El tiempo entre costuras VS Amar en tiempos revueltos

2/28/2013 8 Comments
Imagen: BVA
     Cayó en mis manos de forma inesperada, pero la acogí con ganas e inquietud. Fue un regalo de cumpleaños, de esos que a mí me gustan, porque regalar un libro puede ser complicado si no conoces un poquito a la persona objeto del regalo. Pero si sabes algo de sus gustos, creo que un libro es el mejor regalo.

     En estas estaba yo, relamiendo los días para leer tan nombrada novela. Leía en Internet las diferentes portadas de las sucesivas ediciones que la novela había tenido (la mía es la cuarta impresión de la edición de bolsillo "booket"). "Un fenómeno literario con 2.000.000 de lectores" "Una traición y dos guerras devastaron su pasado, una identidad encubierta la precipitó al futuro" "Hombres, mujeres, adolescentes, amas de casa, críticos, catedráticos, políticos..., todos aseguran haberse sentido atrapados en las 640 páginas de esta novela"
     ¡Estaba claro que esto tenía que ser un bombazo!

    La ilusión me duró la primera parte. Después empecé a pensar que esto ya me sonaba. La historia de "El tiempo entre costuras" no me era nada nueva. La había visto en la televisión, era un serial que llevaba por título Amar en tiempos revueltos.
    No pretendo echar por tierra la novela de una autora, que además de paisana (María Dueñas es de Puertollano), es Doctora en Filología inglesa y catedrática de la Universidad de Murcia. Es decir, casi tendría que postrarme a sus pies si la viera pasar a mi humilde instituto de educación secundaria. Pero tampoco voy a callarme y negar que la novela rezuma un romanticismo de quieroynopuedo

    Sira, una joven ayudante en un taller de alta costura, humilde y abnegada, entregada a sus labores domésticas solo distraídas por el noviazgo con un joven funcionario, da un giro radical a su vida al enamorarse de la persona equivocada. "Una máquina de escribir reventó mi destino" es la primera frase de la novela. Realmente premonitoria.
    Desde ese momento, Sira abandona su Madrid natal para recalar en Marruecos. Esto le vale a la autora para descubrirnos una parte poco conocida de nuestra historia patria: el protectorado español de Marruecos con capital en Tetuán.  He de reconocer que esta parte me gustó mucho. Me abrió la puerta hacia algo que "me sonaba" de mis años de estudiante,  pero que no conocía en absoluto (por eso es tan útil un libro). En Tetuán, Sira comienza una nueva vida desde cero, regentando un taller de costura, que más tarde le servirá para infiltrarse como espía británica. Todo ello jalonado por nuestra Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial.

   La narración me resultó agradable, otra cosa es el contenido. Es como una montaña rusa, cuando crees haberte enganchado, un par de capítulos hablando de sus clientas en el taller y se fastidió la inspiración. La historia personal de Sira puede resultar rocambolesca si no atendemos a que en ocasiones el lector aprecia que la protagonista peca de ingenua, sobre todo en el inicio. Tampoco voy a desvelar el final, pero lo deja más que abierto a una segunda parte o posibles secuelas, con lo que priva al final de cualquier elemento de sorpresa para hablarnos de una "nueva Sira", con múltiples cicatrices y eligiendo ella misma su destino...
   Ya os digo, en el serial televisivo había espías, amores imposibles, historias ejemplarizantes...

   Aún así, y lo dejo para el final, la autora hace un trabajo documental encomiable que tampoco se puede obviar y del que deja constancia en la bibliografía que acompaña a la novela. Saca a relucir personajes históricos, como Juan Luis Beigbeder, ministro de exteriores de Franco en su primer gobierno. O el de Rosalinda Fox al parecer espía británica en España durante la Guerra Civil y en el inicio de la dictadura. Y algunos más. Todos ellos insertados en la novela como pivotes en torno a los que Sira rebotará constantemente y que pergeñarán su nueva personalidad.

   No hay más. No me aportó muchas más enseñanzas que las de descubrir Tetuán. Los romances imposibles mezclados con trasfondos históricos turbulentos no son mi fuerte. Tampoco os voy a animar a leerla a aquellos que no la habéis leído, pero si me gustaría contrastar mi opinión con otras. ¡Me gustaría equivocarme!

(Por cierto, Antena 3 prepara una serie televisiva de El tiempo entre costuras. ¿Raro no?)

Publicado por Carlos Masó   
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Blanco nocturno, de Ricardo Piglia

2/27/2013 1 Comment

Conocí la existencia de Ricardo Piglia demasiado tarde. En el año 2011 el suplemento literario Babelia comenzó a publicar en su penúltima página los diarios de este escritor argentino: breves piezas literarias llenas de contundencia, luminosidad, inteligencia y vida, características que uno asocia con facilidad a la juventud, y que me hicieron pensar de él como un escritor novel y con un prometedor futuro.

Así que fue una gran sorpresa cuando descubrí que las entradas de aquel diario habían comenzado a redactarse a fines del año 1957, al poco de que Perón dejara de ser presidente de la Nación Argentina, y mucho tiempo antes incluso de que yo hubiera nacido. Si algún valor tuvo mi errónea apreciación fue la de confirmar que, si bien Ricardo Piglia de joven no tenía nada, su carrera literaria, dilatada y con reconocimiento internacional, sí había sido espejo de la calidad narrativa de esos diarios que, en dosis semanales, devoraba con entusiasmo. 

Dos años después fisgaba la estantería de un amigo cuando encontré de nuevo el nombre de Ricardo Piglia, su nombre en letras negras sobre el lomo plateado de las ediciones de Anagrama. El título de la obra era Blanco nocturno. Anticipando el placer de su lectura memoricé el nombre de la novela para sacarla en préstamo de la biblioteca. No quería pedírsela a mi amigo, pues uno ha sufrido ya muchas veces el desánimo de dar a sus amigos grandes novelas que nunca han vuelto a casa. Además, la presión de una fecha límite de lectura para devolver el ejemplar es un estímulo al ejercicio del propio placer de la lectura.

Blanco nocturno es una novela que empieza in media res: lo que nos cuenta la contraportada no desvela ninguna trama posterior, como muchas veces pasa. Un forastero educado en Estados Unidos es asesinado en la habitación de un hotel en un pueblo de la provincia de Buenos Aires; esto último es un dato significativo: acostumbrado a la lectura de novelas urbanas, Blanco nocturno se ubica en espacios naturales. El pueblo acaba siempre pronto, y la extensión de la llanura condiciona el propio ánimo de los protagonistas. Todo el paisaje se delinea con rasgos breves, como ese diario que me enganchó a esta lectura, pero eficaces.

Decia Borges sobre su admirado Chesterton que las buenas ficciones policiales proponen soluciones de orden psicológico y no de orden material. En Piglia la trama policial no se resuelve por artificios literarios o lógicos (una puerta escondida, la huella de unas pisadas) sino que son las motivaciones del espíritu el arma del crimen, aquello que mueve las decisiones de los personajes, sus mentiras o coartadas. La novela avanza por el empuje de sacudidas existenciales, y en ese estudio psicológico que es Blanco nocturno ningún personaje escapa al diván del autor, empezando por el propio investigador, el inspector Croce, personaje que acude al manicomio del pueblo con regularidad, buscando allí la claridad y el descanso que le podria proporcionar un hotel.

Croce es una construcción literaria de tal interés que Piglia, consciente de su fuerza, ha decidido darle vida en futuras novelas; pero en esta novela los puntos de vista se multiplican, y otro de ellos es Emilio Renzi, alter ego habitual del autor, un periodista que vive absorto en un mundo de literatura, desconectado de la nave nodriza del mundo conocido, y al que uno le coge con facilidad una simpatía natural que escapa a la duración del libro. Renzi dota a la narración de un aire de crónica, reforzado por notas a pie de página que amplían información o subrayan la veracidad del texto. Pero la investigación del inspector Croce y Renzi no es tanto la búsqueda de un culpable como un relato áspero de la corrupción dentro de una sociedad en apariencia normal: y esas son las grandes ficciones de las que hablaba Borges.

Aunque no tiene sentido alguno hablar de aquello que ya no se puede cambiar, no deja uno de arrepentirse por no haber descubierto antes un placer tan grande como es Ricardo Piglia; pero hoy, mientras escribo estas líneas, y espoleado por la lectura recién terminada de esta novela, tengo la certeza de que en el futuro me acercaré a más obras del mismo autor, y espero con esta crónica haber logrado incorporar más lectores a una causa de tan merecida lectura. Recomendación hecha con la seguridad de encontrarse ante una obra bien hecha frente a la cual uno, por encima de los halagos y premios recibidos, siente que hay detrás un autor seguro de sí mismo, y que, incluso sin ese envoltorio de felicitaciones, la obra existiría, indiferente a la falta de reconocimiento o gloria. Y qué mejor manera de poner punto final a este artículo que con las propias palabras de Ricardo Piglia, en boca de uno de sus personajes, sobre la importancia de la lectura:

- Mi madre dice que leer es pensar (...). No es que leemos y luego pensamos, sino que pensamos algo y lo leemos en un libro que parece escrito por nosotros pero que no ha sido escrito por nosotros, sino que alguien en otro país, en otro lugar, en el pasado, lo ha escrito como un pensamiento todavía no pensado, hasta que por azar, siempre por azar, descubrimos el libro donde está claramente expresado lo que había estado, confusamente, no pensado aún por nosotros. (...) ciertos libros (...) parecen objetos de nuestro pensamiento y nos están destinados. Un libro para cada uno de nosotros. Hace falta, para encontrarlo, una serie de acontecimientos encadenados accidentalmente para que al final uno vea la luz que, sin saber, esta buscando.


Ojalá mis líneas sean esa escalera de acontecimientos encadenados que lleve al lector hacia otras líneas mejores: las de Ricardo Piglia.

Al sur de la frontera, al oeste del sol de Haruki Murakami

Inma 2/22/2013 10 Comments
Confieso que estos últimos años Murakami ha sido para mí una fuente de inspiración en mi día a día, además de uno de mis autores favoritos.
Lo que me apasiona de las novelas de Murakami es la soledad que emanan sus personajes. Porque es una soledad digna, que a veces hasta deseas que sea la tuya. Ese detalle en el que describe el día a día de sus personajes, lo que hacen al levantarse, lo que cocinan, lo que comen, lo que leen, la música que escuchan, aquello en lo que piensan... nos aproxima tanto a los protagonistas, que a veces nos parece estar dentro de su piel.

Hoy os voy a hablar de la gran novela de amor de Haruki Murakami: "Al sur de la frontera, al oeste del sol". Porque esta novela, es simplemente eso, la historia de un gran amor.

Al sur de la frontera, al oeste del sol de Haruki Murakami

Hajime es un niño de la post guerra japonesa, que se siente diferente a los demás chicos por una sencilla razón: es hijo único. Todos los demás niños tienen hermanos. Su única compañera y amistad es Shimamoto, una vecina que también es hija única. Este punto en común consigue unirles en una bonita amistad, que se basa en la música y la compañía mutua... Pero la familia de Shimamoto se muda y Hajime, se vuelve a sentir de nuevo solo, una soledad que le acompañará mucho tiempo, durante el resto de su niñez y su juventud. Logrará salir de ella, solo en la treintena, al crear una familia y al regentar con mucho éxito un club de jazz. Todo parece encajar perfectamente en su vida, hasta que vuelve a cruzarse con Shimamoto. Una Shimamoto adulta, que parece encerrar muchos secretos que ella misma intenta no aclarar. Una Shimamoto bella y misteriosa que desaparece durante largos períodos de tiempo. ¿Qué hará Hajime? ¿Cómo encaja Shimamoto en su perfecta vida de hombre de negocios y padre de familia?
Romántica, envolvente, estructurada, apasionante... puro Murakami.

Nadie lo ha visto, de Mari Jungstedt

2/19/2013 3 Comments

En la idílica isla de Gotland, Helena, una joven que todos los años pasa el verano en el lugar donde vivió de niña, desaparece tras una fiesta con un grupo de amigos. Cuando al día siguiente un vecino descubre su cadáver desnudo y gravemente mutilado, las sospechas recaen inmediatamente sobre su novio, Per. Sin embargo, pocos días más tarde, Frida, una compañera de colegio de Helena, aparece asesinada en circunstancias similares. El comisario de la policía judicial Anders Knutas está convencido de que el autor del crimen es un peligroso asesino en serie que no dudará en atacar de nuevo. En su acelerada investigación contará con la colaboración, no siempre deseada, del inquieto periodista Johan Berg.

Imagen de Gotland, lugar donde se ambienta la historia.

He de reconocer que el tipo de novela que más disfruto leyendo es la policíaca. Dejando de lado la fascinación que siento por la investigación y la resolución de crímenes, valoro mucho que un libro atrape mi atención enteramente, con una trama interesante y con unos personajes bien trazados. Nadie lo ha visto es la primera parte de una serie conformada por otros cinco libros más, que desde el principio consiguió engancharme. Presenta una lectura ágil y dinámica, con un ritmo que no decae en su transcurso, y que mantiene la intriga hasta el final.

¿A qué sabe la luna?, de Michael Grejniec

2/14/2013 2 Comments

Esta publicación va a ser la tercera que haga en El Buscalibros, y todavía no me he presentado como Dios manda. Mi nombre es Claudia, y soy maestra de educación infantil, dato importante hoy debido al libro que os traigo. Gracias a mi profesión, de vez en cuando me doy algún que otro paseo por la zona de literatura infantil de la biblioteca ya que allí también se pueden encontrar verdaderas joyas (aunque también es cierto que hay de todo y que muchos “autores” pueden aprovecharse de un buen ilustrador para sacar sus libros, pero bueno, eso ya es otro tema del que hablaré algún día). Hoy vengo a enseñaros a qué sabe la luna.

Ya cuando estaba en la carrera me nombraron un montón de libros de literatura infantil, pero como a veces suele pasar, esa lista la memoricé para un examen y luego ya no me acordé más. Pero la suerte quiso que el año que empecé a trabajar, una de mis antiguas profes me invitó a su clase y me enseñó cómo trabajaba y algunos libros a tener en cuenta. A qué sabe la luna volvía de nuevo a presentarse ante mí, y entonces me decidí a buscarlo. 

Me ha costado encontrarlo, pero por fin puedo decir que es mío, y con él ya tengo varios títulos bonitos para leer tanto a mis futuros alumnos como a mis hijos (el día que eso pase) porque se trata de uno de esos libros que encandilan a los más pequeños. 

Esta historia parte de la curiosidad de los animales, que querían averiguar a qué sabe la luna, si sería dulce o salada, pero claro, nadie era tan alto como para llegar hasta ella para poder probarla. Es la pequeña tortuga la que da el primer paso y se sube a la montaña más alta que encuentra. Pero sigue sin alcanzarla. Entonces llama a uno de sus amigos, y así hasta varios animales. 

Se trata de una historia donde no hay diferencias entre razas, todos son amigos, hay compañerismo y todos se ayudan para alcanzar un fin común. ¿Llegan al final a la luna? ¿A qué sabe? No os lo diré yo, unas poquitas hojas bastan para que lo averigüéis y cuando lo sepáis seguro que sabéis de algún niño al que podáis contarle esta bonita historia.

Publicado por Claudia Pina   

El Ángel Perdido, de Javier Sierra

2/07/2013 4 Comments


Tercera entrada que escribo para este blog, esta vez dedicada a El Ángel Perdido, novela del escritor Javier Sierra.

No había leído nada de este autor ya que no me llamaba mucho la atención, siempre le había visto en la televisión tratando de temas “paranormales” que la verdad no me interesaban mucho por aquél entonces. Cuando compré esta novela no sabía lo que me iba a encontrar y debo decir que me sorprendió gratamente.

La recuerdo como una novela fácil de leer, amena, rápida que hace que el tiempo pase más deprisa, a groso modo está bien, porque me esperaba un rollo bananero, pero no fue así. Me recordó bastante a El Código Da Vinci en cuanto a símbolos y demás historias grabadas en piedras de catedrales o criptas ocultas a la vista del pueblo ignorante del tema.

Me gusta que un autor español llegara en su día a lo más alto en Estados Unidos a novela más leída, por aquello del patriotismo y porque se nos conozca en el mundo por más cosas aparte del paro y de la prima de riesgo.

En el libro nos encontraremos a Julia Álvarez trabajando en la catedral de Santiago de Compostela, cuando se ve envuelta en la búsqueda de dos piedras, que según las leyendas sirven para comunicarse con los ángeles, y que son la salvación para recuperar a su marido secuestrado por no se sabe quién en Turquía.

Os recomiendo leerla si estáis en una etapa en la que no tenéis nada mejor para leer, os entretendrá. No está mal, me gustó porque desde El Código da Vinci, me gusta toda esta historia de los acertijos y los símbolos y porque además un autor español puede estar a la altura de Dan Brown.

Libro editado por Planeta de 534 páginas, al menos el que yo tengo, cómodo para leer en el transporte y que lo tienes por 22 euros en La Casa del Libro.

Publicado por David    

El Jugador de Dostoyevski

2/02/2013 Comenta
http://www.creatividadinternacional.com/profiles/blogs/el-jugador-dostoievsky-pdf-epub
     Recuerdo perfectamente el día que compré la novela que ahora descansa sobre mi mesa, y que por el paso del tiempo tiene las cubiertas onduladas y las hojas amarillentas. Fue en un mercadillo de libros, hace los menos ocho primaveras, paseando una noche entre los montones de libros que el tendero acumulaba en una pila con el exiguo cartel de "1€". Si, eso me costó "El Jugador" de Fiodor Dostoyevski, tan solo 1€.

    La edición, ciertamente inefable, es de Espasa, con unas cubiertas de cartulina verde que yo reforcé en su día con un forro de plástico. Pero es en este tipo de compras cuando te das cuenta de que casi es igual que la cubierta no sea dura, que las hojas recuerden a las que se utilizan para la Biblia por lo reducido de su gramaje, o que al cabo del tiempo alguna hoja decida despegarse del fino lomo que las ata. Lo importante es la lectura que contiene y el impacto que provoque en ti esa lectura.

    A mi me causo gran impacto, dicho sea de paso. La historia que contiene se puede decir que es muy "rusa" (y vaya de antemano todo mi respeto a los rusos/as y a Rusia), combinando los juegos de azar, el alcohol y los amores trágicos. Alexei es preceptor de una familia noble rusa, que esta arruinada y que vive en la habitación de un hotel en Alemania a las espera de que "la Abuela" del patriarca de la familia, "el General", fallezca y así poder percibir la herencia tan ansiadamente esperada y que posibilitaría saldar la deuda que el General posee.

    Aparecen otros personajes, que como los chistes de "un español, un alemán y un inglés..." estereotipan sus comportamientos por su procedencia. El sr. Astley un inglés brillante y hábil en los negocios, que rivalizará con Alexei en el amor de Polina, hijastra de el General. Y De Grillet, un prestamista alemán, cínico y estricto con el dinero. Esto es, que si en vez de haber sido escrita la novela en 1866, hubiera sido escrita hoy, no hubiera podido ser más acertada.

http://www.flickr.com/photos/notiexpress/


   Entre tanto, una constante machacona, y que fue lo que más me atrajo del libro: los juegos de azar. En concreto la ruleta y la obsesión de los protagonistas por jugar apostando al "zero". No tengo ni idea de ruletas, pero al parecer jugar al cero deja sustanciosas ganancias. Incluso un profesor en la universidad (y esto quede a modo de historieta del abuelo cebolleta) me comentó que "El Jugador" marcó tendencia y durante el siglo XIX hubo bastante gente que jugó al cero buscando ganancias rápidas

   Cotilleos aparte, la novela tiene un trasfondo psicológico bastante claro. Dostoyevski no escribe para moralizar, no tiene la intención de contar hechos ejemplarizantes, si no presentar con crudeza la idea de la decadencia espiritual del hombre europeo. Cuando Alexei descubre que Polina no lo corresponderá, su reacción es ir a la ruleta, donde se hace rico jugando al cero, para después emigrar a París y allí dilapidar su fortuna en el juego y el alcohol. Es como si Dostoyesvki nos hablara de lo irremediable de la catástrofe en la condición humana, de lo imposible de reconducir nuestros comportamientos cuando la desdicha nos persigue.

   Al poco tiempo de leerla, la recomendé a unos alumnos de Ética para hacer un trabajo. Pero sería por la prosa decimonónica, o por lo enrevesado de la narración que no les gustó. Pero a mi me gustaría recomendárosla a los que no la hayáis leído. Es uno de los mejores relatos cortos de Dostoyevski, mejor  que "El eterno marido" y más ágil que los dos tomos de "Crimen y castigo". Espero que la disfrutéis tanto como yo.

Publicado por Carlos Masó   
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