel. Ese mismo año, nuestro profesor de Filosofía nos mandó leer La especie elegida, primer libro de Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez sobre evolución a partir de lo descubierto en la sierra de Atapuerca. Desde que leí el primero de la saga del Clan del Oso Cavernario (que he devorado entera) tenía el deseo de que alguien escribiera una novela prehistórica ambientada en Atapuerca. A los quince años me apasioné por la evolución, desde los puntos de vista científico y literario. He de decir que, personalmente, La tribu maldita es esa novela que estaba esperando. Y me gusta pensar que, de poder contarnos lo que sucedió en la Sima de los Huesos hace 400.000 años, Anar, Kamu, Numu y Kanai nos dirían que sucedió exactamente así.

Publicado por Casiopea   

Un lugar afortunado, de Loredana Limone

12/12/2013 5 Comments

¿Un encargo? ¿Un honor? ¡Un placer! Saber que una autora se ha puesto en contacto con El buscalibros para que reseñemos su primera novela, es todo un placer del que nos sentimos muy orgullosos. Por eso quiero agradecer a la editorial Alevosía que nos facilitara una copia del libro. Y por su puesto a Loredana Limone, que a través de Facebook se puso en contacto con nosotros y nos hizo partícipes de esta manera de su primer éxito literario.

Aunque Loredana no es nueva en esto de escribir libros, ni de ser famosa. Esta italiana es autora de libros de literatura infantil y gastronomía con cierto éxito en Italia, donde ha obtenido una mención especial en I Premio Literario Federico Fellini. Es en Italia donde también dirige un taller de escritura creativa con el nombre de Sabores Literarios (Sapori-letterari en italiano) a través del que pretende entender la construcción de textos como una suma de ingredientes bien ordenados que resulten un "buen menú" literario.

Algo de esto hay en su primera novela Un lugar afortunado (Borgo Propizio es el título original en italiano). Loredana ha elegido perfectamente a los personajes, les ofrece una localización ideal, les prepara una trama divertida, entrelazada... y todo para ofrecernos un perfecto "plato único" cargado de amor, humor, situaciones inverosímiles, enredos, supuestos robos... y leche, mucha leche.

Imagen: ippogrifo
Borgo Propizio es un pequeño pueblo italiano, olvidado por las administraciones locales, que goza una quietud absoluta, solo alterado por los chismorreos de sus aburridos vecinos. Mariolina y Marietta forman parte de ese paisaje, aunque en muy distintas posiciones. La primera, de carácter abierto, es funcionaria del ayuntamiento. La segunda, una artista del ganchillo, trabaja en casa haciendo prendas de ese noble arte. Ruggero, un albañil también soltero y con cierta solvencia económica, realiza unas obras de acondicionamiento en un local comercial de ese alejado pueblo, para la hija de Cesare, su abogado. Belinda quiere abrir una lechería, haciendo realidad el sueño de vivir de lo que más le gusta, le leche, además de romper con su anterior vida, marcada por el desamor. Cesare, infeliz al ver que su hija quiere abrir un local de dudoso éxito en aquel recóndito lugar, que además aseguran está embrujado, vive con la tristeza de la marcha de su mujer, Claudia, que lo abandonó no hace demasiado tiempo, poniendo fin a una relación en la que Cesare solo había aportado ausencias y que ahora trataba de recuperar sin saber muy bien cómo.

Un chispazo pone en funcionamiento la maquinaria para relacionar a todos los personajes de la novela. Y no solo a los que acabo de mencionar, sino a otros más que son los nexos de unión entre unos y otros, como Ornella, tía Letizia... Ese chispazo ocurre cuando Ruggero atropella a Mariolina e insiste en acompañarla al hospital, no tanto por la gravedad de la lesión, sino por la perspectiva de una posible cita. Es entonces cuando Ruggero repara en los azulejos con forma de vaquitas que debía de colocar en la lechería y que por más que busca no encuentra, pero que son importantísimas para Belinda, que decide comprobar por si misma la marcha de la reforma conociendo a Mariolina y Marietta. Pero también constata el amorío del albañil con Mariolina y de las desdichas de Ornella, recién separada de su marido...

Y así durante 250 páginas en las que no cabe el aburrimiento. Mediante una escritura dinámica, Loredana consigue dar forma a todos los personajes entrelazando sus historias con las de los demás personajes. No hay un protagonista absoluto, sino que la propia historia va creciendo capítulo a capítulo, como la bola de nieve que se hace más grande cuanto más rueda. Borgo Propizio se convierte en un escenario por el que entran y salen personajes a su antojo, dibujando con su rastro una fina malla en la que todos caen tarde o temprano.

Sin duda, las referencias cinematográficas son obligadas. La trama parece sacada de un película de Vittorio de Sica, o de alguna comedia actual como Manuale d'amore, incluso Love actually. Y eso me encanta del libro. De cualquier pequeño detalle nace una nueva historia que a su vez se une con otra que ya antes se había iniciado. Es como el ganchillo de Marietta: a cada extremo se van añadiendo otros más resultando una bonita historia de múltiples caras.

Seguro que en las fechas que nos encontramos, cualquiera tiene ganas de pasar un buen rato leyendo junto a una taza (el contenido lo dejo a vuestra elección) bien humeante mientras descansa y retoma fuerzas. Esta es la novela ideal para esos días. Por momentos se siente la necesidad de abrir el libro y quedarse allí sentado viendo como  Mariolina llora por Ruggero, o Belinda se enfada por sus vaquitas que no aparecen. Borgo Propizio recobra vida cada vez que retomas la lectura y te llena de energía positiva.

Desde luego que el "menú literario" que nos ha preparado Loredana es merecedor de una estrella Michelín como poco. Espero que la disfrutéis.

Nota. Gracias a mis compañeros de El Buscalibros, por dejar que fuera yo el encargado de comentar este libro. Gracias a Alevosía por el libro. Loredana, grazie mille per avere contattato il team di El Buscalibros per avere una recensione del tuo primo romanzo. Ti ringraziamo per la fiducia. Auguri!!

Publicado por Carlos Masó   

Genealogía de una bruja, de Benjamin Lacombe y Sébastien Perez

12/11/2013 12 Comments

Fue amor a primera vista. Deambulaba por la sección infantil de una librería cuando al pasar junto a una pequeña mesa, la preciosa ilustración de la portada de un cuento me atrapó. El cuento era la versión infantil de la bella leyenda china Los amantes mariposa, ilustrada por Benjamin Lacombe.

Pero hoy no voy a hablaros de Los amantes mariposa, quizá otro día. Hoy quiero que conozcáis la maravillosa Genealogía de una bruja, una edición especial de coleccionista compuesta por dos cuentos ilustrados, La pequeña bruja y Grimorio de brujas y hechizos, escritos por Sébastien Perez y Benjamin Lacombe, e ilustrados también por este último.

 
En La pequeña bruja, conoceremos a Lisbeth, una niña especial con un inquietante don, a quien sus padres no prestan suficiente atención. Las vacaciones de Navidad las pasará en casa de su abuela Olga, la única que entiende el don de la niña. Un día, jugando en el desván con su amigo Edward, descubrirá un misterioso libro, Grimorio de brujas y hechizos, que despertará su curiosidad, pero la abuela de Lisbeth sorprende a los niños antes de que puedan abrirlo y, muy enfadada, se lo arrebata de las manos. Después, Edward desaparecerá, y este hecho provocará que, Lisbeth, desobedeciendo a su abuela, lea el libro, conociendo así la verdad sobre su abuela e incluso sobre ella misma. Y esta verdad será la que ayude a la pequeña Lisbeth a encontrar a su amigo Edward.


El Grimorio de brujas y hechizos es el misterioso libro que Lisbeth encuentra en el desván de su abuela. En él encontraremos una genealogía de brujas, una pequeña compilación de recetas y sortilegios, además de un breve vocabulario. Lilith será quien comenzará esta genealogía, la primera bruja, haciendo un pacto con Belcebú a cambio de que éste le conceda poderes para poder llevar a cabo su venganza. Ella será la que origine esta estirpe de mujeres con dones especiales, mujeres fuertes, diferentes y, en ocasiones, crueles, que elegirán en qué modo quieren utilizar sus poderes. Algunas de las brujas que aparecen en esta genealogía están basadas en mujeres que realmente existieron, como la misteriosa dama que sirvió de modelo para la Mona Lisa o Juana de Arco, otras están inspiradas en la antigua mitología como Isis o Medusa , e incluso en cuentos populares como Blancanieves.

Ambos libros están bellamente editados, cuidando al detalle elementos como la tipografía o la encuadernación, que resaltan aún más si cabe la magnífica armonía entre texto e ilustración. La belleza de las ilustraciones de Lacombe salta a la vista, una belleza en ocasiones gótica y oscura, pero sin perder un ápice de ternura. Del trabajo de Benjamin Lacombe destaco tres cosas: el detallismo de sus ilustraciones, la combinación de sus colores y la mirada de sus personajes, una mirada especial con un destello de melancolía. Y Sébastien Perez no se queda atrás, contador de grandes historias en un reducido número de páginas,  forma un sensacional tándem junto a Lacombe.







Y si pensáis, queridos lectores, que hay demasiada ilustración y poca letra, y que esta clase de literatura no os va y queréis algo más maduro, Lacombe se atreve con todo. Os presento el oscuro objeto de mis deseos, una edición de Cuentos Macabros de Edgar Allan Poe traducida por Julio Cortázar, con texto de Baudelaire sobre la vida de Poe, e ilustraciones de Benjamin Lacombe. Una joya que algún día espero poseer, y quien sabe, quizá se convierta en una futura reseña. Algún día...


Publicado por Carmen Aguado   

¡Muuu!, de David Safier

12/10/2013 8 Comments

Llego a la biblioteca y le pregunto a la bibliotecaria si tiene algún libro que ofrecerme. Ya conoce mis gustos y cuando hay algún título sugerente que cree que pueda gustarme, me hace recomendaciones e incluso me ha llegado a guardar alguno bajo el mostrador, pero no se lo digáis a nadie, es un secreto. Esta semana me ofrece ¡Muuu! y mi cara es un poema, especialmente cuando veo la tapa (¿De verdad me está ofreciendo un libro de vacas? ¿Dónde está mi Mª José, que me la han cambiado?). Se da cuenta de que no estoy muy por la labor de llevarme el libro y me dice que si no he leído Maldito Karma, y mi respuesta es que no. Insiste en que David Safier es muy bueno. Cojo el libro, leo la sinopsis y le doy una oportunidad. Antes de nada, tengo que decir que efectivamente me ha gustado y que me alegra haberle dado la oportunidad. 

¡Muuu! es una fábula sobre la búsqueda de la felicidad con un toque de humor que viene muy bien. Podría ser una historia bastante normal, salvo por la protagonista, que es una vaca. 

La que lleva el peso de esta historia es Lolle, una vaca del norte de Alemania que nada más comenzar la novela, descubre a su toro, Champion, con otra vaca. Su sueño de ser feliz y formar una familia con Champion se destruye, y ella es arropada por sus dos mejores amigas: Hilde, una vaca madura con un humor algo ácido, y Rabanito, la típica amiga feliz que siempre ve el vaso medio lleno. Además de enterarse de que su toro la engaña, también se entera de que el ganadero quiere vender la finca en la que viven y sacrificarlas a todas para convertirlas en hamburguesas. Aterradas, las pobres vacas no saben qué hacer, y en ese preciso momento aparece Giacomo, un gato aventurero que les habla de un lugar en el que las vacas no terminan entre dos rebanadas de pan, y encima son tratadas como algo sagrado. Así que esa misma noche, Lolle empieza a guiar a su particular vacada hacia la India. Un grupo formado por Lolle, Hilde, Rabanito, Giacomo y Susi, la vaca roba novios, (la pobre Lolle no cree en su mala suerte cuando la vaca que más odia, se une a su grupo) emprenden un viaje que estará lleno de aventuras, confesiones, momentos de pena y humor, sobre todo humor. 

Una historia divertida, de la que podemos extrapolar muchas anécdotas a nuestra propia vida: cómo afrontar los miedos, qué actitud debemos tener para poder conseguir nuestras metas y el valor de la verdadera amistad.

Publicado por ClaudiaPina   

El Clan del Oso Cavernario, de Jean M. Auel

12/09/2013 21 Comments

Hoy vengo con la reseña que no tocaba. Una serie de sucesos durante el fin de semana han hecho que me decida a reseñar uno de los libros a los que más cariño le tengo, y que habré leído unas cinco o seis veces. Es el primero de una serie de seis, aunque sólo os dejaré reseña del primero, el que para mi gusto es el mejor de la sexalogía. 

El Clan del Oso Cavernario es la historia de cómo Ayla, una niña cromañón, pierde a su familia en un gran terremoto. El primer libro de esta serie, llamada Los Hijos de la Tierra, fue escrito en el año 1980 y yo lo leí cuando tenía aproximadamente unos 12 años, y ya entonces me cautivó la fortaleza de su protagonista, a quien la recogen una tribu de Neandertales, y la instruyen en sus costumbres. 

Ya desde el primer momento podemos apreciar las dificultades que tendrá para adaptarse a esta nueva familia adoptiva, quienes no emiten sonido alguno, sino que se comunican con las manos, a través de gestos. Ayla deberá aprender la sumisión de las mujeres del Clan, y enfrentarse al deseo mezcolado con miedo de los hombres del mismo, quienes la verán como un ser feo, raro y en ocasiones casi embrujado, por su forma de andar, su pelo claro, y no solo sus diferencias físicas sino las de su carácter. Esto le ocasionará problemas muy graves con el hijo del Jefe del Clan, quien utilizará su fuerza física para someterla en varias ocasiones a lo largo de esta primera historia.

No quiero desvelar demasiado de la historia porque realmente creo que es un libro que debería catarse al menos una vez en la vida, y si lo probáis no podréis soltarlo, y así poder conocer a Ayla, la mujer cromañón, a Iza, su madre adoptiva y experta herbóloga del grupo (los pasajes sobre botánica del libro son una delicia, la combinación y la creación de ungüentos), y a mi personaje favorito; Creb, hermano de Iza y curandero del clan, quien ejerce una especie de profesión de chamán dentro del grupo, y quien nos transportará y adentrará en la conciencia colectiva del grupo y en su particular visión del mundo espiritual.

Salvando algún error de tipo que se le ha encontrado posteriormente, el libro, altamente descriptivo, es una auténtica delicia. Aprovecho mi reseña de hoy para dedicársela a mi abuela Gregoria, quien decidió marcharse este sábado, una mujer con una fuerza parecida a la de Ayla, y con un amor igualmente incondicional para los suyos. Allá donde estés te echaremos de menos, aunque me queda el consuelo de que por fín te reunirás con tu amor, quien te cantaba esto cada vez que tenía ocasión. Te quiero.

Publicado por Cristina Serrano   

Naturaleza infiel, de Cristina Grande

12/08/2013 2 Comments

Naturaleza infiel es la primera novela de la escritora aragonesa Cristina Grande (Lanaja, Huesca, 1962) tras dos libros de relatos, La novia parapente y Dirección noche, muy bien recibidos en su momento por la crítica, alabados por Antón Castro, Ignacio Martínez de Pisón o Enrique Vila-Matas, y que le valieron a su autora las comparaciones con Antón Chéjov e incluso reminiscencias de Dorothy Parker o Charles Bukowski.

Cristina Grande nos cuenta en primera persona la historia de Renata y su familia, vista desde los ojos de la protagonista, situada en su mayor parte en una época de cambios, descubrimientos y recién adquirida libertad como fue la década de los ochenta; no faltarán las drogas, el sexo o los cambios tecnológicos e ideológicos, pero tampoco faltará el amor en todas sus formas: por un novio, por una madre, por una hermana drogadicta... Hay quien ha visto en esta novela un claro reflejo de la sociedad de los ochenta, aunque esta no era directamente la intención de la autora, que simplemente la situó en esa época porque era la que le había tocado vivir.

Nos encontramos con una historia en ocasiones muy dramática, de amarga lectura, contada con sencillez y crudeza de palabras. Sin embargo la autora no se regodea en ello, sino que más bien lo suaviza. Lo suaviza con la personalidad tranquila e inocente a veces de la protagonista, o introduciendo pasajes de humor, pero un humor venenoso, casi negro, de ese que te deja la sonrisa helada. Así pues, nos encontraríamos ante una novela de contrastes, de drama y humor contados con naturalidad, como la vida misma. Ismael Grasa comparó la lectura de este libro con el hecho de oler un rosal, pues sales lleno de arañazos pero con el placer de haberlo olido.

En Naturaleza infiel, aunque tratándose de un género más extenso que el que acostumbra a tratar Cristina Grande, consigue conservar su voz y su estilo narrativo. Sin embargo, aunque se trate de una novela que sigue una misma historia protagonizada por un mismo personaje, Renata, está compuesta por breves fragmentos, cada uno con su título y con una extensión no superior a las cuatro páginas. Como si fuera un álbum de fotos, o como recuerdos de la vida de la protagonista que le van viniendo a la cabeza sin un orden aparentemente coherente, pero que construyen una historia y un personaje. Esto recuerda sin duda al género del relato corto cultivado anteriormente por la autora, pero en esta ocasión yendo más allá.

Una narrativa sencilla, frases cortas, capítulos breves, estilo crudo… con estos ingredientes Cristina Grande elabora la historia, vista desde los ojos de Renata, de una familia nada ideal, pero dolorosamente real.

Los años de peregrinación del chico sin color, de Haruki Murakami

12/06/2013 23 Comments

¡Y por fin llegó Murakami a mi vida! Envuelto en un sencillo papel verde, mi primer Murakami me esperaba. Hasta ese momento habían sido muchas las referencias que había tenido de él, muchos los comentarios, y todos en el mismo sentido: tenía que leer un libro de Haruki Murakami. Ahora que ya me he estrenado en la biblioteca de Murakami, puedo entender mejor expresiones que siempre había oído para referirse al genial autor japonés. La belleza Murakami, los silencios Murakami, el Tokio de Murakami, la música de Murakami, el deporte de Murakami...

El azar ha querido que tras ese sencillo envoltorio apareciera Los años de peregrinación del chico sin color editado por Tusquets en la Colección Andanzas. Lo cierto es que la nueva novela de Murakami ha sido récord de ventas en Japón el verano pasado y no sería de extrañar que lo fuera en Europa, teniendo en cuenta el tirón de ventas navideño que posiblemente tenga.

Yumebitsu
Los años de peregrinación del chico sin color es un viaje introspectivo por la vida de su protagonista Tsukuru Tazaki. Un joven ingeniero técnico, dedicado al diseño de estaciones de tren, que tiene marcado a sangre y fuego un suceso de su adolescencia que condiciona todas las relaciones personales que hasta ese momento ha emprendido. La esperanza de un nuevo amor y la necesidad de cerrar todas las brechas de su vida anterior, le llevan a emprender una peregrinación en busca de respuestas para preguntas que se habían perdido en el tiempo.

El leitmotiv de la novela es la obra musical de Franz LisztLos años de peregrinación, que aparece de forma recurrente en cada una de las tres etapas más significativas de la vida de Tsukuru. Aunque se hace mención a todas composiciones que Liszt realizó para su obra, la más significativa y relevante es Le mal du pays, pieza de extraordinaria belleza que recrea la "melancolía que la contemplación de un paisaje bucólico despierta en el alma". En este leitmotiv se aprecia la intención de Murakami de asemejar el viaje físico que Liszt realizó, con el viaje en busca de sentimientos largo tiempo ocultos que realiza Tazaki.

Tal y como yo he entendido la novela, Murakami se introduce en la vida de Tazaki en un momento determinado, y tal como entra, sale. Trata de mostrarnos una etapa concreta, relevante, pero no con la intención de ofrecer una solución final, si no de dejar crecer en el lector la sensación de realidad del protagonista. De que el libro cobra vida cuando ya hemos pasado la última página.

De igual forma, para mí la novela circula en torno a tres grandes conceptos: AMISTAD, SOLEDAD y AMOR.

AMISTAD. Tazaki en su adolescencia formaba parte de un grupo de amigos muy cohesionado, en el que la amistad era un concepto idealizado, casi etéreo, que tejía una malla invisible pero muy fuerte entre todos los miembros. Una peculiaridad del grupo es que todos menos Tazaki, poseen un apellido que hace referencia a un color. Un dato anecdótico si no fuera porque Tazaki es expulsado del grupo, hecho que desencadena una serie de cambios y acontecimientos trascendentales para la vida del protagonista.

SOLEDAD. La repentina expulsión de su grupo de amigos sumerge a Tsukuru en un estado de letargo en el que todo a su alrededor desaparece. Se convierte en otra persona en una transformación brutal, no solo física, si no también de la percepción de la realidad. No había motivación en su vida.  El suicidio aparece como opción para terminar con la soledad. Solo al final del túnel, cuando ya ha ocurrido en él una metamorfosis, aparece una nueva amistad, un pequeño destello de luz al final del trayecto.

AMOR. Y todo esto por amor. Sentimientos antes tapados con capas de arena, afloran como la roca que hay debajo del desierto cuando sopla el aire. Sara, una nueva esperanza, aparece en la vida de Tsukuru como ese viento que quiere descubrir lo que hay debajo de la arena. Es ella la que impulsa la peregrinación de Tazaki para desenmarañar su turbulento pasado. Es ella la única razón que sigue impulsado al protagonista a zambullirse en lo más cenagoso de su existencia.

Tengo el libro lleno de picos doblados para releer pasajes que para mi son significativos, que me hablan directamente a través de los personajes. Ese es otro de los aspectos que me han deslumbrado de Murakami: la capacidad de imbuirte dentro de la novela y hacerte parte de la misma.

Además de picos, tengo imágenes grabadas. Imágenes de estilo manga, muy cinematográficas, con encuadres que reflejan las personalidades de los personajes. Otras imágenes que me recuerdan a los cuentos de Coelho, a sus historias de finales inciertos con moralejas entretejidas. También las que parecen sacadas de una película de terror del cine japonés, con sus caras níveas de ojos negros y profundos en habitaciones que se vuelven cada vez más pequeñas y oscuras. 

Sé que hay lectores que rehúsan de esta literatura, o que rehuyen de autores mediáticos. Y sé que hay otros que devoran los libros de Murakami, que son fans acérrimos. Por eso hacer esta reseña entrañaba la dificultad de ser un neófito en la literatura de Murakami y tratar de no decir demasiadas barbaridades. Hay mucho fan de Murakami en El Buscalibros y eso impone. Por eso que solo puedo recomendar que leáis este libro con un espíritu abierto y así seguro que no os defraudará.

Nota: quiero dedicar esta reseña a mi hermano, portador del envoltorio verde que contenía mi estupendo regalo.

Publicado por Carlos Masó   

Los amantes de Todos los Santos, de Juan Gabriel Vásquez

12/02/2013 Comenta

Los amantes no están hechos para meditar sobre las consecuencias de sus propios actos. Con esta reflexión se activan las cinco historias que dan forma a Los amantes de Todos los Santos, del escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez. Ambientadas dentro de la neblina de las Ardenas belgas, o recorriendo la noche por carreteras desde París hacia el mar, los protagonistas de estas cinco historias transitan dentro de esa misma reflexión, y la obra funciona pues como un conjunto.

Dice el autor que la epifanía de cada historia está en el momento en que el hombre descubre algo esencial sobre sí mismo. Los protagonistas de estos cuentos son personas maduras, sometidas a la tiranía de sus propias costumbres, y que de golpe abren una ventana, y quieren huir: es esa epifanía de la que habla el autor. La separación de lo establecido brilla en el horizonte, como un signo de interrogación, y responder a esa pregunta puede llegar a herir tanto como la rutina. 

Cada uno de los cuentos es una averiguación de por qué se quiere abrir esa ventana; de lo difícil que es el arco que une el pasado y el presente, y de cómo en el tránsito se pierden las motivaciones, especialmente la del amor. Una pérdida que a veces viene por una cuestión de sospecha, como en El inquilino, pequeña obra maestra de un nivel poético mayúsculo, y donde la definición de los celos, ese paraíso del que el propio amante va a desterrarse, está llena de inteligencia y verosimilitud.

En otras ocasiones la epifanía es una bomba de tiempo dentro del protagonista: una angustiosa contrarreloj que le hace abrir la ventana y correr hacia la calle, pues hay que ordenar los sentimientos antes de que sea demasiado tarde. En el café de la République es un relato exigente para el lector, que ve a su protagonista disminuyendo al ritmo de esa cuenta atrás, enfrentado al desorden del orden minúsculo de su vida y la sombra final. La definición de la ansiedad se contagia a las manos que sostienen el libro, y la escritura es un ejercicio maravilloso de funambulismo.

Pero es posiblemente Los amantes de Todos los Santos, relato que también da nombre a la obra, donde la escritura de Vásquez alcanza una mayor sutileza. Su protagonista, cómo no, abre esa ventana a la rutina, y se pregunta: ¿en qué momento había llegado este fracaso? ¿Qué palabras usaría para clausurar las posibilidades? Relato que es un ejercicio de mímesis: todos los elementos están controlados por su autor, dirigidos a un sorprendente final. El manejo del tiempo es clave, y sabiamente se roba y dosifica la información al lector.

Dice el autor que la novela ocupa un espacio cada vez más reducido en la vida contemporánea, y se desconfía de la ficción. De ahí ese torpe reclamo publicitario del basado en hechos reales. La ficción de estos cinco cuentos es, sin embargo, plenamente verosímil, hasta el punto que sus historias se guardan y despliegan luego en el lector, y siguen con él, con la certeza notarial de hechos que han ocurrido. Porque están escritos con elegancia, misterio y una calidad que, ¡menos mal!, no es la habitual de estos días.

Y si la mejor reseña literaria es aquella que hace testimonio de una buena lectura, ojalá haya invocado las palabras adecuadas para, haciendo de médium, contagiar el placer de esta obra. Cinco relatos que hacen abrir cinco ventanas, que miran al pasado y buscan dónde quedó el empuje del amor, que analizan los efectos de su ausencia, y sus alternativas. Relatos escritos con inteligencia y donde se no juega con las emociones del lector, porque el lector está frente a esas mismas grandes preguntas que acechan a los personajes.

NOTA: Por alguna desconocida razón existe otra versión de este mismo libro, también de Alfaguara, y que incluye dos relatos más. En la edición reseñada aquí, del año 2001, solo se incluyen cinco relatos. Es la única edición y volumen de la que dispone la biblioteca municipal de Madrid, y por lo tanto no he podido leer ni valorar los dos cuentos adicionales. 

Publicado por Daniel Dilla

Donde duermen las aguas, de Lorenzo Mediano

12/01/2013 8 Comments

Una joven maestra de Zaragoza, llega a Biescas de Obago. Se trata de Pilar, una interina que solicita destino en este pueblo, pensando que se trataba de Biescas del Alto Gállego. Ella confiaba en que se tratara de este último, por la cercanía a las estaciones de esquí y a Sabiñánigo, donde tendría acceso a las distracciones a las que estaba acostumbrada en la capital. 

Pilar cae en un pueblo pequeño donde las comodidades son nulas y la única concesión que le hace el alcalde, es añadir un bidé a su cuarto de baño, aunque allí un bidé se considera para las mujeres de mala vida. A pesar de la mala relación que parecen tener estos personajes desde un principio, el alcalde Vitorián, querrá evitar a cualquier precio que esta maestra deje su pueblo y vaya a hospedarse al pueblo vecino: Alcid de Solanar, con el cual, desde tiempos remotos, hay lucha a muerte por el agua. 

Novela basada en hechos reales, contada por un abuelo a su nieto con palabras típicas de pueblo de montaña escritas en cursiva. Una novela que cuenta una verdad, una verdad que había permanecido oculta en un apartado valle del Pirineo donde los sueños duermen, donde las aguas duermen… 

En palabras del propio autor: “Una novela de vida, agua y amor”.

Publicado por Peky Marín