La conjura del meridiano, de José Velasco

Inma 11/29/2013 3 Comments
La conjura del meridiano, de José Velasco

Hoy voy a reseñar un libro de literatura juvenil: La conjura del meridiano del autor José Velasco.

Pere Morales, el protagonista de esta apasionante historia nos cuenta en primera persona el gran periplo de su adolescencia. Como, siendo el hijo de un posadero, termina acompañando al astrónomo francés Pierre-François Mèchain en 1793 en sus investigaciones y complejos cálculos para realizar una histórica tarea: medir el meridiano que pasa por Barcelona y así, determinar la longitud del metro. De esta forma, el mundo podrá usar una única medida, ya que en ese momento existían cientos, como libras, arrobas, toesas o millas.

Pero también en esa época existían grupos de personas contrarias al progreso. Esto provocará que Pere, por su carácter noble y valiente, se vea envuelto en situaciones de peligro, aventura y también que descubra lo que es estar enamorado.

Esta historia nos la narra Pere desde la vejez, ya con 90 años, siendo un reconocido astrónomo y amigo de la Reina Isabel II.

Además de un libro de aventuras, se trata de una obra histórica, que nos ubica en la Barcelona de finales del siglo XVIII, unos años después de la Revolución Francesa y en pleno conflicto franco-español.

Recomendable para pequeños y mayores. Yo ya me lo he leído varias veces.

Publicado por Inma Gallego   

Marcas de nacimiento, de Nancy Huston

11/25/2013 2 Comments

Marcas de nacimiento es una novela creada por la escritora canadiense Nancy Huston, de la que puedes conocer más en esta interesante entrevista que concedió al periódico El País. Me lo recomendó una amiga junto con una gran carta de presentación y, aunque ha estado abandonado un año en la mesita de noche, me alegro de haber podido disfrutar de sus 314 páginas. 

La obra está compuesta por los relatos de cuatro niños de una misma dinastía que comparten una marca de nacimiento que se ha transmitido de generación en generación. De esta manera, el libro comienza con la desagradable narración de Solomón, un repugnante y mimado niño norteamericano que ocupa su tiempo contemplando en internet los cadáveres mutilados que deja la Guerra de Irak. A través de sus ojos conoceremos a los protagonistas de Marcas de nacimiento en la edad adulta. Su relato nos revelará quienes son y en qué se han convertido su padre, su abuela y su bisabuela después de los diferentes acontecimientos políticos que marcaron sus infancias.

Continúa con la historia un niño neoyorquino, llamado Randall que se traslada a vivir junto con su familia a una ciudad situada al norte de Israel. Son los años 80, cuando el conflicto en Oriente Medio ocupa diariamente las portadas de los periódicos debido a las masacres de la guerra entre el pueblo judío y el musulmán. Volvemos a los Estados Unidos de los años 60 para conocer a la dueña del tercer relato. La pequeña Sally nos detalla su triste infancia en casa de sus abuelos quienes se encargan de su estricta educación mientras su excéntrica madre, a la que ella adora, opta por dedicarse a su carrera musical. 

Marcas de nacimiento cierra el círculo con la descripción de los primeros años de vida de Kristina, que traslada al lector al seno de una pobre familia en el período más vergonzoso para la historia de la humanidad: la Alemania Nazi. En este último y doloroso relato se descubrirá el secreto que, al igual que la señal,  ha marcado el destino de las cuatro generaciones que aparecen reflejadas en el libro. 

Nancy Huston ha sabido plasmar con gran maestría y originalidad el que fuera su objetivo: "es un libro sobre el impacto de los acontecimientos políticos y familiares, sobre la forma en que se transmiten los recuerdos, sobre como la Historia influye en las historias particulares". La obra, que en sus primeras páginas corre el peligro de aburrir y desagradar al lector, va aumentando gradualmente su calidad, gracias al acierto de la autora reflejando los pensamientos y ocurrencias infantiles. Culmina con un emocionante final, que más que final resulta ser el origen de toda la historia. Con Marcas de nacimiento la autora consiguió el Premio Femina 2006.

Publicado por Aroa Parras   

Mengele: el médico de los experimentos de Hitler, de Posner

11/24/2013 4 Comments

Aquel dia entré en la librería con el simple pensamiento de regalarme un libro. Miré y miré,  pero siempre recaigo en el mismo sitio “Biografias”. Cogí dos o tres hasta que vi uno que me llamó la atención: Mengele. Hasta ese momento nunca había oído hablar de él, pero fue abrir la primera página y me enganchó. Joseph Mengele (1911-1979), jefe médico del campo de Auschwitz de 1943 a 1945, se ha convertido en el símbolo de la perversión de la medicina en la época del tercer Reich y en un activo exponente de las teorías racistas del pensamiento nazi.

Sus famosos y espeluznantes experimentos con bebés y gemelos de origen judío o gitano en busca de tesis que confirmaran la supremacía de depuración de la raza aria, le llevaron a alcanzar la notoriedad y la infamia.

Su sonrisa burlona y su tacto, suave pero mortal, hicieron que le apodaran "el Ángel de la Muerte".

Esta dura y exhausta biografía recoge testimonios de sus colaboradores, familiares e incluso víctimas que podrían haber servido como pruebas irrefutables de la barbarie de sus crímenes en un juicio que nunca llegó a celebrarse.

La vida, la época y la muerte de Joseph Mengele fueron miserables desde el principio hasta el final.

Una biografía muy dura, pero muy interesante a la vez.

Publicado por Mar Romero

El cielo ha vuelto, de Clara Sánchez

11/22/2013 3 Comments

'El cielo ha vuelto', de Clara Sánchez, Premio Planeta 2013, cuenta la historia de Patricia, una guapa modelo, que en un vuelo de trabajo conoce a Viviana, una vidente que le advierte que tenga cuidado ya que alguien en su entorno desea su muerte. Patricia nunca ha creído en este tipo de cosas, de hecho ni siquiera es supersticiosa, pero una serie de accidentes fortuitos hacen que recele y desconfie, y empieza a darle crédito a Viviana. Es así como el mundo firme y feliz de Patricia, queda patas arriba, y ella sale de su burbuja para buscar una explicación a estos sucesos y encontrar a quien quiere hacerle daño. 

A base de los pensamientos de la modelo, que es además la narradora de su propia historia, comenzaremos a conocer a Elías, su marido y pintor frustrado; a Irina, una de las cabecillas de la agencia de modelos para la que trabaja; a Manuela, una joven modelo que viene pisando fuerte; a Jorge, representante de Elías en el mundo del arte; y a Carolina, hermana de Patricia que parece que no lleva bien que toda la suerte fuera para su guapa hermana. 

Una historia de la ceguera propia de una persona que es incapaz de hacerle daño a nadie, y por lo tanto piensa en que nadie le hará daño a ella; una historia de cómo nace la desconfianza; de cómo actuar frente a hechos imprevisibles que afectan tanto a tu vida profesional como privada; una historia de fachadas, esas que nos construimos para protegernos del mundo y pasar desapercibidos a los demás; y finalmente una historia llena de secretos que acaban saliendo a la luz. 

Altamente recomendable, tanto por la historia contada, como por cómo se cuenta. Sin duda, un premio merecido. 
«—Debes rebajar el miedo al mínimo, porque el miedo es caníbal, se alimenta de la inteligencia, la devora y no te quedará suficiente para aprender y existir en toda tu plenitud. Cuando tengas miedo expulsa todo el aire que puedas en una bolsa de plástico, ciérrala fuerte y tírala lejos».      

La ladrona de libros, de Markus Zusak

Casiopea 11/19/2013 13 Comments
“Primero los colores. Luego los humanos. Así es como acostumbro a ver las cosas. O, al menos, así intento verlas”.
Con estas aparentemente inocuas y sencillas palabras comienza Markus Zusak la narración de La ladrona de libros (Lumen, 2007), una novela que sorprende ya desde la primera página. Porque, tras las cuatro frases del principio llega el “pequeño detalle” que nos presenta a la verdadera narradora y que marcará toda la trama: es la Muerte quien, de manera brillante y original, cuenta la historia de Liesel Meminger y se sirve de ella y de la literatura para hablar del horror de la Alemania nazi en la época de la Segunda Guerra Mundial.
Pero, hagamos las cosas bien. 

Como diría la Muerte: primero los personajes. Después la historia. 

Los principales, sobre los que gira toda la trama, son cinco: Liesel (alias “saumensch” y ladrona de libros de brillante carrera), Hans y Rosa Hubermann (alias los padres adoptivos de Liesel), Max (alias el judío del sótano que debe morir y escribe una historia para Liesel en las páginas de Mein Kampf) y Rudy Steiner (alias “saukerl” e imitador de Jessy Owens). 

Junto a estos cinco, Zusak despliega una constelación de secundarios imprescindibles para el desarrollo de la historia. En La ladrona de libros no hay lugar para el azar. Al fin y al cabo, es la Muerte quien ejerce de maestra de ceremonias. Y ella siempre cuida los detalles. 

Ahora sí, vamos con la historia. 

Liesel llega a Molching, un pueblecito cercano a Múnich, cuando ya ha robado el primer libro. Y en un cementerio, nada menos. Vive en casa de los Hubermann, sus padres adoptivos. El señor Hubermann es pintor, aunque su verdadera vocación es tocar el acordeón, algo que aprendió del judío Erik durante la Primera Guerra Mundial. La señora Hubermann lava y plancha para los ricos de Molching pero tiene vocación de rica; quizá por eso es brusca y malhablada, aunque verdaderamente aprecia a Liesel y sus modales rudos no son más que una manera de educarla para que sea lo que considera una mujer de provecho. El mejor amigo de Liesel es Max: alto, desgarbado, judío; con el cabello como un puñado de plumas. Todo lo que cabría esperar de alguien que llega en mitad de la noche pidiendo auxilio a un hombre al que ni siquiera conoce. Rudy Steiner es vecino de Liesel y tiene una obsesión aún más grande que la de ser como Jessy Owens: besar a nuestra pequeña ladronzuela. 

A partir de estos cinco personajes, Zusak crea una trama en la disecciona la Alemania nazi de la Segunda Guerra Mundial: las desigualdades sociales encarnadas en Rosa, el desacuerdo de una parte de la población con los planes del Führer personalizados en Hans, el horror de todo un pueblo (el judío) hecho carne en Max, la solidaridad por lo que crees justo por encima incluso de la familia simbolizado en la protección de Hans brinda a un judío aún a costa de perder para siempre la relación con su hijo pronazi. Y cómo los pequeños detalles como rescatar un libro de una hoguera pueden traer consecuencias peores que quemarte las manos: pueden suponer la muerte. Incluso aunque seas una niña. 

Pero La ladrona de libros es mucho más que un relato costumbrista sobre el horror. Mucho más que otro libro con la excusa del Holocausto. Muchísimo más que una novela juvenil. La ladrona de libros es mucho más que una forma original y única de contar a través de la Muerte en la que los colores que se describen, las palabras que se pronuncian y los libros que se roban (o sobre los que se escribe otra historia después de blanquear sus páginas) son elementos fundamentales para entender la profundidad del argumento. Mucho más que guiños tipográficos que ayudan a seguir la historia desde el punto de vista de su narradora y aparecen como pequeños parterres florecidos entre sus páginas. Es mucho más que un intento por limpiar la imagen de la parca, tan denostada, aunque nos cueste creer eso que nos dice de que ella es justa. 

La ladrona de libros es mucho más. Es la necesidad de escapar al horror de la guerra a través de la mente, de la creatividad, leyendo y escribiendo. Es la solidaridad entre personas por encima de ideas y lazos familiares. Es la justicia hasta sus últimas consecuencias. Es la necesidad de seguir siendo persona aunque todo carezca de sentido alrededor. Es la constatación de que el conocimiento es lo único que nos ayuda a conservar nuestra humanidad y nos hace libres. Es una demostración de que, por encima de divisiones artificiales están los sentimientos y que, a veces, no se pueden dominar ni siquiera aprendiéndote de memoria los preceptos de Mein Kampf. Es la necesidad de guardar silencio para salvar la vida y pasarse luego la vida odiándose por no haber muerto. Por haber guardado silencio. Es el mundo visto a través de los ojos de una niña que sólo quería leer y robaba libros para no olvidar sus momentos importantes. Es la vida abriéndose paso entre el gris. La promesa de un beso. En el aire. Incluso después de lo de la Himmelstrasse. Y no saber cuántas veces tendrás que despedirte, para que baste. 

La ladrona de libros es, en mi opinión, una obra de arte. Tanto en la forma como en el fondo. Emociona sin necesidad de caer en la sensiblería o los clichés. Emociona por sí misma porque cada una de las palabras escogidas son las necesarias, las auténticas. Sin adornos ni artificios que desvíen la atención de lo importante. Está maravillosamente escrito de la primera línea a la última. 

Si aún no lo has leído, te recomiendo que lo hagas. Aunque solo sea porque no es muy común que la Muerte se siente a contarte una historia... ni a leer un libro que muere durante un bombardeo y que ha sido escrito por una niña en un sótano.

La ladrona de libros. Markus Zusak. Traducción de Laura Martín de Dios. Debolsillo. ISBN: 9788490623664. España, 2014. 544 páginas. 12,95 euros. COMPRAR 'La ladrona de libros' en Amazon.

Perdida, de Gillian Flynn

11/18/2013 4 Comments

¿Quiénes somos? Lo que ven los demás, lo que le contamos a nuestro diario, lo que mostramos en público, lo que deseamos ser, quizás una mezcla de todo, y no es realmente importante, salvo que nos veamos mezclados en una investigación criminal, donde determinar quién es la víctima puede ser la clave para descubrir al culpable.

Nick y Amy son los protagonistas de esta historia de amor contada a dos o, quizás, tres voces. Ambos nos van contando sus ilusiones, sus recuerdos y sus miedos, cómo abandonaron Nueva York empujados por una crisis que convierte en prescindible aquello que les explicaba frente al espejo, cómo es su relación y qué les sigue uniendo tras cinco años de matrimonio. Como en un dueto, ambas versiones se van entrecruzando hasta que la novela da un giro inesperado y todo vuelve a empezar.

Gillian Flynn baraja en 'Perdida' ingredientes básicos de la novela negra: violencia, miedo, decadencia... y va incorporando a la mezcla enormes dosis de humor y un guiño cómplice a la llamada literatura "para mujeres" y el resultado es una novela diferente, ágil, ácida e inquietante.

Perdida. Gillian Flynn. Traducción de Óscar Palmer Yañez. Reservoir Books. ISBN: 9788439726821. España, 2013. 576 páginas. 17,90 euros. COMPRAR 'Perdida' en Amazon.

Aire de Dylan, de Enrique Vila-Matas

11/17/2013 2 Comments

Aire de Dylan va mucho más allá del género de la novela. Es una epopeya metaliteraria, una obra de teatro en la que nunca cae el telón, es cine en verso y verso en prosa, es la vida tras la muerte, es la tinta de Enrique Vila-Matas.

No es nada nuevo descubrir a este autor, reconocido internacionalmente con traducciones a más de veintiséis idiomas y galardonado con prestigiosos premios en todo el mundo. Algo extraño hoy en día, pues la alta literatura, la literatura de la belleza del estilo, no disfruta del numeroso público del que gozaba hace unas décadas. Enrique Vila-Matas es sinónimo de gusto por la palabra, su literatura es de ese tipo que nunca se ve en primera plana en las ferias del libro pero que no deja indiferente a nadie una vez te introduces en su obra. El realismo de su escritura hace pasar desapercibido los múltiples destellos de ficción que dejan sus obras, haciendo que los creamos como algo natural, algo que a cualquiera nos podría suceder.

Aire de Dylan se centra en la figura de Vilnius Lancastre, hijo del fallecido novelista Juan Lancastre, que vive eclipsado por la figura de su padre y del que sus recuerdos se introducen en su cabeza desde que murió. La vida es un teatro y Juan Lancastre está inmerso en su propia obra, en la que en ocasiones se introduce hasta el propio narrador para ir descifrando poco a poco los secretos de la muerte de su padre. Pero no se trata de un thriller policíaco, ni mucho menos, la vida de Juan Lancastre nos llega como humo, como los oídos de pasos en la niebla, mientras su hijo se centra en su proyecto sobre un Archivo General del Fracaso, algo inabarcable y carente de motivación

La fuerte carga metaliteraria de la obra no deja indiferente a nadie. Las referencias teatrales, con una clara alusión a Hamlet, son la prueba de que la literatura late en el fondo de esta obra. El posmodernismo se lleva un duro golpe al hablar de la figura de Juan Lancastre, pues son los herederos de una generación perdida, son el llanto de una literatura moribunda que cada vez tiene menos sentido. El cine y la música también tienen su espacio en la obra, con el guión de Tres Camaradas, de Scott Fitzgerald, y Bob Dylan pululando por el aire, como siempre ha hecho él, como una sombra con gabardina y cigarro, como aire de Dylan.
“No hay duda de que la muerte es el fracaso humano por excelencia.”       
Publicado por Luismi Clemente

La Biblia de Barro, de Julia Navarro

11/15/2013 7 Comments

Si en mi anterior reseña os decía que Pérez Reverte era mi autor favorito hoy hablaré de un libro de mi autora preferida, que no es otra que Julia Navarro.
Ya os hablé de Dime quién Soy y en esta ocasión os comentaré La Biblia de Barro.

Esta vez la autora nos lleva de la mano de otra mujer, Clara, a la búsqueda de unas tablillas enterradas en suelo iraquí que nos cuentan la historias de Babel y su lío de idiomas, el Diluvio Universal y la existencia del patriarca Abraham.

Clara es nieta de un poderoso hombre escondido de todo el mundo y al que cuatro ancianos le están buscando para matarle y que se vengarán gracias a la aparición de Clara en una rueda de prensa en Roma.

Puede parecer un libro más sobre las conjuras religiosas y el afán por terminar con la religión, sobre todo la católica, pero la autora nos hace que viajemos por oriente, por la invasión de Irak, el saqueo de los museos y la salida de las riquezas culturales de cualquier país en guerra.

Hace poco aparecieron en las noticias el descubrimiento de obras de arte robadas por los nazis a los judíos en la segunda guerra mundial.

Libro, al menos para mí, recomendable. También es verdad que Julia Navarro me encanta.


Publicado por David    

La dama del alba, de Alejandro Casona

11/14/2013 2 Comments

La dama del alba fue estrenada en 1944 en Buenos Aires, por la compañía de Margarita Xirgu, con gran éxito de crítica y público. Es considerada la mejor de las obras de teatro de Alejandro Casona, y también la más poética. Para mí, es un clásico de la literatura aunque quizá no mucha gente lo conozca. Confieso que en un principio fue una lectura obligada, y que además no tenía ningún interés en leerla, pero Casona es tan grande que enseguida te atrapa, te arrulla con sus diálogos cargados de poesía y no puedes parar de leer.

La escena transcurre todo el tiempo en una casa de una aldea de Asturias, sin fecha determinada. Los habitantes de la casa conviven con el recuerdo permanente de Angélica, que murió ahogada en el río y cuyo cuerpo nunca fue encontrado. Desde entonces, la Madre de Angélica no deja que nada sea más importante que el recuerdo de su hija. El tema principal de la obra es la Muerte, aunque tambíen están presentes el amor y el adulterio en un muy segundo plano.

En La dama del alba, Alejandro Casona hace un homenaje a su tierra, Asturias, a sus gentes, sus paisajes, sus costumbres y a las leyendas y mitologías asturianas. Trata un tema universal en la literatura, la Muerte, pero desde una perspectiva casi bondadosa, tratándola como a una compañera o amiga. Y lo hace Casona en un ambiente mágico, con unos diálogos plagados de metáforas, comparaciones e imágenes, y cerrando la obra con un final agridulce, pero redondo y sorprendente.


Publicado por Carmen Aguado

Un matrimonio feliz, de Rafael Yglesias

11/12/2013 9 Comments

Cuando Sara me regaló Un matrimonio feliz un mes antes de mi boda, con la dedicatoria "a veces pasa que encuentras un libro con el título y la historia perfecta", no pude sentirme más emocionada. Justo la lectura recomendada para acrecentar el sentimiento de felicidad prenupcial. Pero no. Lo que esta obra nos muestra no encaja en el clásico happy end.

Rafael Yglesias nos propone una historia sangrante, alternando el transcurso temporal –capítulos que se desarrollan en el presente, capítulos que vuelven al pasado- con un final que, sabemos de antemano, no es feliz. Enrique está casado con Margaret, y ambos tienen dos hijos y una muy acomodada vida en Nueva York. Pero a ella le han detectado un cáncer y ya se encuentra en fase terminal. Después de varios años sometiéndose a duras intervenciones y tratamientos, Margaret decide, apelando a su dignidad, dejarse morir, no alargar más un periodo de decadencia física que implica a todos los que están a su alrededor. Entonces, en las dos semanas escasas de vida que le pronostican, empieza a preparar su despedida, con la ayuda de familiares y amigos.

Desde el comienzo los personajes muestran toda su grandeza y todas sus miserias con una naturalidad que nos hace pensar que el autor habla en primera persona, que el resignado Enrique es el mismo Yglesias, y que la penosa historia que nos narra no ha sido fruto de su imaginación. Con una literatura sin pretensiones, directa, bien ordenada, el autor plasma de una manera sencilla –y ahí reside su grandeza- todos los estadios y emociones por las que el enfermo pasa, y también todo aquello a lo que los familiares han de enfrentarse. Pero no hay lugar para la lástima, ni para el sensibleo hiriente muy propio de este tipo de historias. A base de estilos directos, Yglesias consigue engrandecer cada estadio de cada uno de los personajes, y en esa desnudez de la necesidad, es donde la dignidad de todos ellos y sus cuitas van saliendo a la luz, sin adornos, sin pretensiones de catarsis. 

Lo que en un principio de la novela es el uso del flash back para indicarnos cómo comienza este encuentro amoroso, en qué momento Enrique queda absolutamente prendado de Margaret, en el clásico amor a primera vista, se va convirtiendo luego en la necesaria narración para entender cómo ha sido el transcurso de este matrimonio desde aquella primera cita, hasta este triste momento en que se encuentran. Y en ese tiempo asistimos a un noviazgo inicial, plagado de ansias por la distancia que Margaret parece presentar siempre con Enrique, para ir dando paso a un matrimonio que, desde la llegada de los hijos, empieza a entrar en una distancia y un desapego mutuo, intercalado de años de puesta a prueba, de márgenes para la rectificación. Y es aquí donde más dura se hace la historia. Pese a que el grueso de la obra resida en la terrible enfermedad que ella padece, es en esta parte donde los personajes se muestran absolutamente desnudos, carentes de empatía con el otro, mostrando sus verdaderas costuras. Y gracias a esta parte también, es por lo que luego puede vertebrarse la despedida de ella tal y como se hace. Se entiende el dolor de su marido, pero sobre todo, se entiende el amor que se profesan, porque ya hace mucho tiempo que aprendieron a elegirse. Es entonces cuando el matrimonio propiamente se podría denominar feliz, porque es el resultado práctico perfecto de la unión libre entre dos personas, sólo por el amor a compartirse.

Como puede comprobarse, por tanto, no participa este libro de la literatura rosa en el sentido más clásico. Pero sí merece la pena dejarse llevar por él, porque hay algo que parece despejarse después de su lectura; aunque sólo sea la desnudez de nuestras limitaciones.


     CHARO BEJARANO
                                                               

Cuatro amigos, de David Trueba

11/11/2013 2 Comments

Cuatro amigos es una novela escrita en el año 1991 por David Trueba que narra las peripecias de un grupo de cuatro amigos en su último "retiro espiritual". La leí por primera vez en mi adolescencia y me pareció divina, cachonda e hilarante. Ahora, a mis (casi) treinta, la he releído para hacer esta reseña y el sabor ha sido agridulce. 

Solo (el prota) decide escapar del caluroso Madrid junto a Blas, Raúl y Claudio. Reviven así sus tiempos de juventud, juergas, sexo y rock and roll. Toda la novela girará en torno a los personajes femeninos que irán apareciendo, y como los cuatro amigos se disputarán la atención de cada una de ellas; Anabel, despechada por una mala relación, Bárbara, la ex de Solo, Sonja, la prostituta sin papeles, y Estrella, la puretilla cachonda, que será quien haga recapacitar a Solo sobre su pasado y su situación actual. 

Tiene un trasfondo muy, muy pero que muy parecido a la primera Resacón en las Vegas, prota que no se casa, pero se casa su ex, Raúl, dentista casado aburrido de su pareja, Blas, el gordito que siempre la lía y Claudio, el guaperas que se las lleva a todas de calle. Juzguen por uds. mismos si la historia se parece o no. 

El lenguaje es divertidísimo, cada capítulo te deja con ganas de más, aunque deja como he comentado antes un pequeño nudo en el estómago, no os quiero desvelar más, pero si nos os han parecido motivos suficientes para darle una oportunidad, deciros que cada capítulo acaba con un pequeño relato de una novela ficticia escrita por el protagonista, títulada "escrito en servilletas" que nos deja perlas como la que a continuación comparto con todos vosotros.

"A veces pienso que el cerebro tiene envidia del corazón. Y lo maltrata y lo ridiculiza y le niega lo que anhela y lo trata como si fuera un pie o el hígado. Y en ese enfrentamiento, en esa batalla, siempre pierde el dueño de ambos."

Para seguir la tónica de las dedicatorias, no somos cuatro, ya somos unos cuantos más pero dedico esta entrada a todos los "buscalibros" desparramados por España, y seguramente ya mismo en parte del extranjero.

Publicado por Cristina Serrano   

El misterio de la cripta embrujada, de Eduardo Mendoza

11/10/2013 6 Comments

La primera vez que oí hablar de este libro fue en clase de literatura. El profesor, un poco extravagante, nos lo explicó así: “Un loco, que está en un manicomio, y al que la policía saca de vez en cuando para que investigue algún caso peculiar a cambio de una Pepsi-Cola”. No podía imaginar en ese momento la cantidad de momentos hilarantes que este libro y muchos otros de su autor me iban a proporcionar. 

El protagonista, en efecto, es un hombre trastornado (o directamente loco) aunque observador, deductivo y con manos rápidas a la hora de agenciarse de lo ajeno. Así se presenta a sí mismo en un momento de la novela: 

“[...]Soy un ex delincuente, libre sólo desde ayer. Me busca la policía para encerrarme otra vez en el manicomio, porque creen que estoy envuelto en la muerte de un hombre o quizá de dos, según si los de la metralleta acertaron o no al jardinero. También ando metido en un asunto de drogas: cocaína, anfetaminas y ácido. Y mi pobre hermana, que es puta, está en chirona por mi culpa. Ya ve usted en qué dramática tesitura me hallo. Repito que no tiene nada que temer: ni estoy loco como pretenden ni soy un criminal. Cierto es que huelo un poco a sobaco y a vino y a basura, pero todo ello tiene una explicación muy sencilla que le daría de mil amores si dispusiera de un tiempo del que por desgracia no dispongo.” 

Ambientada en la Barcelona de finales de los setenta, el protagonista utiliza sus habilidades para desentrañar la misteriosa desaparición de una adolescente en un internado de monjas, quizá conectada con otra desaparición que ocurrió seis años antes en el mismo internado en las mismas circunstancias. 

Aconsejable leerlo en soledad, para no molestar a los demás con vuestras carcajadas.

Publicado por Luis Salvador

¿Por qué me comprasteis un walkie talkie si era hijo único?, de Santi Balmes

11/08/2013 7 Comments

La primera vez que oí hablar de ¿Por qué me comprasteis un walkie talkie si era hijo único? me dirigía a mi trabajo mientras escuchaba la radio. Hablaba Ángel Carmona de Hoy Empieza Todo en Radio 3 (no te mueras sin haber escuchado nunca Radio 3) sobre el curioso hallazgo de un niño prodigio de la música, que durante la década de los 60 y 70 del pasado siglo había compuesto una serie de canciones que habían sido atribuidos a otros autores (tales como el Duo Dinámico o Nino Bravo) pero que en realidad pertenecían a Constancito Obs, una especie de Joselito, que había sido denostado de forma premeditada por su compañía discográfica. 

Aquello sonaba raro, pero me lo creí. Y más cuando aportaron cortes de audio de personajes como Salomé o Augusto Algueró hablando de este fenómeno. Realmente inquietante. Y todo había salido de una investigación realizada por Santi Balmes (cantante y líder de Love of Lesbian) y Ricardo Cavolo. Ahí empezaron a chirriar mis atrofiadas neuronas. El final de esa entrevista no os lo cuento, os invito a que lo escuchéis y disfrutéis de un rato muy entretenido de radio (Entrevista a Santi Balmes en "Hoy Empieza Todo" de Radio 3)

Imagen: Lidia León
Andando en el tiempo, los Magos de Oriente dejaron bajo mi árbol un pesado volumen de tapas duras, a todo color, repleto de ilustraciones y con 400 páginas: ¿Por qué me comprasteis un walkie talkie si era hijo único? Editado por Futurbox Project y La Vecina del Ártico, publicado por Principal de los Libros, escrito por Santi Balmes e ilustrado por Ricardo Cavolo, el resultado ha sido una historia onírica, cargada de sexo, drogas, surrealismo y rock and roll.

Santi Balmes nos acerca la historia de Constancito Obs, un extraño personaje con un don especial para la música que recorre la España tardo-franquista y la Sudamérica de las dictaduras realizando actuaciones musicales, haciéndose pasar por ciego, engañado por un representante enganchado a la coca, una madre falodependiente y un padre biológico declarado incapacitado mentalmente por un psicólogo sobornado por la casa discográfica que se queda con el mayor porcentaje de las ganancias que genera Constancito.

El proceso narrativo cae en la figura de Fernando Obs, hijo del anterior, que tras encontrar una serie de documentos ocultos sobre la verdadera vida de su padre, decide realizar una biografía a modo de reivindicación. De esta forma, la novela transcurre en dos lineas espacio-temporales distintas: la de la historia en el pasado de Constancito; y la de la historia en el presente de Fernando. Esta dualidad espacio-temporal consigue dar dinamismo a la lectura en la primera de las tres partes en las que se divide el libro, pero en la segunda y tercera, la narración se centra más en el pasado, haciendo que ese dinamismo se diluya, lo que a mi juicio provoca una perdida de interés por la historia.

Quizá a esto también contribuya la gran carga surrealista del libro. Es notorio que tanto el texto de Santi Balmes, como las ilustraciones de Ricardo Cavolo, están hechas para provocar risa, diversión, esparcimiento... en el lector. Pero no es menos cierto que algunos de los pasajes de la novela son demasiado surrealistas. Digo demasiado, muy muy surrealistas. Es decir, pensar que una mujer puede dar a luz a lemur, o que una persona es capaz de amputarse de forma voluntaria sus extremidades para satisfacer las fantasías sexuales de su amado, es el resultado de un proceso paranoico-crítico que ni el mismísimo Dalí hubiera sido capaz. Y eso es solo una muestra. El libro está repleto de ilustraciones que evocan un mundo onírico en el que todo es posible. La conjunción Cavolo-Balmes es de lo más fructiféra en este sentido, ya que el primero es capaz de dar forma a todo el imaginario del cantante de Love of Lesbian. Pero desde mi humilde posición, he de decir que el abuso del surrealismo provoca rechazo y hartazgo.

Lo mejor para abordar este libro es hacerlo sin ningún tipo de prejuicio ni expectativa. No es un libro hecho con el objetivo de ofrecer al lector una historia redonda con un principio y un final que permitan cerrar un ciclo. Hay principio y hay final, pero entre medias quedan muchas puertas abiertas que dejan paso a imaginar diferentes finales u otras posibles combinaciones. Quizá lo mejor es dejarse llevar por la prosa sencilla y directa de Balmes sin preguntar cómo y por qué a cada momento, dejar tu mente en blanco, libre de preocupaciones para deleitarte cada día con una dosis suculenta de historias imposibles. Es como la "cara b" de un disco de rarezas.

A los fans de John Boy, a los que tienen ojos spontex, a los que conviven con vecinas que vienen del Ártico y se aman a si mismos profundamente, este libro nunca los defraudará. A los que estamos enganchados al mundo lesbiano nos es fácil imbuirnos en la paranoia diaria de ¿Por qué me comprasteis un walkie talkie si era hijo único?. A los demás, a los que pensáis que esto solo puede gustarle a los tarados, bueno, quizá llevéis razón, pero nunca descubriréis la historia de cómo Constancito llegó a ser Elvis Presley y James Brown a la vez, ni habréis oído nunca hablar de Spandau Latex, ni cuál es el verdadero origen de temas tan nuestros como Libre, ¿Por qué te vas?, Soy un truhan, o por qué los Radiohead cambiaron su estilo de música en su disco Ok Computer.

Nota: quiero dedicarle esta reseña a Laura (mi Reina Maga), a The Mozos y a la Mesa 7.


Publicado por Carlos Masó

Trieste and the Meaning Of Nowhere, de Jan Morris

11/04/2013 Comenta


Trieste podía haber sido yugoslava, pero Italia alargó el brazo y, con la punta de los dedos, la hizo suya. Dibujó en el suelo una frontera, y en su extremo emplazó la ciudad, casi como un error. En ciudades de frontera como Trieste hay noches en las que suenan las bisagras: la realidad se fuga por las calles, y de golpe surge una nueva lengua y cultura y realidad. Hablas por teléfono para avisar de esa transformación, pero tu operador telefónico también ha cambiado, y no reconoce tu voz, porque no eres su cliente. Vuelves sobre tus pasos, cada paso da marcha atrás al tiempo, y al volver a la plaza regresa aliviada la juventud perdida.

Cada mañana en Trieste la luz del Adriático sube del mar, toca el cielo, rebota, se cuela por las ventanas, entibia los pupitres, sobre ellos un mapa político, y sobre el mapa los ojos atentos de un niño: es clase de geografía y nadie bosteza, pues sus padres les han enseñado la trascendencia de los fronteras: nuestras vidas, hijos, han estado escritas sobre ellas.

Las fronteras se dibujan con línea continua, pero no es el caso de la de Trieste, donde la frontera es una sucesión alternada de segmentos y puntitos. Por ese perímetro agujereado entra y sale la vida: la de los escritores que en alud abrieron sus cuadernos en Trieste: Stendhal, Italo Svevo, Rilke, Claudio Magris, Freud, Henry James. La de los imperios que, atraídos por su localización, fueron llegando y relevándose: los austrohúngaros, que hicieron de la ciudad el puerto de los Habsburgo, los italianos tras el final de la Primera Guerra Mundial y hasta 1943 cuando, derrumbado el régimen fascista, fueron desplazados por los alemanes. Nuevamente Italia tras el final de la contienda, pero con el territorio dividido en dos, otra frontera más para ser aprendida, niños, una zona controlada por británicos y americanos, y otra de autoridad yugoslava.

En esa línea discontinua que es Trieste al tiempo lo corta la persistencia de los vientos: el viento bora baja de las montañas durante el invierno, se acelera ladera abajo por las gradas abruptas, invade la ciudad y comba la forma de sus calles vacías, pues sus habitantes lo escuchan pasar desde los informativos de televisión.

Cuando el viento lo permite, salimos a caminar por la ciudad. Lo hacemos gracias a Jan Morris, un soldado galés destinado en la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. A semejanza de Trieste, Jan Moris también tiene una identidad discontinua, pues cambió de sexo años después de vivir en la ciudad. Así que Trieste habla en la voz de una mujer que recuerda el hombre que fue allí, y que ya no existe.

Paseando junto a Jan nos vamos deteniendo en el castillo de Miramar, un recuerdo del pasado austrohúngaro, visitamos el interior de un campo de exterminio alemán, el único en territorio italiano. Conversamos con los habitantes de la ciudad, pero sobre todo con nosotros mismos, reflexionando sobre el patriotismo y el paso del tiempo, sobre el amor y el sexo, sobre el auge y caída de los imperios. En cada lugar de Trieste nos topamos con una imagen que, a modo de metáfora, redobla la exactitud de nuestros pensamientos: las fachadas son pantallas de la mente. Parece que las ideas y la ciudad juegan al escondite: se dan distancia, se escapan, se buscan, se encuentran, se vuelven a escapar.

Estatuas y cafés y rincones nos recuerdan el importante pasado literario de esta ciudad: Trieste es el plató de un libro abierto. Dice Muñoz Molina de Trieste que lo más sorprendente de las ciudades de la literatura es que a veces también existen en la realidad. Nunca he estado en Trieste, pero el viaje fluido y melancólico de esta obra hace sentir que uno ya ha estado allí, y que el viaje, que es lectura, ha merecido la pena.

Publicado por Daniel Dilla

La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva

11/03/2013 4 Comments

La vida ha acabado convirtiéndose en una continua sucesión de días de mierda. Despertarme, afeitarme (¿por qué se empeñará la barba en seguir saliendo?), ir al trabajo… esa silla de tortura en la que uno se prostituye por un sueldo para mantener con vida un sistema capitalista, corrupto y podrido; llegar a casa solo, derrotado, y la única compañía que me espera es la misma telebasura noche tras noche. Y dormir solo. Con un torbellino de ira, odio y resignación recorriendo el cuerpo, tensando mandíbulas, apretando puños y erizándome los pelos de los cojones. Un mal cóctel para un descanso aceptable y aun peor para mi salud mental. Y al día siguiente más de lo mismo.

Sí, definitivamente la vida se ha convertido en una mierda. Bueno, en realidad no: la vida siempre ha sido una mierda, solo que ahora es cuando me doy cuenta.

Esta sería la carta de presentación de nuestro protagonista. Un hombre sin motivación ninguna, que se deja arrastrar por la rutina más absoluta en un mal día perpetuo. Carcomido por una resignación fatalista. Una existencia tan amargada como asumida, en la que, paradójicamente, su única distracción, la única nota de color, es un choque con el coche de enfrente en un atasco. Un hecho leve, sin apenas consecuencias para los coches pero que sirve como excusa para volcarse en un intento por destruir moralmente a aquella desagradable y maleducada mujer contra la que se chocó. Dedicación más por aburrimiento que por convencimiento. Aunque cualquier motivo vale para dar rienda suelta al resquemor interno que tanto le atormenta.

Pero en esa espiral de desbocada venganza irracional es donde la vida del protagonista cambia por completo. La mujer objeto de su ira tiene una hermana, una dulce y preciosa adolescente que hará que su vida cimentada en rutina y rencor se tambalee repentinamente. Consciente de lo inoportuno de sus sentimientos tendrá que lidiar consigo mismo entre la incomprensión de su propio amor; extrañamente inocente y entregado; el autocontrol de su deseo carnal, latente y poderoso; y lo inoportuno de la situación. Desear a todos los niveles a una chica que apenas está empezando a abandonar el cuerpo de niña no es adecuado. Pero no es fácil pensar adecuadamente tras un encontronazo con un ángel entre tanto estiércol.

Un libro con un primer tramo jocoso con el que nos identificamos fácilmente (cualquiera de esos días que nos levantamos con el pie izquierdo actuaríamos igual que él). Con un lenguaje soez y directo, sin paliativos. Y una segunda parte que nos invita a la reflexión y que nos deja con el ceño fruncido por la duda, pues cada persona es un mundo y todos obramos según podemos.

Una historia que se me quedó corta, que habría dado más de sí. Pese a ser un tema tan antiguo como el hombre, el enfoque es diferente y le da una vida intensa. La lucha de un hombre contra sí mismo, la razón contra el corazón, neuronas contra vísceras. Al fin y al cabo, por muchos planes que tengamos en la cabeza siempre acabamos improvisando en la vida.

Publicado por Víctor Guerrero